Martín Caparrós

¿Creer o reventar?

Por: | 15 de enero de 2013

GodsUn día de verano, aburrida, ansiosa, una señora se sienta en el estudio de su mansión montañesa a escribirle una carta a uno de sus actores favoritos. Sabe que será leída: para algo sirve ser presidenta de un país cholulo. Le escribe largo, meticuloso, rencorosa por tramos, admirativa en otros, sarcástica, melosa, exaltada, quejica, confiada, confianzuda, tímida. Una auténtica carta de admiradora despechada, de ésas que en general no se despachan. Pero la señora la publicó en su face y, desde entonces, hablamos tanto de ella. La Carta a Darín va camino de convertirse en una pieza central, la representación escrita de una época –de la tristeza de una época. Y, por el momento, ha producido diversas discusiones.

Me interesa, hoy, una: por qué tan pocos actores salieron a solidarizarse cuando uno de sus colegas más respetados recibió esas extrañas atenciones del poder: “Descarto, Ricardo, que usted confía en la Justicia. Usted mismo fue acusado y detenido por un juez en marzo de 1999…”.

Por ese silencio, muchos dijeron que los actores –los artistas en general– tenían miedo, o que estaban comprados. O, incluso, que tenían miedo de no seguir siendo comprados.

Es cierto que el Estado kirchnerista se ha ocupado de hacerse con artistas e intelectuales. Es un mérito: hacía décadas que los gobiernos argentinos no se interesaban por esa mercadería vencida. Recuerdo haberme reído más de una vez con amigos mexicanos que se quejaban de la cantidad de plata que gasta su gobierno para ganarse las voluntades de escritores, pintores, sociólogos o músicos; yo les decía que los envidiaba, que llevaba tantos años esperando que un gobierno argentino me ofreciera alguna prebenda –para darme el gusto de rechazarla indignado.

Pero la Argentina, a partir de Menem, había cortado sus gastos en cultura hasta niveles mínimos. Como en todo el resto, en 2003 la base era tan baja que un poco alcanzaba para parecer mucho, y Kirchner lo hizo –Cristina, sobre todo, lo hizo–: pusieron en marcha un modesto sistema de actividades, encuentros, subvenciones, premios, subas salariales que hizo que artistas e intelectuales estuvieran, a priori, mejor predispuestos: se sintieran un poquito deseados. Y pagados, por supuesto.

Por eso se podría pensar que ahora –cuando la Carta a Darín– actores y demás artistas se callaron por codicia o miedo –que, en este caso, sería lo mismo: miedo a perder unos contratos, miedo a que te hostigue el fisco. Miedo monetario: una cosa es callarse por miedo a perder la libertad o la vida; muy otra, por el miedo a perder unos mangos. En cuyo caso el problema es otro: ¿por qué querríamos que hablara un tipo que se calla porque puede perder un contrato? ¿Por qué habría que escucharlo? Si la palabra del que vende su palabra vale, el problema no es suyo; es de los que lo escuchan.

Yo no creo que la plata –o el miedo a perderla– sea lo decisivo en el apoyo de muchos artistas e intelectuales a este gobierno. Puede que lo sea en algunos casos –siempre hay canallas, siempre hay pobres tipos y tipas–, pero no creo que gente como Rodolfo Páez o José Pablo Feinmann o Miguel Repiso piensen su relación con el gobierno en términos de plata. Reducir todo a unos miles más o menos es renunciar a pensar en serio la cuestión. Hay otras razones. Para algunos artistas e intelectuales en la cuesta abajo –en el debe de la vida, decía un tango– es importante recuperar un espacio de circulación, de brillo una vez más: escuchar los aplausos, aunque sean para Otra. Pero creo que, para los mejores, los más inteligentes, lo decisivo es que el kirchnerismo les ofreció la posibilidad de volver a creer.

