Papeles Perdidos

Literatura

Libros, la mejor pareja del verano

Por: Winston Manrique Sabogal28/07/2010

Libroplaya Mientras el verano vacacional terminó para mí, para muchos de ustedes está a punto de empezar. Por eso voy a recomendarles algunos libros que los haran disfrutar, aún más, del verano, y que se pueden convertir en sus mejores compañías. Esta vez voy a contar con la complicidad de algunos de los críticos de Babelia, recordando los comentarios que escribieron sobre los libros que he seleccionado. Eso sí, con permiso de autores como Auster, Vila-Matas, Pérez Reverte, Irving, Pynchon, Müller y otros tantos muy reconocidos o populares que han publicado este año, me centraré en narradores poco o nada conocidos que vale la pena descubrir. Mejor dicho, trataré de que algunos de ustedes establezcan nuevos romances literarios este verano (y para todos los gustos).

Recomendaciones que se suman a las ya dadas por 15 editores españoles en El País Semanal, e incluso a las que mencioné en abril en este blog sobre Los libros de la primavera cuyas sugerencias siguen vigentes. Ahora sí, menos cháchara y lo prometido:

NOVELAS

El año del desierto (Salto de Página), del argentino Pedro Mairal: "Decir que esta excelente, muy excelente novela habla de Argentina es casi una obviedad. Pero es verdad. Como lo es que habla de nuestro mundo, que a veces también parece a punto de desaparecer". (J. Ernesto Ayala-Dip, crítica de próxima publicación en Babelia)

El ladrón de morfina (451 Editores), del español Mario Cuenca Sandoval: "Es una escritura de ficción sobre detalles pavorosos, de acuerdo, pero contiene escenas de una belleza radiante" (María José Obiol)

La habitación de invitados (Salamandra), de la australiana Helen Garner: “La prosa, limpia y directa, hace resonar con mayor impacto las preguntas que plantea: ¿cuáles son los límites de la amistad? ¿cómo cuidar a alguien que pensó que la muerte nunca llegaría? ¿qué es más importante para el enfermo: la verdad o la esperanza? La novela esta narrada sin sentimentalismo, pero llena de sentimiento y en los momentos más dramáticos siempre remonta el vuelo". (Nuria Barrios)

Maletas perdidas (Salamandra), del español Jordí Punti: “Apenas empieza esta estupenda novela y ya se ha instalado el deseo de despejar las brumas de una desaparición o de una huida. (...) En la novela se recompone el tejido del tiempo con escenas resplandescientes y quien lee habita la novela de manera apasionada.(...) Y la voz que narra no es una sino cuatro. Sin saber cuál de los cuatro Cristóbales es el que habla". (María José Obiol).

Paz (Los Libros del Lince), del estaounidense Richard Bausch: “Bausch no enfatiza el horror, simplemente lo expone (...) No es una novela más sobre la guerra; es un alegato cuya lectura anonada y aflige. Y por eso hay que leerla" (Francisco Solano)

Contra el viento del norte (Alfaguara), del austriaco Daniel Glattauer: “Es una novela epistolar electrónica, historia de un amor por e.mail. (...) Porque estos enamorados aplazan siempre el momento de encontrarse. Se emborrachan juntos, pero a distancia cada uno frente a su ordenador. (...) Les gusta ser una fantasía  para el otro y les duele ser sólo una fantasía" (Justo Navarro)

Alba Cromm (Seix Barral), del español Vicente Luis Mora: “Es una parábola burlona y vivaz sobre los fetichismos tanto éticos como técnicos del presente". (Jordi Gracia)

Alondra y Terminta (Duomo), de la estadounidense Jayne Anne Philips: “La madurez le viene dada a través de la voluntad de redimir la densa austeridad  del realismo sucio en el que jamás quiso militar abriendo las ventanas del relato  para que entre en él  el aire puro de la poesía y de las voces trenzadas de cada conciencia" (Javier Aparicio Maydeu)

Tworki (El manicomio) (Acantilado), del polaco Marek Bienczyk: "Lo que coloca esta novela a años luz del reinante realismo descriptivo de las ficciones narrativas -preferentemente en primera persona- es su poderío literario  que evoca y convoca milagrosamente todas las artes. Un prodigio imaginativo y una valiente demostración de lo que es capaz la literatura, y sólo la literatura. (...) Y ese manicomio, regido durante la ocupación nazi...". (Cecilia Dreymüller).

