Papeles Perdidos

Poesía

Las mejores poesías de amor

Por: Winston Manrique Sabogal12/02/2011

 ¿Por qué tú que eres música, la escuchas con tristeza?, Shakespeare

AmorvictoriosoCaravaggio Me quiere, no me quiere; me quiere, no me quiere; me quiere, no me quiere... y deshojar la margarita es el poema-juego de amor más fácil y universal que alguna vez ha rondado nuestras cabezas. Una búsqueda y una espera que los poetas han transformado en un arte de palabras que muchas veces parecen escritas para cada uno de nosotros. Poemas que desvelan nuestros sentimientos, que adivinan nuestros deseos, que presienten nuestras emociones o que nos ponen delante de nosotros mismos.

"Que yo siempre amé
yo te traigo la prueba
que hasta que amé
yo nunca viví -bastante",
Emily Dickinson.

Y todo esto a cuento de qué, dirán algunos, y yo digo: "Como si el amor necesitara algún pretexto". Y aunque no hace falta quiero llevar las vísperas del dichoso San Valentín a territorios literarios, de la poesía:

"Amor ha sacudido mis sentidos,
como el viento que arremete en el monte a las encinas".
Safo.

Grandes poetas, grandes escritores, grandes conocedores del ser humano nos han acompañado. Así es que los invito a que hagamos entre todos una antología con los versos o poemas de amor que más nos gustan, o señalan. El año pasado elegimos las mejores novelas de amor. Es el turno de la poesía que retrata el amor, su incertidumbre, su posesión, su ausencia, su alegría, su anhelo, su espera, su búsqueda, su lamento o su nostalgia. O todo.

"Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado".
Francisco de Quevedo.

Eso sin contar con aquello de que el verdadero amor eterno es el que nunca fue. Aunque su espera y esfuerzo motivan y suscitan los amores que nos acompañarán, y que luego idos es recomendable el poema de Felipe Benítez Reyes:

Advertencia

Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura".

¿Cuál es el verso o poema de amor que más te gusta o dedicarías?

Imagen: Amor victorioso, de Caravaggio.

Gracias a todos (13 de febrero): La verdad es que estoy abrumado por la acogida de este post coral que estamos haciendo entre todos. Me alegro mucho de que les haya entusiasmado el tema y agradezco la complicidad y generosidad a la hora de compartir sus poemas de amor preferidos, sin importar la extensión. Una antología coral que recuerda, rescata o descubre lo escrito sobre el amor y sus alrededores, su exaltación como sentimiento anhelado, su nostalgia o pena ante la pérdida, o el retrato al enamorado, al amado o al amante y al enamoramiento, claro. Cuantas cosas bonitas, sabias y conmovedoras se han escrito sobre lo que da, quita o promete el Amor. Y todo ÉL en uno de los poemas más citados por ustedes en el post, Desmayarse, de Lope de Vega:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño:

creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.

Estoy pensando cómo organizo esto; es decir, qué puedo hacer para recoger esta antología de una manera que luego podamos consultarla de manera sencilla y clara. Ya tengo una idea pero debo afinarla con los técnicos. Ya les avisaré, puede quedar chévere. 

AtalantaeHipomenes,deReni
Imagen: Atalanta e Hipómenes de Guino Reni.

PD: La banda sonora del amor suele estar en los boleros, en el tango o las canciones pop. Hoy les propongo un ritmo colombiano menos universal pero que me gusta: el vallenato. Aunque es una música que canta a las diferentes facetas de la vida, el amor es uno de sus principales temas donde el acordeón, su principal instrumento, y el sentimiento del cantante pueden conmover el alma, y si se baila pues... Les dejo temas como Flor de papel:(http://www.youtube.com/watch?v=L1tZU8-HLuk), y Muere una flor: http://www.youtube.com/watch?v=gZfQEVLkaQE&feature=related .

 

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189 Comentarios

Publicado por: Daniel 12/02/2011


Estar Enamorado


por

Francisco Luis Bernardez


(Del poemario 'La Ciudad sin Laura')


Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.


Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.


Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.


Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.


Publicado por: Daniel 12/02/2011


Romance

por

Francisco Luis Bernardez


(Del poemario 'La Ciudad sin Laura')


Aquellas cosas profundas
Que yo apenas entendía.
Desde que el amor las nombra
Me parecen cristalinas.


Aquel tiempo de otro tiempo,
Que sin gloria transcurría,
Desde que el amor lo empuja
Tiene lo que no tenía.


Aquella voz apagada
Es una voz encendida
Desde que el amor de fuego
Su fervor le comunica.


Aquella frente desierta.
Aquella frente perdida.
Está mucho menos sola
Desde que el amor la habita.