Es muy difícil vivir sin creer. La historia de la humanidad es el relato de los relatos que los hombres inventaron para escapar del horror del vacío, para no resignarse a que las cosas suceden porque sí y que la muerte es el fin de cada vida y que no hay un orden superior. Así que lo imaginaron: dioses, docenas de dioses, miles de dioses, toneladas de dioses que poblaron milenios, y que consiguieron –y todavía consiguen– que los hombres se maten para probar que su mito que les asegura que la muerte no es tan negra es mejor que el mito que le asegura al vecino tres cuartos de lo mismo.

Es muy difícil vivir sin creer: aceptar que no hay nada más que lo que hay, que todo se termina, que si el tío agoniza no es porque pecó de más o el señor se lo quiere llevar a su jardín con huríes o cuando era zarigüeya se comió a una vaca, sino porque unas células se confundieron y se descontrolaron. Es muy difícil vivir sin creer: un esfuerzo sostenido, a veces triste. A los que no conseguimos creer en inventos sobrenaturales, la política nos ofreció un remedo: creer en la posibilidad de cambiar radicalmente el mundo. Yo creí en ella –y, de otro modo, que intento hacer menos religioso, creo todavía.

Aprendimos a creer, crecimos creyendo. Se nos hizo muy difícil no creer, pero pareció que no teníamos más remedio: la Argentina es muy buena para acabar con ilusiones y esperanzas. Hasta que el kirchnerismo, de un modo imperfecto, casi torpe, volvió a ofrecer la posibilidad. Lo dicho: no era una de esas creencias redonditas, llenas de rulos y sofisticaciones, bien completa; parecía un queso gruyère. Pero si se puede creer que una mujer virgen parió a un chico dios que resucitó a unos muertos y caminó sobre el agua o que la montaña de allá arriba te habla con voz de trueno para decirte que vayas a la guerra, también se puede creer que un par de abogados usureros que gobernaron autócratas y codiciosos una provincia lejana podían cambiar la sociedad argentina. Uno de los poderes mayores de la creencia es imponerse a la verosimilitud: lo creyeron. Una cantidad de señoras y señores que pensaron que ya nunca más podrían, de pronto, descubrieron que, si hacían un esfuercito, podían otra vez. ¿Cómo esquivar la tentación? ¿Cómo no cerrar los ojos de tanto en tanto si era el precio de la felicidad? ¿Cómo no aceptar que algunos hechos no se parecían ni de lejos a los dichos pero ya va a llegar, en eso estamos? ¿Cómo no convencerse entonces de que quien dice la obviedad –que el rey está desnudo, que el mundo no fue creado por un dios hace 6017 años, 2 meses y 25 días– es un perro infiel, un enemigo?

Es lindo vivir creyendo. Uno se siente parte de algo, siente que su vida vale la pena, siente que tiene por fin un fin que comparte con tantos: que todo cobra algún sentido. Es lindo, también, ser alguien en la comunidad de los creyentes: que te respeten, que te mimen, que te inviten al templo; que te permitan, a veces, oficiar ceremonias; que te escuchen, incluso, los más altos dignatarios y que, de vez en cuando, hagan como que hacen algo que les dijiste.

No hay nada más lindo que creer –aunque no te paguen, aunque no te amenacen: nada ha justificado más barbaridades que una buena creencia. Porque no hay nada más lindo que creer –aunque, para eso, haya que cerrar muy fuerte los ojos y gritar amén más fuerte todavía.

Hay 737 Comentarios

entonces... reventemos

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cobarde ,decis tantas mentiras por que no hablan de españa no dicen nuestro problema del 2001 y no dicen nuestra realidad sustantiva ,en 2001 el70%heramos pobres y hoy el 10%

que pedazo de hijo de puta que sos por que no venios vos la puta que te pario con ideas y pryectos que te despachas detras de un te clado

Este tipo de comportamientos se potencia dentro la cultura light que nos atraviesa

cuando terminé de leer este artículo caí en la cuenta de que eso que a veces pienso, --que "envidio" a aquellos quienes se sienten representados por este gobierno--, tenía un poco más de sentido y una profundidad que jamás habría imaginado. pero en el fondo creo que es lo mismo, "creo", y esto no deja de ser una sistema cuasirreligioso, en el que "hay que tener fe" y en el que me defino más como agnóstica que como atea,
Creo que lo que quisiera tener cuando sea grande (o antes, no sé) es un gobierno que me represente.
Bueno, eso. Ponele

