Papeles Perdidos

NUEVA SECCIÓN

Segundas oportunidades: 'Ciudadela', de Saint-Exupéry

Por: EL PAÍS14/09/2012

J. ERNESTO AYALA-DIP

Ciudadela.exuperyEn la vorágine de los autores y los libros de autores consagrados por el canon, quedan arrinconados u olvidados en el margen de la historia de la literatura universal autores y libros. La memoria literaria tiene también su desván. Como sucede en la vida, escritores y títulos necesitan una segunda oportunidad. Nadie podría decir que Balzac es un escritor arrinconado, aunque tampoco se puede decir que es un éxito de ventas en Francia. Balzac es un clásico reconocido del que pocos pueden decir que no hayan leído Papá Goriot o Eugenia Grandet. Pero, ¿cuántos han leído Los chuanes o La obra maestra desconocida del mismo autor? Con Gustave Flaubert podría decirse otro tanto: se ha léido, por placer o por obligación escolar Madame Bovary, pero ¿Las tentaciones de Sant Antonio? Incluso si me apuran, ¿son muchos más los que han leído su libro póstumo e inacabado Bouvard y Pecúchet? Hemos leído Oliver Twist y Grandes esperanzas, pero ¿Casa desolada del mismo Dickens?

 En este espacio que inicio hoy procuraré hablar de esos autores y libros que formaron parte de la educación de nuestra sensibilidad estética y ética. Libros y autores que vienen siendo desterrados por el empuje de un mercado que sólo sabe vivir de  la novedad más rabiosa. Y también por esa ignorancia literaria que se va haciendo casi natural en las nuevas generaciones de lectores. (Estamos invadidos de escuelas de escritura, cuando lo que haría falta son escuelas de lectura, talleres donde se desempolvara los grandes nombres menores que todas las grandes literaturas necesitan). Mucho hay que agradecer a esas editoriales pequeñas que se han instalado en los estrechos espacios que dejan en las librerías las grandes empresas o multinacionales del libro. Agradecerles que hayan hecho del rescate o la exhumación  su filosofía editorial. Siempre viene a mi memoria cuando en los años sesenta todos leíamos La isla de los pingüinos, del escritor francés Anatole France (premio Nobel, 1921). El libro se había publicado en ¡1908¡ Pero a nosotros nos interesaba, tal vez por ese uso demoledor de la parodia histórica, ahí era nada desmontar los grandes mitos y falsificaciones de la historia francesa. ¿Cuántos nuevos lectores conocen esta obra? La he releído y no ha envejecido ni un ápice.

 Hoy quiero hablar de un libro más que de su autor. Todo el mundo ha leído El principito de Antoine de Saint-Exupéry. Y todo el mundo tiene nociones sobre su vida y sobre su todavía enigmática desaparición en el Mediterráneo, durante una excursión aérea para localizar la aviación alemana casi al final de la segunda guerra mundial. Pero siempre me hago la misma  pregunta: ¿se conoce igualmente sus libros Piloto de guerra o Vuelo nocturno: verdaderos poemas sobre el arte del volar, el sentido del deber y la responsabilidad humanas? No hace mucho  pude ver en una librería la publicación de un texto suyo titulado Carta a un rehén. Si uno se fija bien, verá que “El principito” está dedicado a Leon Werth. Pues bien, Carta a un rehén es un texto de amistad a ese judío que pasa frío en París en plena ocupación alemana y que se llama Werth. Me alegró que los jóvenes tuvieran acceso a ese ejemplo de epístola clásica. Me sucede lo mismo con Ciudadela, el libro póstumo del autor. Que nadie, por favor, lo confunda con La Ciudadela de Cronin. Al libro de Saint-Exupéry  yo lo calificaría como el texto del fervor por todo lo humano. Escrito con un tono sentencioso y lírico, se acerca mucho a la reflexión bíblica. Así lo certifican el uso constante de parábolas. El autor francés escribió las primeras páginas y lo mostró en 1936 a Drieu la Rochelle: éste se mostró poco entusiasmado por lo leído. A Saint-Exupéry le afectó la indiferencia de su colega. Ese príncipe del aire parece que sólo podía escribir relatos de aventuras aéreas. Por tanto Ciudadela se convirtió, amén de su obra conscientemente póstuma, en su obra secreta. Leerla ahora es sorprenderse por la vigencia de su pensamiento. Saint-Exupéry busca en ese inclasificable texto el sentido profundo de la vida. Se hace preguntas capitales sobre la existencia y el valor de lo irrenunciablemente humano. Podría decirse que su estructura radica en su voz narradora, ese mágico personaje que descubre para sus semejantes el valor de la vida, una suerte de nuevo humanismo naciendo de las cenizas de lo que estaba siendo la segunda guerra mundial. Tiene también Ciudadela la estructura de los libros sagrados, el misterio de las plegarias en medio de los desiertos físicos y metafóricos. Libro de la soledad, de la belleza y las palabras, busca en el corazón de los hombres la razón de su radical existencia. Los banqueros de nuestros días deberían leer este libro: a lo mejor aprenderían, como exigía un poeta, a invertir parte de sus ruines ganancias en las grandes investigaciones del espíritu.