Aquellos ojos cerrados
Están abiertos y miran
Desde que el amor les muestra
Riquezas desconocidas.


Aquellas manos desnudas
Ya no son manos vacías
Desde que el amor las llena
Con su propia maravilla.


Aquellos pasos sin rumbo.
Aquellos pasos sin vida.
Ya tienen rumbo seguro
Desde que el amor los guía.


Aquel corazón oscuro
Luce una luz infinita
Desde que el amor lo alumbra
Con su verdadero día.


Aquel pobre entendimiento
Tiene una fuerza más limpia
Desde que el amor lo inflama.
Desde que el amor lo anima.


Aquella pluma de siempre
Vive una vida más viva
Desde que el amor la mueve,
Desde que el amor la inspira.


Aquel mundo sin objeto
Tiene una razón precisa
Desde que el amor eterno
Lo sustenta y justifica.


Aquella vida de antaño
Responde a peso y medida
Desde que el amor confunde
Su existencia con la mía.


Publicado por: Daniel 12/02/2011

Amor Unitivo

por

Francisco Luis Bernardez


(Del poemario 'La Ciudad sin Laura')


Tan unidas están nuestras cabezas
y tan atados nuestros corazones,
ya concertadas las inclinaciones
y confundidas las naturalezas,


que nuestros argumentos y razones
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y proporciones.


En el tablero de la vida vemos
empeñados a dos que conocemos,
a pesar de que no diferenciamos,


En un juego amoroso que sabemos
sin ganador, porque los dos perdemos,
ni perdedor, porque los dos ganamos.

Publicado por: Daniel 12/02/2011

SONETO
por
Francisco Luis Bernardez


(Del poemario 'La Ciudad sin Laura')


Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,


si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.


Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.


Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

Publicado por: magno 12/02/2011

Aquel día puse entre tu pelo
una rosa, o una amapola,
o un jazmín.
No recuerdo bien;
sólo recuerdo tu rostro, más bello
que todas esas flores,
y tu sonrisa, junto a la flor,
un río claro.

Tendidos en el suave terciopelo
del bosque,
mientras el aire nos unía
con sus brazos
invisibles.

Y nos unimos aún más,
-nuestros corazones-
y estuvimos así
en el palacio diamantino
de nuestros sueños
durante eternidades…

Y se me hizo noche mirándote.


Israel Álvarez
Todo en mí fue naufragio

Publicado por: Mariflower 12/02/2011

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Pablo Neruda. 20 poemas de amor y una canción desesperada.

Publicado por: Daniel 12/02/2011

Diálogo Entre Venus y Príapo
por
Rafael Alberti

(Del poemario 'Entre El Clavel y La Espada')


PRÍAPO

...Despierta, sí, cerrada
caverna de coral. Voy por tus breñas,
cabeceante, ciego, perseguido.
Ábrete a mi llamada,
al mismo sueño que en tu gruta sueñas.
Tus rojas furias sueltas me han mordido.
¿Me escuchas en lo oscuro?
Sediento, he jadeado las colinas
y descendido al valle donde empieza
el caminar más duro,
pues todo, aunque cabellos, son espinas,
montes allí rizados de maleza.
¿Duermes aún? ¿No sientes
cómo mi flor, brillante y ruborosa
la piel, extensa y alta se desnuda,
y con labios calientes
-coral los tuyos y los míos rosa-
besa la noche de tus labios muda?
¡Despierta!


VENUS

¿Quién me nombra?
¿Quién persigue mis óleos seminales,
quién mi gruta de sombra
y navegar oculto mis canales?.


PRÍAPO

Quien solamente puede y se desvela,
levantado por tí de noche y día,
se atiranta en candela
y no se dobla hasta que el mar lo enfría
¡Deja que te contemple!


VENUS

Que te mire
déjame a mí también. ¡Siempre eres bello!


PRÍAPO

¡Déjame que en tus selvas te respire!


VENUS

¡Que me despeine en tu robusto cuello!


PRÍAPO

¿Por qué dormías?


VENUS

Todo era fingido.
Mi dormir no era más que desearte.
Tú alzas mi sueño cuando estás dormido.
Nací tan sólo para levantarte.


PRÍAPO

¡Oh noche clara!


VENUS

¡Oh clara luna llena!
¡Rayo directo que me inundas!


PRÍAPO

Eres
taza de espuma azul, concha marina,
alga abierta en la arena,
paraíso de sal de las mujeres
secreto erizo que en la mar trasmina.
Golfo nocturno, ábrete a mí, bañadas
del más cálido aliento tus riberas.
Sabes a mosto submarino, a olas
en vivientes moluscos despeñadas,
a tajamares, soles de escolleras
y a rumor de perdidas caracolas.
Sabes también...