Hace pocos años estoy interesado en el mundo de la política pero aunque es breve el tiempo que llevo investigando en ella, me apasiona verdaderamente mucho.
Nunca voté al kirchnerismo, nunca lo haría, pero el solo hecho de escuchar millones de argumentos inconducentes, estúpidos, sin contenido de importancia, me hizo cada vez verme mas del lado oficialista que otra cosa. Por suerte, y fue hace pocos meses, aunque ya el nombre tuyo ya lo conocía o alguna que otra vez pude escucharlo de alguien, encontré un periodista que desde otro lado, otra visión, perspectiva, puede criticar al oficialismo de una manera inteligente, dando en el punto adecuado y dejando de lado toda critica inservible. Obviamente es un critica mas de izquierda, algo que ellos quieren dibujar pero solo la derecha lo cree (ni ellos mismos se lo creen). Pero lejos de cualquier intelectual (por así llamarlo) de izquierda, tus argumentos no son los mismos a los de "progresista" sino que todo lo contrario. Cada día me sorprende más lo inútil que se vuelen algunos y ojalá yo nunca llegue a eso.
Estoy contento de haber encontrado a alguien como vos que me hace ver las cosas de otra manera, y como joven, mas feliz todavía para no mentirme y engañarme con este progresismo barato que no lleva a ningún lado, mas allá que desde donde venimos y a donde siempre vamos lamentablemente.

Lo que no dicen cleptopatra y sus secuaces, en diez años de ninguneo cómplice de, por ejemplo la inseguridad; se les escapa a los aldos vercellinos, grácias a su dierréica oralidad: "Clase mierda" repite, incansable, un pintor que ¿a quién le podría vender sus obras entonces? "clase mierda" y odio a los ricos...lo dejan sin clientela. Ahi queda expuesto el por qué, de los silencios revolucionarios. Y de paso explica su odio a los 'viejos', que en los setenta, eran la clase activa. Eso, sumado a la afinidad estructural con toda forma de normopatía o sociopatía. Los chorros y asesinos... hacen justicia social. Y los votan. Así se entiénden los 'coros' del vatayón... y los apasionados barrasbravas. Y son su soldadesca. El nuevo ejercito, del nuevo orden. Lúmpenes, barras, punteros, políticos, gobernantes. El escalafón de la revolución imaginaria. Y en realidad, la mafia... hecha Estado. Por eso, entonces: Buen provecho!

Sobre las ventajas de creer, y de que la gente crea, vale recordar una reflexion de S. Weinberg: "Siempre habra gente buena que haga cosas buenas, y gente mala que haga cosas malas. Pero para que la gente buena haga cosas malas, para eso es necesaria la religion."

es mentira

La inseguridad es un invento. Hay inseguridad, sí, claro, como la hay en todos los países del mundo (se recomienda vivir un ratito en Colombia), particularmente en las grandes urbes como Capital, Rosario, etc. Lo lógico y esperable: a más gente, más problemas y más inseguridad, ya qe el resto del país sigue su marcha normalmente, sin la característica neurosis ni la paranoia de las ciudades más pobladas. No hace falta ir a vivir a un campito perdido en el confín del país: en La Plata no pasa nada, por ejemplo, ni en el interior de la provincia de Bs As. Salvo para los que consumen Crónica y TN y repiten el mandato, temerosos de que les saquen sus ahorritos. Ese discurso les encanta a las señoras que escuchan a E. Feimann pero no es serio.

