Papeles Perdidos

Babelia en la feria del libro de madrid

La continuidad entre las dos guerras mundiales

Por: EL PAÍS06/06/2014

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De izquierda a derecha, Berna González Harbour, Eduardo González Calleja, Ricardo Artola, Guillermo Altares y Jacinto Antón, en la mesa de Babelia / Julián Rojas

El siguiente es el primero de los tres debates que Babelia, el suplemento cultual de EL PAÍS, ha organizado este año en al Feria del Libro de Madrid.

Por ÁNGEL LUIS SUCASAS

Llevaba un día de perros. La bomba que debía matar a su objetivo, despejada por su víctima. El intento de suicidio tirándose a un río por el fracaso, frustrado por su escasa profundidad. Y de pronto... El veintiañero Gavrilo Princip se encuentra frente a frente con la calesa que pasea al archiduque Francisco Fernando de Austria y a su esposa, Sofía Chotek. Dos disparos, dos muertes. Las primeras de los millones por venir. Este detonante casual, imprevisible, desató la Primera Guerra Mundial. Y hoy, en el Pabellón de Actos de la Feria del libro de Madrid, los periodistas Guillermo Altares y Jacinto Antón, el historiador Eduardo González y el escritor Ricardo Artola han debatido esta mañana sobre ella en el primer debate de la recién nacida Babelia.com. Conclusiones, que la Primera y Segunda Guerra Mundial son capítulos del mismo y atroz conflicto.

Se recordó lo impertinente de la fecha. 6 de junio. Día D. Hoy en Normandía se conmemora el desembarco con la presencia de los veteranos, nonagenarios ya, en el que probablemente sea el último gran acto que atestigüe con sus protagonistas. Pero esta aparente impertinencia esconde que en realidad la división entre la Primera y la Segunda esconde la indisoluble relación entre ambas hecatombes: "Yo lo llamaría Segunda Guerra de los Treinta Años (1914-1945). Las causas y cómo se sale de la Primera Guerra Mundial, provocan la Segunda", ha afirmado Eduardo González Calleja, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III de Madrid. Especialmente en el Tratado de Versalles, en ese vals a cuatro entre Clemenceau (Francia), Lloyd (Inglaterra), Wilson (Estados Unidos) y sus 14 puntos y Orlando (Italia), que poco pintó. La inacabable lista de exigencias a Alemania —las 44 milllones anuales de toneladas de carbón, la entrega de su flota, la drástica reducción de su ejército y una factura a pagar que superaba a sus reservas internacionales— fue germen del nacionalsocialismo y de la Alemania ávida de tomarse revancha: "No quiero ser determinista, pero sí soy completamente contrario a cómo se llevó el Tratado de Versalles. Se fue muy injusto con Alemania y eso ayudó claramente a desencadenar la Segunda", ha subrayado el escritor Ricardo Artola.

Si como período la continuidad suena creíble, en sus personajes clave se encuentran también los nexos comunes. Por ejemplo en el dictador nazi, Adolf Hitler, soldado con categoría esencial que ganó la Cruz de Hierro, distinción militar que solo se concedía por un acto de valor que pusiera en grave riesgo la vida. "Pero ahora se dice que pudo recibirlo de enchufe porque era muy amigo del oficial que lo concedía", ha recordado Jacinto Antón, Premio Nacional de Periodismo Cultural. "Más curioso es de dónde pudo sacar la idea del gas para el Holocausto, porque el sufrió el efecto de los gases en las trincheras". Una macabra coincidencia más en el rosario que conecta los 17 millones de muertos de la Primera con los al menos 60 de la segunda.

Hubo espacio también para el intercambio y recomendación de filias. Las viñetas de Jacques Tardi o los Sonámbulos de Cristopher Clark. Las reflexiones de MacMillan y el olor a muerte y entrañas en las trincheras de El miedo (Acantilado, 2009) de Gabriel Chevalier. Pero sobre todo mucho cine. Y en concreto de una obra maestra de Stanley Kubrick, Senderos de Gloria, un filme desde el lado francés de la batalla con Kirk Douglas en estado de gracia y en un blanco y negro para el recuerdo. "Es mi favorita. Esta sí que es una película antibelicista", ha afirmado Artola, apasionado del cineasta neoyorquino. De las que levantaron ampollas, pues estuvo prohibida en Francia hasta la década de los 70, lo que demuestra, a juicio de Artola, la "mala digestión" de su historia por parte de Francia.

MAÑANA: Debate | ¿Puede un libro ayudar a cambiar el mundo?

comentarios 1

1 Comentarios

Publicado por: Alfonso 06/06/2014

Coincido en que el tratado de Versalles generó un malestar en Alemania que pudo afectar y ser uno de los factores que desencadenaron la segunda guerra mundial

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