Bilbao-New York-Bilbao (Seix Barral), del español Kirmen Uribe: “Si en Las meninas Velázquez pinta lo que hay detrás de un cuadro y nos muestra cómo se pintaba un lienzo de la época, revelando el artefacto, el narrador-autor desvela los distintos pasos que se dan en la escritura de una novela y nos cuenta cómo ha ido escribiendo, incluidas las dudas y las posibilidades desechadas". (Ana Rodríguez Fischer).

La vida doble (Tusquets), del chileno Arturo Fontaine: “Hurga en los sótanos oscuros de la tortura bajo el régimen de Pinochet. (...) La novela de Fontaine es la confesión de alguien que encontró su objetivo  en el delgado placer de la delación. De la condena. En el poder letal del secreto". (Fietta Jarque)

La evolución de Calpurnia Tate (Roca), de la neozelandesa Jacqueline Kelly: “Se trata de una novela sencilla, con un trasfondo de ciencia, esa cosa aparentemente compleja que aquí se absorbe casi sin darse cuenta, entretejida en historias más comunes". (José Manuel Sánchez Ron)

Las teorías salvajes (Alpha Decay), de la argentina Pola Olaixarac: “No tiene encaje en ninguan taxonomía novelística. (...) Crea un discurso a caballo entre la antropología, la filosofía, el replanteamiento de la historia argentina más reciente. Una novela sorprendentemente madura". (J. Ernesto Ayala-Dip).

La casa del mirador ciego (Nórdica), de la noruega Herbjorg Wassmo: "El libro que cambió su vida comenzó con un sonido: el viento y el hielo que se resquebraja y una niña a la orilla del mar. La pequeña movió un pie y rompió el hielo. (...) Ambientada en los años que siguieron a la Segudna Guerra Mundial, tras la ocupación nazi en Noruega, la novela aborda el problema con los hijos de los alemanes". (Amelia Castilla)

Corona de flores (Mondadori), del español Javier Calvo: “La presencia de conceptos contrarios  y las afirmaciones equívocas nos informan de que no vamos a leer una novela realista sino una que sigue los modelos del autor, aquellos que elevan la alucinación a la altura de lo real y prestan atención al surrealismo y lo gótico, al humor negro y al tremendismo, como en el sueño recurrente del demonio con cabeza de perro". (Lluís Satorras)

La boca llena de tierra (Sexto Piso), del serbio Branimir Scepanovic: "Este relato parece alegórico sin que se sepa a ciencia cierta a qué sutrato de la naturaleza humana se refiere esa alegoría: podría tratarse de un drama existencial  sobre la pulsión de la muerte; o de una bien camuflada fábula política sobre la agresividad de la colectividad contra la libertad del individuo; o de una ficción onírica a partir de esas pesadillas tan comunes sobre persecusiones". (Ignacio Vidal-Folch)

El rey blanco (RBA), del húngaro György Dragomán: "Y así, con un ritmo asombrosamente seguro, un estupendo sentido del humor y de la mano de una singualr poética de la rudeza, la historia de Yata avanza  in crescendo hacia un emocionante y grotesco final". (Cecilia Dreymüller)

El cielo se cae (Periférica), de la italiana Lorenza Mazzetti: "La mezcla de ingenuidad y clarividencia, el modo como la inocua dureza infantil pone en ridículo la debilidad del mundo, hacen de esta novela una de las raras obras que atraviesan  el corazón de ese limbo perdido, la infancia, tan difícil de penetrar desde la escritura". (José Luis de Juan)

Los muertos (Mondadori), del español Jorge Carrión: "La utopía cibernética de Carrión no guarda relación con las de Wells, Huxley u Orwell. Sus conexiones se establecen en lo que llama la narrativa del rescate. (...) Los muertos puede ser vista como un videojuego o leída como un complejo y articulado objeto literario". (Juan Goytisolo)

CUENTOS

Convers en soledad y compañía (Páginas de Espuma), del cubano Ronaldo Menéndez: “Originales son estas historias, y mucho, que encierran sueño y realidad, cápsulas de sueño, que no somníferos para dormir y tal vez para poder soñar, sino literalmente cápsulas que contienen los sueños". (Javier Goñi)

El mes más cruel (Impedimenta), de la española Pilar Adón: "Se intuye que esta rutina está llena de momentos calmos pero no serenos. Pues Adón habla en los cuentos sobre las prisiones encubiertas. De esa perversidad que se observa y se esconde en aquellos que dicen protegernos" (María José Obiol)