Me gustó, me hizo acordar mucho a La Invención del Pueblo, de Morgan. Slds

Lo que no dicen cleptopatra y sus secuaces, en diez años de ninguneo cómplice de, por ejemplo la inseguridad; se les escapa a los aldos vercellinos, grácias a su dierréica oralidad: "Clase mierda" repite, incansable, un pintor que ¿a quién le podría vender sus obras entonces? "clase mierda" y odio a los ricos...lo dejan sin clientela. Ahi queda expuesto el por qué, de los silencios revolucionarios. Y de paso explica su odio a los 'viejos', que en los setenta, eran la clase activa. Eso, sumado a la afinidad estructural con toda forma de normopatía o sociopatía. Los chorros y asesinos... hacen justicia social. Y los votan. Así se entiénden los 'coros' del vatayón... y los apasionados barrasbravas. Y son su soldadesca. El nuevo ejercito, del nuevo orden. Lúmpenes, barras, punteros, políticos, gobernantes. El escalafón de la revolución imaginaria. Y en realidad, la mafia... hecha Estado. Por eso, entonces: Buen provecho!

Que pelotudo.
Los perseguidores ven fantasmas, dice AldoV.
No marmota, no vemos fantasmas.
Observamos los numeritos reales de la Economìa estùpido.
Sabemos perfectamente que dejaràn de esta ex Repùblica
TIERRA ARRASADA.
Hasla Lassie Moreno dijo que "para mediados de año el dòlar oficial podrìa estar en $ 6.
Eso y decirle a productores y comerciantes,
A REMARCAR QUE SE ACABA EL MUNDO es lo mismo.
Ese tipo de comentarios,
en un paìs algo serio, no como esta fantochada manejada por ineptos y corruptos, serìa formulada
ACOMPAÑADA DE UN PLAN INTEGRAL para luchar contra la inflaciòn.
Pero el FPV tirò la toalla. Còmo NCK se muriò, los arlequines AFANAN A CUATRO MANOS.
Y dònde està el piloto? Paseando por VIETNAM.

Primo.
AldoV parece que encontrò un nuevo "conchabo".
Se mudò a Rosario y "recluta" jovencitos. Les paga $ 150 por dìa para defender el "coto de caza" relacionado con la falopa para evitar "mejicaneadas".
Pero antes de contratarlos les exige, como condiciòn excluyente, le muestren y prueben con èl su bravaverga.
(la grandeza de MMLàinez desplegada a todo vapor en su ficciòn? Proveniente de apellidos ilustres y de familias patricias, saca a la luz todas sus miserias. El citado Bravaverga, tìpico caudillo latinoamericano retratado en toda su "potencia de semental", ùnica virtud
Y despues le dieron el Nobel a GGMàrquez, pero la mayor hijaputez fue NO HABERLA REIMPRIMIDO JAMÀS, despues de la Ediciòn de Sudamericana 1968 1ra.ediciòn.
Jamàs el PERONISMO, el RADICALISMO y menos aùn la Iglesia Catòlica podìan permitirlo.)
Realismo màgico elevado a la categorìa de lo que hoy vivimos. Va como ejemplo la inauguraciòn del
MONUMENTO A LA LIBERTAD DE LOS LIBRES.
Cualquier parecido a las inauguracion efectuada hoy por BOUDOU, con Bossio de una nueva "agencia" de ANSES en Còrdoba, mientras vendìa los logros del "proyecto"? son tan caraduras que elevan a un modelo de mierda a la categorìa de PROYECTO. Que hdp.
Me motivò Primo y avanzo con la realidad/ficciòn. Cuando termine le aviso. Respetuosamente.

Los perseguidores ven fantasmas, sombras agazapadas e identidades múltiples, están cada vez peor.
Es así nomás: desconfía quien no es de confianza. No abusen de la manía que después no pueden dormir.

Los perseguidores ven fantasmas, sombras agazapadas e identidades múltiples, están cada vez peor.
Es así nomás: desconfía quien no es de confianza. No abusen de la manía que después no pueden dormir.

