Por: Winston Manrique Sabogal28/01/2013
"Es
una verdad universalmente aceptada que un hombre soltero en posesión de
una notable fortuna necesita una esposa". Así empieza Orgullo y prejuicio, de Jane Austen (1775-1817),
a la sazón uno de los comienzos más populares y memorables de la
literatura. Una obra que hoy cumple 200 años (en la imagen primera
página de la edición del 28 de enero de 1813), con muchos seguidores y
unos cuantos detractores, y a la que EL PAÍS le dedica hoy un especial que puedes ver AQUÍ.
Pero sin duda, Austen es una escritora que con sus pocas novelas
contribuyó a fomentar la lectura en su época, a popularizar la novela
como género en el siglo XIX y a crear las pautas de la comedia
romántica moderna.
Ciertos sectores han infravalorado o subestimado a la escritora británica y la han acusado, entre otras cosas, de banal, intrascendente y de falta de hondura o compromiso con su entorno. Sin embargo, creo que las obras de Austen relatan y describen historias cotidianas y personales que solo en apariencia son triviales; su mirada es certera y fotográfica y sus palabras aceradas dando como resultado un buen retrato, como pocos, de la sociedad de la época y los sentimientos, aspiraciones, sueños y emociones. Me gusta Austen y también Tólstoi y Stendhal y Nabokov y Faulkner y Dickens y Victor Hugo y Woolf y Mann y Brontë y García Márquez, por citar novelistas clásicos, sin establecer ahora un ranking. Y todos conviven felices en mi imaginación y memoria.
Toda lectura debe ser placentera. Y los libros de Jane Austen lo son. El ritmo de su narración fluye de manera natural y rápida. Le encuentro peros, como a muchos autores... Pero, sin duda, su lectura es divertida y algunas situaciones son reconocibles en la propia vida y en las ajenas, lo que da cuenta, en parte, de su universalidad y vigencia. Y, aunque suene a frase hecha, su voz literaria es cercana y muy oral (se ejercitó con las cartas que le enviaba a su hermana Cassandra, a quien informaba de todo cuanto ocurría en su pueblo intentando hacerlo tal cual como sucedían los hechos y como ella los veía y pensaba).
En fin, este post es con la intención de que ustedes comenten por qué les gusta Orgullo y prejuicio, y de paso Jane Austen, además de señalar sus pasajes preferidos. Como prólogo, y para dar el pie a estos comentarios, transcribiré la opinión de dos escritores. El primero de ellos es William Somerset Maugham que dijo: "Si el lector cree que el entretenimiento ha de ser el principal empeño de un novelista, ella no tiene rival. Su novelas cautivan. (...) Orgullo y prejuicio es una obra muy bien construida. Los episodios se suceden de manera natural, y en ningún momento se atenta contra el sentido de la probabilidad. (...) No era una gran estilista, pero escribía con sencillez y sin afectación. En la estructura de sus frases puede percibirse la influencia del doctor Johnson".
El segundo autor es uno contemporáneo, Donna Leon, quien participó en una serie con escritores, en 2011, a quienes les pregunté en vídeo qué personaje de la literatura le hubiera gustado ser, y ella contestó que Elizabeth Bennet, la protagonista. ¿Por qué ?: "“Me gustaría ser Elizabeth Bennet, de Orgullo y prejuicio, una mujer independiente, educada, inteligente y con una gran fuerza de voluntad, además su historia tiene un final feliz".
Ahora sí, tienen ustedes la palabra: ¿Por qué les gusta Orgullo y prejuicios y su autora? y ¿Cuál es el pasaje o episodio preferido?.
Puedes ver AQUÍ el especial DOS SIGLOS CON 'ORGULLO Y PREJUICIO'
comentarios 41








Publicado por: Armando verduzco 28/01/2013
Pienso que es una de las primeras novelas que se olvida del lenguaje “culto” y un poco anacrónico que se usaba en su época. Por lo tanto se vuelve ágil y de fácil comprensión. La trama es universal y la escritora la recrea soberbiamente.