Papeles Perdidos

Veranos literarios / 5

El miedo delator de Ana Karenina, de Tolstói

Por: Winston Manrique Sabogal05/08/2011

Anna_Karenina-VronskiEstanque
"Vronski se vistió sin prisas y ordenó que lo llevaran a las barracas. Desde allí se divisaba un mar de carruajes, transeúntes y soldados alrededor del hipódromo, así como las tribuas abarrotadas de espectadores. (...) Después de contemplar las elegantes y bella formas de su yegua, que temblaba de pies a cabeza, Vronski se apartó con esfuerzo y salió de la barraca. (...) En total diecisiete oficiales tomaban parte en la carrera, que iba a celebrarse en un gran circuito de forma elíptica y cuatro verstas de longitud, delante de la tribunas.. (...)

Cuando Alekséi Aleksándrovich apareció en el hipódromo, Anna ya se había acomodado en la tribuna al lado de Betsy, rodeada de lo más granado de la sociedad. Dos hombres, su marido y su amante, constituían los dos polos de su vida, y era capaz de adivinar su presencia sin ayuda de los sentidos. (...)

-¡Aleksei Aleksándrovich! -le grito la princesa Betsy- ¿Es que no ve usted a su mujer? Está aquí.

Karenin le dedicó una de sus gélidas sonrisas.

-Tanto brillo deslumbra a los ojos -dijo, acercándose a la tribuna. Sonrió a Anna, como corresponde a un marido que se encuentra con su mujer, de la que acaba de separarse".

 

Es un día soleado. La carrera empieza. Y en unos minutos Ana karenina no podrá ocultar públicamente su amor por Vronski, y despejará las dudas de adulterio a su marido y a media sociedad rusa de mediados del siglo XIX. Es el verano y la escena que eligió León Tolstói (1828-1910) para delatar a su heroína en Ana Karenina. ¡Una obra maestra! Un gran cuadro impresionista de la sociedad rusa de mediados de la época, de la geografía de los encuentros y desencuentros amorosos, de la sombra del sentimiento de culpa, de la lucha contra un supuesto destino, del desgaste y las negociaciones de las parejas, pero sobre todo: "una fábula sobre la búsqueda de la felicidad", como escribe Víctor Gallego Ballestero en la introducción de la novela en la edición de Alba, para la cual ha hecho una muy buena traducción directamente del ruso. Infelicidad, pasión, adulterio y destino narrados de manera elegante y en una estructura narrativa de prisma o tapiz a través de los mundos alternados de cuatro parejas: Anna y Aleksándrovich (su esposo), Anna y Vronski (su amante), Daria y Oblonski y Kitty y Levin.

Volvamos al hipódromo, la carrera está a punto de comenzar. Veamos cómo aquel verano fue clave en la vida de Anna por dos motivos: porque el episodio de aquel día la empujó a delatar su adulterio y su pasión por Vronski, y porque el detonante de aquella revelación presagia el desenlace de la novela:

"Cuando dio comienzo la carrera de cuatro verstas con obstáculos, Ana se inclinó hacia adelante, sin apartar los ojos de Vronski, que en ese momento se acercaba a la yegua y subía a la silla, al tiempo que escuchaba la odiosa voz de su marido, que no paraba de hablar. Le atormentaba el temor de que Vrosnki sufriera algún accidente. (...) 'Soy una mala mujer, una mujer perdidda -pensaba-, pero no soporto la mentira, la aborrezco. En cambio, para él, es pan nuestro de cada día. Lo sabe todo, lo ve todo. Y, sin emabrgo, ahí está hablando tan tranquilo. ¿Qué sentirá en su fuero interno? Si me matara a mí o matara a Vronski le respetaría. Pero no, lo único que le importa es la mentira, guardar las apariencias', se decía.

Anna, sin pronunciar palabra, miraba con los gemelos siempre hacia el mismo sitio.

En ese momento se procedió a la salida y todas las conversaciones se interrumpieron. Todo el mundo se levantó de sus asientos y se volvió hacia el arroyo. A Aleksei Aleksándrovich no le interesaban las carreras. Sus ojos cansados se detuvieron en su mujer. Su rostro había palidecido y tenía una expresión grave. Era evidente que en esos instantes sólo una cosa existía para ella. Apretaba el abanico con mano convulsa. Apenas respiraba. (...)

La primera caída, la de Kúzovlev en el arroyo, conmovió a todos, pero Alekséi Aleksándrovich vio claramente, en el rostro pálido y triunfante de Anna, que aquel a quien miraba no se había caído. Cuando Majotin y Vronski superaron la barrera grande y el oficial que los seguía cayó de cabeza y se hirió de muerte, un murmullo de espanto recorrió las tribunas. Karenin notó que Anna ni siquiera se había dado cuenta y que a duras penas entendía de qué hablaban las personas que la rodeaban. Anna, a pesar de que estaba absorta en la carrera de Vronski, acabó percibiendo los ojos fríos de su marido clavados en ella.

