Por: Mª Inés Amado27/04/2012
“Claridad y atención al mundo real. Esas son las dos principales características de la nueva oleada filosófica, fuera de los muros de la Universidad”, afirma Francesc Arroyo, que firma la apertura de Babelia mañana, dedicada a los libros –y también a los espacios de debate y a los programas de radio y de televisión-de divulgación de la filosofía.
“Varias editoriales se lanzan a encontrar lectores fuera del ámbito académico. Ahí está la colección Great Ideas (Taurus), con textos de Kant, San Agustín o Trotski, que intentan divulgar ‘las ideas que cambiaron el rumbo de nuestra historia’. Errata Naturae publica Los Pequeños Platones, serie de volúmenes dirigidos a despertar el interés de los más jóvenes. La editorial Herder difunde obras tan clásicas del pensamiento como El Príncipe, de Maquiavelo, o Así habló Zaratustra, de Friedrich Nietzsche, nada menos que empleando los métodos narrativos del manga”, escribe Arroyo.
Un texto de Isidoro Reguera completa las páginas dedicadas a la divulgación filosófica. “Si no se divulga el pensar hoy, a cierto nivel desaparece. Divulgar no es vulgarizar, es hablar comprensiblemente sin más. (Ya se sabe: lo que se puede decir se puede decir claramente y de lo que no se puede hablar mejor callar.) Hay signos hoy de que la gente lo agradece. ¿Se pondrá de moda el pensar? ¿Qué pensar?”, plantea Reguera.
La escritora Soledad Puértolas “ha trabajado el texto” de La Celestina (Castalia) “para acercarlo al español de nuestros días”, y sobre ello escribe en las páginas centrales de Babelia. Y éstas son algunas frases de su texto: “La pasión física, el deseo, la codicia, la avaricia, el amor paterno, el amor filial, la amistad, las alianzas, las traiciones, la crueldad, la muerte… Todo está ahí, vivido y sentido. Y llega hasta nosotros. Esto es lo que he sentido y vivido yo mientras volvía a escribir y me situaba —osadamente— junto a Fernando de Rojas, lo escuchaba y luego decía sus palabras de otro modo. Me he sentido una intérprete, una intermediaria a quien se le confiaba una misión delicada e importantísima”. “En La Celestina la lengua es un torrente casi salvaje, lleno de fuerza y de luz y extremadamente ambicioso que busca precisión, matices, juego, belleza, claridad, complejidad, expresividad, comunicación, arte”. “A quienes, como yo, se asomaron una vez a La Celestina y pensaron que era algo muy difícil de leer, a ellos y a los lectores que se acercan por primera vez, les diré que mi intención ha sido, precisamente, eso: hacer que el conjunto de frases que constituyen la obra resulten comprensibles a la primera lectura”.
La civilización del espectáculo (Alfaguara), de Mario Vargas Llosa es El Libro de la Semana. Firma la crítica Jordi Llovet. Otras críticas del número 1.066 de Babelia son las de Composición nº 1 (Capitán Swing), de Marc Saporta (a cargo de Iván de la Nuez); Der Archipelagus (La Oficina), de Friedrich Hölderlin (Cecilia Dreymüller); Reportajes (Reservoir Books), de Joe Sacco (Guillermo Altares); Un largo silencio (Astiberri), de Francisco Gallardo Sarmiento y Miguel Ángel Gallardo (Valentín Vañó), y La hija del rey del país de los elfos (Alfabia), de Lord Dunsany (José María Guelbenzu).
En las páginas de Música, Amelia Castilla entrevista al cantante Jorge Pardo, que publica Huellas, y, en Teatro, Marcos Ordóñez escribe sobre De ratones y hombres, de John Steinbeck, que dirige Miguel del Arco en el teatro Español de Madrid.
comentarios 6








Publicado por: Iliana 27/04/2012
Temo que con esta "versión" de la Celestina la señora Puértolas ha perpetrado el fusilamiento de alguna buena adaptación de esta gran obra. Y me refiero concretamente a la edición adaptada por Alfredo Reina en la editorial Bambú, que ha permitido, desde hace un año, entender plenamente el significado de esta obra clásica y disfrutarla con una adaptación insuperable y respetuosa con respecto al original. No entiendo qué mueve a ciertos escritores a comportarse de esa manera. Al menos que agradezcan a quienes les enseñan y no se atribuyan los méritos de otros.