VENUS

Repósate un momento...


PRÍAPO

El reposar es mi mayor tristeza.


VENUS

También yo quiero repetir al viento
toda mi admiración por tu grandeza.


PRÍAPO

Hincho las velas. Habla.


VENUS

Eres trinquete,
palo mesana, torre indagadora
y, ardido del más rojo gallardete,
cresta de gallo al despuntar la aurora.
Sales de un bosque, lanza o jabalina.
Redondos aramboles, de espejuelos
te alumbran cuando cazas.
Pende en los dos la gloria masculina.
Llenas las nubes, los cargados cielos
rebosan de sus tazas.


PRÍAPO

¡Oh, ven más cerca! ¡Ven!


VENUS

¡No! No me riegues,
amor, de blancos copos todavía.
Guarda, mi bien, esas nevadas flores
hasta que al fin me llegues
a lo más hondo de mi cueva umbría
con tus largos y ocultos surtidores.


PRÍAPO

¿Qué quieres más?


VENUS

Anhelo que me cantes
cosas que faltan. Mis alrededores
prometen sima al sur y al norte cumbres.


PRÍAPO

Hacia ellas van mis rayos penetrantes,
su flor certera, sus certeras lumbres.


VENUS

¿Qué ves, qué me iluminas?


PRÍAPO

¡Oh precipicio, oh noche bordeada
de oscuridad también! ¡Despeñadero
que hacia las sombras sólo me encaminas!
Te miro y más se hunde mi mirada.
Si la dicha es redonda, está en tu cero.


VENUS

Pasa a los altos, sube a los alcores...
¿Que ves ahora, dime?


PRÍAPO

Un baluarte
de clavel y de nieve a cada lado.
¡Oh fortalezas! ¡Claros miradores
para clavar en ellos mi estandarte
y descender al bosque enamorado!


VENUS

Dime si escondes para mi ventura
cosas que acaso yo no sepa.


PRÍAPO

Escondo,
también allá en lo hondo
de una caverna oscura,
de blancas y mordientes
almenas vigiladas,
una muy dulce y de humedad mojada
cautiva...


VENUS

Yo prosigo. Son los dientes
los que fijos la rondan y dan vela.
También yo otra cautiva
como la tuya guardo. ¿No la sientes?
A navegar sobre su propia estela
mírala aquí dispuesta, siempre viva.


PRÍAPO

¡Oh encendido alhelí, flor rumorosa!
Deja que tu saliva
de miel, que tu graciosa
corola lanceolada de rubíes
mojen mi lengua, ansiosa
de en la tuya mojar sus carmesíes.


VENUS

¡Flor contra flor!


PRÍAPO

¡Qué blandos oleajes
ya por mis flancos tu alhelí resbala!


VENUS

Gira la noche...


PRÍAPO

Cantan los cordajes...


VENUS

Cambia el viento... Dan vueltas los paisajes...


PRÍAPO

Y hace en tus labios mi navío escala,
mientras tu fuente oculta, prisionera
de mi boca, entreabriendo
su dócil ya y sumisa enredadera,
dulce y quejosamente va fluyendo.


VENUS

¡Oh bonanza!


PRÍAPO

¡Oh tranquilo
descanso ahora! ¡Calmas, aunque plenas,
nuncios ya de los hondos y más duros
combates!


VENUS

Desflecadas, hilo a hilo,
tus espumas descienden mis almenas.


PRÍAPO

Tus arroyos y peces más oscuros
me corren por los labios todavía.


VENUS

Un sabor a jazmín me permanece
y a tallo donde nada antes crecía.


PRÍAPO

A tallo que por ti de nuevo crece.


VENUS

¡Oh asombro! ¡Prodigiosa,
mágica fuerza!


PRÍAPO

¡Abismo que me atrae!


VENUS

¡Oh cima misteriosa!


PRÍAPO

¡Cima que sólo en ese abismo cae!


VENUS

¡Qué mármol jaspeado!
¡Pálida, arquitectónica belleza!
¡Qué alto fuste estriado
de azules ríos! ¡Capitel armado
para elevar el mundo en su cabeza!


PRÍAPO

Avanzo ya.


VENUS

La noche abrasa.


PRÍAPO

Gotas
de esperma verde tiemblan los luceros.


VENUS

Las dehesas remotas
de la luna, sus albos ventisqueros
se llenan de bramidos.
Del cielo penden signos genitales.
La Vía Láctea rueda sus henchidos
torrentes de amorosos sementales.


PRÍAPO

Gruta sagrada, toco tus orillas.
Abre tus labios ya, siénteme dentro.


VENUS

¡Oh maravilla de las maravillas!
¡Luz que me quema el más profundo centro!


PRÍAPO

Se confunden los bosques, las lianas
se juntan y conmueven.
En el pomar revientan las manzanas
y en el jardín copos de nardos llueven.


VENUS

¡Qué bien cubres mis ámbitos! Sus muros
¡cómo me los ensanchas y los llenas!
¡Qué pleamar, que viento acompasados!


PRÍAPO

Jaca y jinete, unísonos, seguros,
galopan, de corales y de arenas
y de espumas bañados.


VENUS

Detente, amor. No infundas ese aliento
tan rápido a las brisas. Aminora
un poco el paso. Da a tu movimiento
un nuevo ritmo ahora.


PRÍAPO

Pondré en mis alas un volar más lento.


VENUS

¡Dulce vaivén! Rezuman mis paredes
las más blandas esencias.


PRÍAPO

Desasidas
de sus más hondas redes,
ya mis médulas saltan encendidas.


VENUS

Ten más el freno.


PRÍAPO


¿El freno? Querencioso,
mi caballo se pierde a la carrera.


VENUS

Sigo también su galopar furioso,
antes que derramado en mí se muera.


PRÍAPO

¡Amor!


VENUS

¡Amor! La noche se desvae.
Nos baña el mar. ¡Oh luz! El mundo canta.
Cae la luna... El viento...


PRÍAPO

Todo cae
cuando el gallo del hombre se levanta.

Publicado por: Joel Hernández Santiago 12/02/2011

Amémonos
Manuel M. Flores
México.

Buscaba mi alma con afán tu alma,
buscaba yo la virgen que mi frente
tocaba con su labio dulcemente
en el febril insomnio del amor.

Buscaba la mujer pálida y bella
que en sueño me visita desde niño,
para partir con ella mi cariño,
para partir con ella mi dolor.

Como en la sacra soledad del templo
sin ver a Dios se siente su presencia,
yo presentí en el mundo tu existencia,
y, como a Dios, sin verte, te adoré.

Y demandando sin cesar al cielo
la dulce compañera de mi suerte,
muy lejos yo de ti, sin conocerte
en la ara de mi amor te levanté.

No preguntaba ni sabía tu nombre,
¿en dónde iba a encontrarte? lo ignoraba;
pero tu imagen dentro el alma estaba,
más bien presentimiento que ilusión.

Y apenas te miré... tú eras ángel
compañero ideal de mi desvelo,
la casta virgen de mirar de cielo
y de la frente pálida de amor.

Y a la primera vez que nuestros ojos
sus miradas magnéticas cruzaron,
sin buscarse, las manos se encontraron
y nos dijimos «te amo» sin hablar

Un sonrojo purísimo en tu frente,
algo de palidez sobre la mía,
y una sonrisa que hasta Dios subía...
así nos comprendimos... nada más.

¡Amémonos, mi bien! En este mundo
donde lágrimas tantas se derraman,
las que vierten quizá los que se aman
tienen yo no sé que de bendición,

dos corazones en dichoso vuelo;
¡Amémonos, mi bien! Tiendan sus alas
amar es ver el entreabierto cielo
y levantar el alma en asunción.

Amar es empapar el pensamiento
en la fragancia del Edén perdido;
amar es... amar es llevar herido
con un dardo celeste el corazón.

Es tocar los dinteles de la gloria,
es ver tus ojos, escuchar tu acento,
en el alma sentir el firmamento
y morir a tus pies de adoración.


Publicado por: Sawedal 12/02/2011

Tus labios son un rubí
partido por gracia en dos
arrancado para tí
de la corona de Dios.

(Creo que es de José de Espronceda)

Publicado por: digg 12/02/2011

Dicen que por las noches
no más se le iba en puro llorar;
dicen que no comía,
no más se le iba en puro tomar.
Juran que el mismo cielo
se estremecía al oír su llanto,
cómo sufrió por ella,
que hasta en su muerte la fue llamando:
Ay, ay, ay, ay, ay cantaba,
ay, ay, ay, ay, ay gemía,
Ay, ay, ay, ay, ay cantaba,
de pasión mortal moría.
Que una paloma triste
muy de mañana le va a cantar
a la casita sola
con sus puertitas de par en par;
juran que esa paloma
no es otra cosa más que su alma,
que todavía espera a que regrese la desdichada.
Cucurrucucú paloma, cucurrucucú no llores.
Las piedras jamás, paloma,
¿qué van a saber de amores?
Cucurrucucú, cucurrucucú,
cucurrucucú, cucurrucucú,
cucurrucucú, paloma, ya no le llores.

Tomás Méndez

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