Se volvió por un momento, le dirigió una mirada inquisitiva y, frunciendo ligeramente el ceño, se sumergió de nuevo en la contemplación de la prueba.

La carrera fue muy accidentada. De los diecisiete participantes más de la mitad se cayeron y resultaron mal heridos.

Todo el mundo expresaba en voz alta su desacuerdo, todo el mundo repetía la frase que había dicho alguien: 'Ya sólo nos falta el circo con los leones'. El sentimiento de horror se había impuesto de tal modo que el grito que se le escapó a Anna cuando cayó Vronski pasó desapercibido. Pero el cambio que a continuación se operó en su rostro resultaba francamente indecoroso. Había perdido por completo el control de sí misma. Se agitaba como un pájaro en la trampa..."

AnnaKarenina-Vronskirecostados Fru Fru, la yegua de Vronski ha muerto por un descuido y mal cálculo de su jinete. Una vez concluida la escritura de la novela, León Tolstói entró en una crisis espiritual. Había empezado a publicar la obra por entregas, en 1875, en el diario El mensajero ruso y no la terminó por discrepancias con el diario por lo cual decidió editarla por su cuenta en 1878.

Seguro que muchos hemos leído o escuchado algo de Ana Karenina, además de saber casi de memoria su famoso comienzo: "Todas las familias felices se parecen; las desdichadas lo son cada una a su manera". Así es que no voy a decir más de lo que ya he dicho, de mi rendida y emocionada admiración por esta novela, en su historia, los temas que aborda y la manera en que está escrita (además el año pasado escribí un post con motivo de la nueva edición de Alba y el centenario de la muerte de Tolstói). Sólo recomendaré un artículo de José María Guelbenzu, autor español y uno de los críticos de referencia de Babelia, que escribió sobre Anna Karenina el año pasado y que termina diciendo-recomendando: "Es una experiencia literaria tan rica y amplia que no debe faltar en la vida de una persona culta" Puedes leer el artículo aquí. Esta tarde, además, a las 17.30, hora española, el programa La Ventana, de la cadena SER dedicará 30 minutos a esta obra. ¿Cuál crees que es el principal acierto de Tolstói en Ana Karenina? ¿Qué es lo que más te gusta de la novela?

 * Anna Karénina, de la traducción de Víctor Gallego Ballesteros (Alba)

 

 Imagen: Fotogramas de Anna Karenina (de Clarence Brown, 1935), con Greta Garbo y Fredrich March.

PD: Algunos de los libros citados por ustedes en el post-prólogo de El verano literario de tu vida protagonizarán, con sus propios comentarios, esta serie la próxima semana: del 8 al 12 de agosto.

 

VERANOS LITERARIOS 2011 (aquí la serie 2010 y 2011):

4- El esplendor de la felicidad en Memorias de Adriano, de Yourcenar

3- En la campiña de Orgullo y prejuicio, de Austen

2- El calor sin tiempo en la Comala de Pedro Páramo, de Rulfo

1- Marchitar y florecer en los dominios de El Gatopardo, de Lampedusa

Prólogo: El verano literario de tu vida

 

comentarios 5

5 Comentarios

Publicado por: Tanya Leta 05/08/2011

Querido Winston, una pregunta: me gustaría saber si, en la traducción de Víctor Gallego Ballesteros que cita, ¿el apellido de Anna figura sin la tilde preceptiva KarÉnina? Gracias.

