Puesto que Estonia se ha convertido de repente en el epítome de los defensores de la austeridad (¡Están en el euro y prosperan!), me pareció que podría ser útil hacernos una idea de qué estamos hablando. A continuación encontrarán un gráfico de Eurostat que muestra el verdadero producto interior bruto.
O sea, una recesión terrible –de la escala de una depresión– seguida de una recuperación importante, pero todavía incompleta.