Papeles Perdidos

Historia

Cuéntame mi propia historia

Por: EL PAÍS26/04/2012

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Por Miguel Ángel Villena

Suelen comentar muchos profesores de instituto que nunca llegan al final del temario de Historia Contemporánea de España. Sea por razones organizativas o por motivos de planificación o por pura desidia lo bien cierto apunta a que cientos de miles, quizá millones, de españoles que han cursado el Bachillerato ignoran por completo quiénes fueron Manuel Godoy, Baldomero Espartero, Emilio Castelar, Miguel Primo de Rivera, Clara Campoamor, Juan Negrín o Luis Carrero Blanco. Incluso el desconocimiento más absoluto puede extenderse a Manuel Azaña, Adolfo Suárez o Felipe González. Sus nombres figuran en rótulos de calles o en los propios institutos, en centros culturales o en plazas céntricas, pero una multitud de ciudadanos no ha recibido la formación necesaria para acercarse a personajes que han marcado la Historia reciente y que cualquier persona culta debería conocer.

Sin duda alguna, la Historia en general y la de España contemporánea, en particular, aparecen a la cabeza de las asignaturas pendientes de este país. Se trata de una asignatura pendiente, cuyo aprobado no solo recaería sobre el sistema educativo, sino también sobre los medios de comunicación o las manifestaciones culturales. Así, sin ir más lejos, todos aquellos que despachan con frivolidad o arrogancia la supuesta abundancia de novelas o películas sobre la Guerra Civil (el segundo tema literario más frecuentado en el mundo) deberían pensar que existe una demanda, un ansía indudable por descubrir nuestro pasado reciente.

Clara_Campoamor
Por ello no resulta extraño, ni muchísimo menos, que las series de televisión históricas hayan triunfando y estén triunfando en los últimos años. Tiene toda su lógica que esas inmensas lagunas de tantos ciudadanos sean cubiertas por la televisión y, en especial, por la pública. La década larga de mantenimiento de Cuéntame en la parrilla de la 1, con audiencias cercanas a los cinco millones de espectadores, o las siete temporadas de Amar en tiempos revueltos demuestran la altísima aceptación de este tipo de programas. Rigor, afán divulgativo, buenos guiones y magníficas ambientaciones, en forma y fondo, avalan estas series que han cosechado premios y distinciones. De este modo, situaciones, personajes y localizaciones sirven para que las generaciones que vivieron aquellas épocas evoquen y recreen sus vidas, pero también aprovechan para que los jóvenes conozcan sus orígenes, sobre todo en una sociedad donde se ha perdido la transmisión oral y donde las nuevas tecnologías priman la inmediatez y la superficialidad sobre el bagaje y la reflexión. La buena acogida a series históricas no se limita a Cuéntame o Amar en tiempos revueltos y abarca otros títulos de etapas recientes como La señora o La República o proyectos sobre periodos más lejanos como Hispania, de la época romana; o Toledo, en la Edad Media. Esta fiebre por las series históricas se ha extendido también a producciones extranjeras como Los Tudor, una excelente serie de la BBC, con un flanco español, por cierto.

Esta pasión por la Historia de España no parece que vaya a ser un fenómeno pasajero ni una moda efímera. Confiemos en ello porque si en la actualidad ese interés intenta cubrir una carencia de las aulas y la prensa, en el futuro una deseable mejora en los conocimientos históricos de los ciudadanos contribuirá todavía más al afianzamiento de estos programas. Es una tendencia que ha marcado a otros grandes países europeos (baste observar el filón inagotable de la Segunda Guerra Mundial) y afortunadamente va llegando a España. Conviene pensar en clave optimista y atribuir a una progresiva madurez social el auge de series históricas, del género de biografías y memorias o la recuperación de la memoria histórica. Un país donde decenas de miles de personas siguen enterradas en fosas comunes entre la apatía de tantos políticos y jueces se merece conocer su pasado reciente. Es más, tiene derecho a que le cuenten su propia historia, con minúsculas y con mayúsculas.

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30 Comentarios

Publicado por: Pandora 26/04/2012

Nací en 1986 y actualmente soy estoy acabando mi tesina en Estudios Europeos en Ginebra. Tuve que llegar a Suiza y hacer Estudios Europeos para estudiar, por fin (y entre otras cosas) historia contemporánea "comme il faut". Y efectivamente, la historia que estudio aquí no es "événémentielle", sino que se aborda en términos de procesos, dinámicas, redes transnacionales y grupos sociales. En el instituto en España efectivamente nunca llegábamos al siglo XX del libro. Pensar que la poca Historia que había dado anteriormente me resultaba una asignatura tediosa y memorística y que, sin embargo, actualmente me apasione... Aunque por desgracia creo que sé más de Francia, Suiza y Alemania que de mi propio país.

Publicado por: GRAMSCIEZ 26/04/2012

¡ ERRATUM !
¡Lo que decía, las prisas te hacen omitir letras por no releerlo !:
¡ Diculpas !
Reenvio:
Sr Cangrejero, comete faltas ortográficas --"dá", "pocesos", etc..,--pero al margen de eso--posiblemente por la premura de su escrito y su no revisión, por las prisas, cosa que nos ha pasado a todos en alguna que otra ocasión--su discurso es correcto y acredita saber de lo que habla, y hasta utilizando conceptos técnicos y cultos-- aunque es " évènementielle ", y lo escriba mal y acentúe incorrectamente en varios sitios" tal que :"evenémentielle"--por no dominar el francés y desconocer las reglas de la acentuación, que para un extranjero-extraño no es fácil--y cometer el error de no considerarse "Administración" al profesorado, que sí lo es, aunque sin poder político sí bien administrativo.
Mi solidaridad con él :
SALUT!