Pájaros en la boca (Lumen), de la argentina Samanta Schweblin: "Este es un libro de logradísimas piezas donde el lector apenas puede atinar a desprenderse de la impresión que causan: todas ellas de diferente tipo: sorpresa, desagrado, inquietud". (J. Ernesto Ayala-Dip)

Todo arrasado, todo quemado (Seix Barral), del estadounidense Wells Tower: "La variedad de registros de Tower impresiona. ¿Y qué pasa cunado un vikingo se enamora? Descubre lo terrible que es este sentimiento, porque lo vuelve a uno vulnerable". (Edmundo Paz Soldán)

Cuentos carnívoros (Acantilado), del belga Bernard Quiriny: "Si la estructura de cada historia es capaz de sostener el peso de tanta fantasía es porque el conjunto ha sido debidamente apuntalado con una prosa rica y contenida, sin alardes verbales que puedan desviar la atención de lo que verdaderamente importa". (Sergio Rodríguez Prieto, de próxima publicación en Babelia) 

Tierra desacostumbrada (Salamandra), de la estadounidense Jhumpa Lahiri: "La crítica la ha comprado con una miniaturista por su capacidad para describir con precisión un mundo pequeño mientras lo convierte en universal. Pero sus relatos son muchos más, se quedan flotando en la memoria durante horas, durante días porque, en el fondo, tocan los temas más importantes de la vida: el amor, la familia y la identidad". (Guillermo Altares)

Y, por ahora, no recomiendo más romances literarios de verano, pero si alguno de ustedes quiere contribuir a ampliar y presentar nuevas relaciones literarias, bienvenidas las sugerencias.

Fotografía: Consuelo Bautista

comentarios 22

22 Comentarios

Publicado por: Chanel 28/07/2010

Thanks you for share your what one sees and hears ,thank you post so beautiful sense for us ,let us enjoy such beauty don't go out.

Publicado por: john William waterhouse 28/07/2010

Un libro que recomendaría es La quinta mujer de Henning Mankell en edición de bolsillo, para obtener más información de esta novela pinchar en:

http://www.blogsasociados.com/libros/la-quinta-mujer-henning-mankell

Publicado por: Manuela 28/07/2010

En un bello y triste verano los libros me salvan cada dia de una ausencia infinita ,gracias por las recomendaciones.

Publicado por: Merche Lopez 28/07/2010

Muy buenas las recomendaciones. Ahí va la mía: Curvas peligrosas de Susana Hernández (Odisea Editorial) Es una novela negra magnífica.

Publicado por: Juan Manuel 28/07/2010

Un libro siempre es una buena compañía. Yo os recomiendo La Rosa Escondida de Reyes Monforte. Una pasada de libro, muy bien narrado, con una historia situada en la guerra de Bosnia y en nuestro país. No dejéis de leerlo. Impacta y te engancha desde el principio.Y otro libro, Nada , de Carmen Laforet, tiene años pero es una gozada

Publicado por: criZ-IS 28/07/2010

Me gusta la idea de "dejar el marketing" a un lado, hay muchos autores en la sombra del unknown a los que el reconocimiento les puede llegar por el azar, o por que alguien invierta su tiempo en un post como éste..

Recomiendo encarecidamente "Alondra y termita", "El rey Blanco" y " Tierra desacostumbrada".. No les decepcionarán..

Publicado por: Alerta permanente 28/07/2010

Bárbaro, he dicho junto a la ballena, cerca de la espumosa boca de la ballena, no junto a la orilla .A saber las lecturas que tendrá el fortachón del Reino...

Publicado por: emilio de odon 28/07/2010

Si, los libros , va bien para encontrarse con uno mismo, pero tampoco hay que aislarse tanto! Dicen que un buen libro vale como nosecuanto/as amigos o amigas, pero, donde hay un buen amigo/amiga, para que quiero un libro?

Publicado por: Un bárbaro 28/07/2010

Hay quejicas que se quejan de los quejicas y van a orillas del mar a leer sobre el arquetipo del quejica existencial por excelencia: mi idolatrado capitán Ahab. Aunque tal vez sólo lean una de aventuras.
Feliz liviandad que se solaza con la espuma de los días, tuyo es el Reino de Walt Disney.

Publicado por: alBERTO 28/07/2010

Recomiendo un clásico de la novela negra Dashiell Hammett Sólo te ahorcan una vez,recopilación de sus cuentos en Seix Barral.

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