JUSTINA.
Limìtese a discutir el comentario. Ud. respondiò "emocionalmente" poniendo en mis palabras cosas que Ud. imagina y NO ESCRIBÌ.
Jamàs la acusè a UD. de nada.
Y Ud. pretende descalificar mis escritos tratàndome de
REACCIONARIO?
Quièn es "reaccionario" quien describe la realidad que ve, o quièn defiende este "modelo de latrocinio"?
Y ademàs dice que me rebajo, utilizando agresividad y mostràndoles en la cara a estos atorrantes que cobran de SUS Y MIS impuestos por hacer "huevo". Como bloggersK?
Su comentario revela que sigue siendo TIERNITA.
Cree que luego de tantos años de mafia y latrocinio bajarà DIOS del cielo y les dirà a los argentinos.
BORRÒN Y CUENTA NUEVA. Vengo a inaugurarles un PARAÌSO.
Vivì los TRECE CEROS QUE LE SACARON A LA MONEDA.
Tanto ROBARON los dirigentes polìticos que,
estuvieron presentes fragoteando y propugnando,
TODOS Y CADA UNO DE LOS GOLPES DE ESTADO.
Yo no me "formo" ni con Canal Encuentro, ni con Feinmann, ni Pigna, ni O Donnell, ni Forster, ni Horacio Gonzàlez, ni Carta Abierta, ni Verbitsky (que ya tiene material para escribir DIEZ TOMOS DE ROBO PARA LA CORONA SIGLO XXI, pero los OCULTA CELOSAMENTE.
Burdo soy, pero creyò que mi comentario iba dirigido a su persona y por tal motivo me "rotula" REACCIONARIO?
O Ud. acaso "cree" y "confìa" que en la dirigencia polìtica hay ESTADISTAS?
Y que el 99,7% de sus integrantes no tienen
algùn chanchullo conocido por el resto?
Desconoce acaso que entre bueyes no hay cornadas?
Y antes que ir presos son capaces de llevarnos al caos, anarquìa y guerra civil?
Nadie le tirarà la carpeta por la cabeza a otro, sea del partido que sea, por el temor al "boomerang".
Ud. ni siquiera entiende el significado de mafias y asociaciones ilìcitas.
Pero es OPTIMISTA.
No entendiò NADA.
Cree que a los corruptos hay que "convencerlos" que dejen de serlo.
Cree que la droga, asunto que PUDRE a adolescentes y jòvenes se puede? controlar?
Cree que el MILLÒN de jòvenes entre 16 y 24 años que ni trabajan ni estudian, TIENEN FUTURO.
Cree, cree, UD. ES MUY CREYENTE.
TIERNITA resultò.


Vercellino, hacé un esfuezo... dále a tus personajes un poco de identidad, género, que los haga creíbles. ¿eso aprendiste 'con la guita del pueblo'? Se que es dificil que 'brille', un personaje creado por opacos. Por vacíos. Que se debaten por una identidad... que no tienen. Y no le quitaron. Vacuólas. Buen provecho

Justine, a pesar de sus encantadores berrinches... creo que le dijo a 'Don' Aldoush, algo indebido. Ignoro como lo tomará, pero creo que no le gustará lo de 'peronista'. Mis respetos, aun.

¡Temblad! asesinos de grupos de tareas, acostas astizes lanatas videlas mirtaslegrandes vergeses piñonfijos...ved! a qué os enfrentaréis!... quien os congelara con la simple mirada! atenéos a la fiereza de mis glú digo de mis principios... aunque, por una piezita en paris... les cuento...:http://blogsdelagente.com/blogdeilustradores/2009/11/11/pintura/ Buen provecho

Coincido. No sé con qué pero coincido. Esa es la forma de hacer política que me enseño Cavallo. Hasta armamos un partido junto a Beliz. Qué tiempos aquellos... Hay mucho "carlito " suelto que se supone un redentor. Vaya boludos

Coincido compañeros de La Bauza. Voto calificado. De ese modo solamente los incluidos vamos a poder edificar nuestro futuro. Este foro es sólo para eruditos. Negros abstenerse. Primo, Aldoush, Caparros, Justina, e final está cerca. Lo de Necochea fue apenas un globo de ensayo

No es para tanto.... Sin dudas no este un período ni un gobierno revolucionario (ni siquiera pretende serlo ni es posible que lo haya en nuestro país ni a nadie le interesa- pero sí, sin dudas, es muy molesto para los anquilosados garcas. MUY molesto, irritante y doloroso, no lo pueden manejar. Con eso, estamos hechos.

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Sobre el autor

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) es escritor y periodista, premios Planeta, Herralde, Rey de España. Su libro más reciente es la novela Comí.

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