Publicado por: GRAMSCIEZ 26/04/2012

Sr Cangrejero, comete faltas ortográficas --"dá", "pocesos", etc..,--pero al margen de eso--posiblemente por la premura de su escrito y su no revisión, por las prisas, cosa que no ha pasado a todos en alguna que otra ocasión--su discurso es correcto y acredita saber de lo que habla, y hasta utilizado conceptos técnicos y cultos-- aunque es " évènementielle ", y lo escriba mal y acentúe incorrectamente en varios sitios" tal que :"evenémentielle"--por no dominar el francés y desconocer las reglas de la acentuación, que para un extranjero-extraño no es fácil--y cometer el error de no considerarse "Administración" al profesorado, que sí lo es, aunque sin poder político aunque sí administrativo.
Mi solidaridad con él :
SALUT!

Publicado por: Miriam Leon 26/04/2012

No puedo estar más desacuerdo con este post. Yo misma sufrí en mis carnes la vergüenza de admitir mi ignorancia sobre mi propia historia cuando cursando COU en USA me preguntaron sobre el tema. Concretamente me pidieron que les resumiera nuestra guerra civil…me quede blanca, solo tenia una vaga idea de lo que en su día oí contar a mis abuelos y así tuve que admitirlo delante de mis compañeros, ávidos de " información de primera mano ". Resulto vergonzoso, creedme.

La profesora intuyo mi angustia e intento arreglar un poco la bochornosa situación argumentando que posiblemente todo ese episodio de nuestra historia estuviera aun muy reciente para ser estudiado en los colegios, que no me preocupara, que no era mi culpa….todo esto paso en 1994, fijaos si ya había llovido desde los comienzos de la guerra…debe de ser que en USA no llovió tanto, porque ellos para mi sorpresa, si que lo estaban estudiando.

Publicado por: GRAMSCIEZ 26/04/2012

Espero que no se ponga como paradigma científico la serie del BIOPIC de la ayusa Clara Campoamor (en la foto principal) , claro ejemplo de anti-republicana y reaccionaria que pasa por lo contrario.
SALUT!

Publicado por: michela sagliocco 26/04/2012

Me gustaría que la siguiente serie se titulara: "España: historia de un golpe de estado al que llamaron guerra civil".

Publicado por: Hacthet 26/04/2012

Es cierto, no vi nada del siglo XX en el instituto a principios del siglo XXI y las generaciones posteriores siguen igual por lo que veo entre mis primos y sobrinos. Más que a la desidia de los buenos profesionales, la mala y tan inestable organización de las asignaturas desde la Administración central parece ser la culpable, la Historia no interesa.

Pero tengo que alertar del pudor de algunos maestros al hablar de la historia reciente por temor a polémicas, es increíble que aún se rehuya, por ejemplo, a condenar sin tapujos un régimen dictatorial, que Reales Academias incluso están rebajando a "no totalitario". Los jóvenes desconocemos nuestra historia, arriesgándonos a repetirla.

Publicado por: RAOUL 26/04/2012

Menos mal que el Sr. Cangrejo es profesor, pero seguro que no de castellano, a juzgar por el mal uso de algunas tildes...
En buenas manos están sus alumnos.
Atentamente.

Publicado por: sr cangrejo 26/04/2012

No es cierto que los profesores Historia de España de 2º de Bachillerato no demos el temario completo. Esta asignatura es evaluada en las PAU y por lo tanto, al menos el siglo XIX y XX se dá entero. Eso de "suelen comentar" o "quizás millones de españoles no saben" es tan poco preciso que un buen periodista debería abstenerse de hacer ese tipo de comentarios tan demagógicos. Por otro lado, se confunde el saber historia con el saber nombres y fechas de la historia, en una concepción de la historia totalmente decimonónica que dice bastante de la ignorancia de este periodista sobre la ciencia histórica actual, que es la historia de los pocesos y cambios sociales, la historia dónde el alumno debe conocer el trabajo del historiador, y no la historia nacionalista de los grandes personajes y las grandes fechas. Desde las Administraciones públicas hay una profunda contradicción entre los objetivos y criterios de evaluación que nos marca la ley y un currículum extensísimo dónde la historia "evenémentielle" sigue siendo la predominante, a mayor gloria de la formación del espíritu nacional. Ese tipo de historia no ayuda a formar ciudadanos críticos y responsables. Como siempre, los profesores debemos suplir con nuestro esfuerzo las lagunas, vacíos y contradicciones de la Administración pública, somos la espina dorsal de la educación pública, cualquier ataque a nuestra "desidia" es un ataque a la educación pública.

Publicado por: Mariquiña 26/04/2012

¿Cómo pueden olvidar la excelsa contribución a la Historia de Nuestra Gran Nación y Patria, ¡ESPAÑA!, del insigne y bienamado Don Fernando Vizcaíno Casas?
Eso sí era un hombre DE VERDAD, y no los mamarrachos que pretenden re-escribir nuestra gloriosa historia desde el GRAN DÍA 18 de julio de 1936. El Señor tenga a Don Fernando en su gloria bendita, que yo lo llevo en el corazón y en la entrepierna con gran gozo, no exento de cierta coentor.

Amén.

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