Publicado por: MARIQUIÑA 05/08/2011

En esta obra se dan cita varios tinos: en el argumento se acomodan distintos temas que conciernen a la sociedad rusa de la época que representa; la sombra del determinismo, anticipando el desenlace, planea durante toda la novela; la simetría entre el principio y su final (la presencia del tren); el peso, probablemente a partes iguales, del argumento, de la peripecia, y del mensaje que vehicula (algunos opinan que la trama es un pretexto para que el autor pudiera plasmar sus dudas existenciales. Tremenda afirmación que casi decapita lo literario)... Pero ninguno de estos aspectos destaca especialmente sobre todos los demás. El gran acierto es simple y básico: la protagonista es UNA MUJER QUE SE ENAMORA HASTA LAS TRANCAS (nos lo dicen sus palabras y su actitud: desprecia al marido, ve a través de los ojos del amado, su personalidad se anula, arriesga toda su vida anterior –hinchada de comodidades–, no es capaz de sobrellevar un desamor obligado, etc.). Este es, además, el núcleo de la novela. Las consecuencias de esta acción no se hacen esperar: tensiones externas e internas, lucha interior y triunfo/desgracia. El impacto de la novela lo genera LA TENSIÓN que contiene y que actúa en varios frentes: Ana frente a la sociedad de la época (de rígida moral y superyoes implacables, hipócrita y de amores fláccidos, despreciativa y ociosa, impositora de obligaciones inventadas); su amor frente a su propia moral; la ponderación por su parte de los dos amores (el de ella por él y el de él por ella); su posición frente a la de su marido, quien está tirando de su hijo; la confianza y la decepción en el amor... Para que todo esto ocurra y se llegue a crear un hervidero de dudas y emociones sólo se necesita un vector: LA PASIÓN INMENSA, INFINITA Y DESCONTROLADA (con su correspondiente decadencia, de lo contrario no tendríamos este remate). El final es rotundo: la goma se suelta por uno de los extremos, proclamándose, por tanto, un ganador (la sociedad con su falta de decencia, donde queda incluido su amante, por tirar el amor de ella por la borda. Cualquier mujer ciegamente enamorada sabe que es indecente permanecer con un hombre al que no se ama). Ana no es la transguesora ni la egoísta, es la única que puede pensar con claridad y que es fiel a su amor y, por consiguiente, a sí misma, aunque ni tan siquiera se lo plantee. Tampoco es realmente la perdedora, ha vivido su historia de amor, ha sido el centro del Universo. No se suicidó por las presiones sociales sino porque creía que su amor la había sustituido por otra, que ya no la quería. El que prefiera ver en esta novela LA HISTORIA DE UN DESENGAÑO AMOROSO (el más cruel de ellos) está en su pleno derecho. Puede que lo sea.

La señorita Bennet de marras no era tan apasionada como Ana Karenina y no perdió el humor durante todo el proceso de coqueteo. Lizzy, a pesar de ser revoltosilla para la época, fue de lo más normativa a la hora de enamorarse. Ana se fue por la vía trágica y, así como la Bennet no tenía motivos para tomar la decisión que tomó aparte de unas cuantas mariposillas en el estómago, tenía todos los del mundo para justificar su desafortunado final.

Publicado por: Anavarven 05/08/2011

Alors! vraiment tout va bien!
leo Ferre Avec le temps era la canione que se me olvidó

Publicado por: Anavarven 05/08/2011

Ella .. es el acierto
por eso porque ella es él ella,
y el tiempo cuando late el corazón y no se sabe más que comprender y acercarse como en El Museo de la Inocencia de Pamuck, m y es ella... como en el Museo de la Inocencia y ese bolso que debe devolver y da clases de matemática... Museo de la INocencia ... Tolstoies lo mismo! o la puerta de San Peterburgo, esa pequeña que es la misma(dicen) de Dosto y ... pero Tolstoi como Chejov en Silencio Chssss. cuando cuenta como estorban los niños orque si no qué comerán, es lo mismo...sentimientos humanos Humanismo
como Yourcenar es Adriano y el tiemp ...uno se hace Dios en la tierra humano sólo así la leyenda de la moneda la biertad de ser humano... Adriano es ella, y es historia porque así nos lo cuenta en sus cuadernos y sus reerencias y el pensamiento ella... esa brutalidad poética, m
Sabato El tunel ' diferente muerte y la misma belleza de Ana en Juan pero ella nommata...
el acierto de Tolstoi es el tiempo...Ella! que e él en esa fuerza brutal de Porca Madonna!!! sin ella, qué defensa m´ças brutal de la naturaleza y que asombro tan alucinado verla en os ojos de casado marido ella tiene ...

tan fascinante como el T´nel y la bondad del olor a madera húmeda de Sartre... mañana lloverá en Bouville... la náusea , librarse uf como en Avec le temps tudo se va... y uno odia haber perdido el tiempo amando! es brutal no!

la existencia que si ata condena ya sea la biología de ella como la sociedad que la mordaza.. así es debello

la biología y la sociedad ... ese Túnel Sábato! uf1 hay que no olvidar, no olvidar que el idioma oficial en Rusia de los salones era el francés... los miserables uy! Ugo siempre pensé que Eco no era con H... Umberto! no sé...es el humanismo como en Your- senar...

esa frase tan bella! mañana lloverá en Bouville! Sartre!

Publicado por: Zurita 05/08/2011

Para mí el principal acierto de Tólstoi es la denuncia de la hipocresía social, y lo mejor del libro es el mal presagio que acompaña a Anna desde el primer momento, representado en la figura del tren, además de la pesadilla...una genialidad. Disfruté mucho con esta novela, imprescindible.

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