comentarios 14

'Los sordos', de Rodrigo Rey Rosa

Por: Mª Inés Amado14/09/2012

 

Mañana en Babelia

Un domingo por la mañana a mitad de diciem­bre, el picup sobrecargado en que viajaban por el tortuo­so camino de San Marcos se encontró, en una curva, con un remolque volcado. Para evitar embestirlo, el conduc­tor dio un frenazo y un viraje demasiado brusco; el picup quedó llantas arriba a un lado del camino. La niña resul­tó muerta. La abuela, que perdió momentáneamente la conciencia, la recuperó en un puesto de salud en Sololá, adonde la llevaron en una ambulancia improvisada con otros campesinos malheridos. Pero Andrés, el niño sor­do, desapareció.

Portada-sordos_medEste es uno de los primeros párrafos de Los sordos (Alfaguara), la nueva novela de Rodrigo Rey Rosa, a quien entrevista Javier Rodríguez Marcos. “Hay quien divide a los escritores en dos: los que tratan de explicar algo y los que tratan de explicarse algo. Yo soy de la segunda clase. No sé más que el lector al que estoy hablando. Escarbo mientras escribo”, cuenta el escritor guatemalteco, que ocupa la portada de Babelia.

Los sordos tiene algo de geografía narrativa de Guatemala: parte del Oriente campesino mestizo (ladino) y pasa por la capital. “Sin caer en el adanismo, el escritor recuerda que hay más Guatemalas que las divididas entre el mundo rural y el urbano”, explica Rodríguez Marcos sobre Los sordos, que Rey Rosa encabeza  con una cita de Maurice Maeterlinck:  Pero ¿cómo el poder oculto se las arregla para designar, contar o confinar a quienes ha condenado? 

Portada-precio-desigualdad_medJoaquín Estefanía firma El Libro de la Semana: El precio de la desigualdad (Taurus), del  Nobel Joseph E. Stiglitz. “Ha sido un economista como Stiglitz, no un filósofo moral, quien ha actualizado las relaciones entre desigualdad y justicia, y desigualdad e ineficacia”, escribe Estefanía. “Stiglitz hace un pronóstico inquietante: durante años existió un acuerdo implícito entre la parte alta de la sociedad y el resto: nosotros os proporcionamos empleo y prosperidad y vosotros permitís que nos llevemos nuestras bonificaciones; todos vosotros os lleváis una tajada, aunque nosotros nos llevamos la más grande. Ese acuerdo, que siempre había sido frágil, se ha desmoronado y los ricos se llevan la renta y la riqueza, pero no proporcionan a los demás más que angustia e inseguridad”.

9788484287582_1Entre otros libros, también se publican mañana críticas de La espada de Damocles. La crisis en Grecia y el destino de Europa (Tusquets), de  Petros Márkaris (María Antonia Sánchez-Vallejo); La señora Muerte-en-primera-clase_9788423328932Bovary (traducción de María Teresa Gallego Urrutia. Alba Editorial), de Gustave Flaubert (Alberto Manguel); Muerte en primera clase (Destino), de J. M. Guelbenzu (Justo Navarro);  Antibiótico (Visor) y  Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (Alfaguara), de Agustín Fernández Mallo (Manuel Rico), y Lo que no está escrito (Tusquets), de Rafael Reig (Jordi Gracia).

Un reportaje de Virginia Collera sobre el futuro de la lectura ocupa las páginas centrales. Y Horizonte Ecce homo, artículo de la sección Relecturas, de Enrique Vila-Matas, cierra el número 1.086 de Babelia.

 

comentarios 1

BABELIA

Sobre este Blog

Papeles perdidos es un cajón de sastre de la cultura y la creación, elaborado por el equipo que hace cada semana Babelia, la revista cultural de EL PAÍS. Es el blog literario de este periódico que busca acercar el universo del libro a sus lectores. Como dijo alguien sobre la cerveza de botella y la de barril, "lo mismo, nomás que diferente".

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal