Locura y guerra de clases en EE UU

Por: | 08 de octubre de 2013

El economista Mark Thoma escribió recientemente una excelente columna para  el Fiscal Times relacionando la lucha contra el límite de deuda con el tema más importante de la desigualdad extrema. Me gustaría señalar que la realidad es incluso peor de lo que Thoma da a entender.  

Cupones de alimentación.

Él lo expresa en su blog de esta manera: “El incremento de la desigualdad y la diferente exposición al riesgo económico han hecho que un grupo considere que son los que “hacen” en una sociedad en la que mantienen al resto y pagan la mayoría de las facturas, y que el otro grupo son los que “toman” ya que reciben todos los beneficios. El estrato más alto se pregunta, ‘¿Por qué deberíamos pagar la seguridad social cuando recibimos pocos o ninguno de sus beneficios?’ y eso lleva a atacar estos programas”.  

Por eso relaciona la lucha contra el límite de deuda con la influencia de los ricos, que quieren desmantelar el Estado de bienestar porque no significa nada para ellos y porque quieren unos impuestos más bajos.

Uno podría añadir que esa misma desigualdad que distancia a los ricos de las preocupaciones normales y corrientes les da un mayor poder y eso hace que sus opiniones en contra del Estado de bienestar tengan una influencia mucho mayor.

Entonces, ¿por qué las cosas están incluso peor de lo que dice Thoma? Porque muchos de los ricos se muestran selectivos a la hora de oponerse a que el Gobierno ayude a los desfavorecidos. Están en contra de cosas como los cupones para alimentos y los subsidios de desempleo. Pero ¿a favor de rescatar a Wall Street? ¡Sí!    

En serio. Charlie Munger, el vicepresidente de Berkshire Hathaway, dijo en 2010 que deberíamos “dar gracias a Dios” por los rescates bancarios, pero que la gente normal y corriente que estaba viviendo una época difícil debería “aguantarse y salir adelante”. Y el consejero delegado de AIG - ¡el consejero delegado de una empresa rescatada! -señaló a The Wall Street Journal que las quejas sobre las primas a los ejecutivos de dichas empresas son tan malas como los linchamientos (no me lo estoy inventando)-.  

La cuestión es que los súper-ricos no se han convertido en nuestro John Galt; no realmente, aunque piensen que lo han hecho. Se parece mucho más a la guerra de clases pura, a una defensa del derecho de los privilegiados a mantener y a aumentar sus privilegios.   

No es Ayn Rand: esto es el Antiguo Régimen.

© 2013 The New York Times
Traducción de News Clips.

Hay 13 Comentarios

reo que en un billón de dólares de stiglitz aporta un análisis
que pormenoriza el efecto en los precios y la presencia de las empresas americanas -petróleo-es inevitable el efcto del mal uso de las cosas la fragmenta se dispone ción de los precios en materias primas o tecnologías parece recubrir de un alo de escamas que permite el mal us frente al animal capturado sobre el que se dispone un uso al igual que otros precios al igual que la normalidad y incertidumbre con la sola diferencia del aspecto de las cosas la correlación entre producción y precios monetarios parece lugar de desarrollo y limpieza de escamas de mercados saturados todo apunta alos impacientes ,final del precio de maaterias primas su ciclo y el desenlace de un ciclo de crecer sin cambios de estructuras los automatismos encierran cambios y con ellos nuevas estructuras en cambio ,solo detremnables en el tiempo por su uso,el desarrollo tecnológico determina la asimetría o mercados imperfectos una ventaja comparativa ,la dificultad de establecer los coste de oportunidad y su multiple aplicación asimilan el crecimiento del capital
toda medida cuantitativa facilita en comerci y la circulación del dinero.todo parece indicar el desarrollo del dinero en el capital del banco central de países y su utilidad

Aquí el problema es el dinero, algo tan simple con saber que el dinero por mucho que lo posea un rico, al pobre pasara y del pobre se ira. unos se ayudan a otros y el gobierno sigue haciendo su dinero por eso no hay que pagar los impuestos y tratar de no meter la platica en los bancos.

... es normal, Paul, es normal; hoy , lo que ha sucedido es una explosión enorme y desconocida, a nivel planetario, de lo peor del capitalismo contra el Estado del Bienestar, por tanto, contra la gente normal de la calle, la cual no le importa absolutamente nada. Pero mira, no hay mal que por bien no venga, pues el grado de solidaridad y conciencia que estamos adquiriendo es de primera magnitud, lo cual, antes, solía provenir por medio de Grandes Guerras. Ésta crisis es como si fuese la 3ª Mundial, equivalente. De resultas, me temo que el sistema capitalista saldrá muy "tocado", mucho, y podremos enfocar un futuro más justo, más en paz y, al mismo tiempo, con un alto grande de responsabilidad y libertad. Mis saludos, amigo.

Humeano, Dinamarca, por nombrar uno de los que mencionas, tiene unos ingresos fiscales del 47,7% respecto de su PIB, mientras que en España la cifra es 31,4%.
Por decirlo como si hablara para un niño: el buen funcionamiento del Estado de bienestar no depende del déficit, depende de la recaudación.
Francamente, da vergüenza tener que explicar estas cosas.

El artículillo es tendencioso. No es lo mismo reducir el GASTO SOCIAL que reducir determinadas partidas de gastos para reducir así el déficit a cero. Y si Krugman lo mezcla con la mejor voluntad, pensando que el artículo no es tendencioso, entonces que vaya a un curso de Lógica para darse cuenta de las falacias que construye.
Por cierto, Alemania, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza: - han aplicado políticas de austeridad desde ya antes del 2008- pero no tienen apenas déficit público (o tienen superavit o no superan el 1% de déficit) y el Estado del Bienestar funciona allí mucho mejor (o simplemente funciona) que en paises donde siguen dandole al despilfarro y el déficit galopante. En fin, Mr. Krugman, menos teoría, menos política y más datos empíricos (como la constatación de como funciona el Estado social en paises con presupuestos equilibrados como Alemania o Suiza).

El artículillo es tendencioso. No es lo mismo reducir el déficit que reducir determinadas partidas de gastos y reducir el déficit a cero. Y si Krugman lo mezcla con la mejor voluntad, pensando que el artículo no es tendencioso, entonces que vaya a un curso de Lógica para darse cuenta de las falacias que construye.
Por cierto, Alemania, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza: - han aplicado políticas de austeridad desde ya antes del 2008- pero no tienen apenas déficit público (o tienen superavit o no superan el 1% de déficit) y el Estado del Bienestar funciona allí mucho mejor (o simplemente funciona) que en paises donde siguen dandole al despilfarro y el déficit galopante.

como las monarquías de antaño no?
Luego a quejarse de la violencia, la perdida de valores, la holgazanería. Es inaudito, para gente que se supone inteligente, que no puedan vincular los problemas del mundo a la inquietante desigualdad, a la propagación de la discriminación y la cada vez mas divicil movilidad social. El sistema se filtra desde la cuna, pero sino, la educación se encarga de ello. De libre competencia nada. Esta es una carrera cuyos ganadores están elegidos desde un inicio

¿Cómo se volvieron ricos y quién les mantienen para ser súper ricos?, el estado, sus leyes hechas a su medida, ¿Quiénes sostienen al estado?, el pueblo, sus trabajadores que trabajan a suelos míseros sin beneficios y pagan sus impuestos de esos sueldo. Entonces, ¿por qué las cosas están incluso peor de lo que dice Thoma? Porque muchos de los ricos se muestran selectivos a la hora de oponerse a que el Gobierno ayude a los desfavorecidos. Están en contra de cosas como los cupones para alimentos y los subsidios de desempleo. Pero ¿a favor de rescatar a Wall Street? ¡Sí!

El problema es que estos poderosos, con la excusa del “bienestar indiscriminado”, han tomado la decisión de cargarse al Estado (de bienestar o no, les da igual). Y el Estado, que en teoría debería ser la verdadera organización de los ciudadanos, es la delgada línea que nos separa de la esclavitud. Y hacia ella vamos, con paso firme y decidido. Y todo por una causa peregrina: que los más ricos no desean pagar impuestos. Hemos llegado al punto de que la misma sociedad se avergüenza de requerírselos y obligarles. Estamos alienados.

Mientras que los gobiernos estén formados por gente rica (como pasa en la mayoría de los países, si no en todos), gobernarán para los suyos: los otros ricos. Para los demás sólo queda una esperanza, que deberíamos tener siempre en mente: evitar por todos los medios que los ricos formen parte del Gobierno. Incluso con leyes discriminatorias, si es necesario.

La sociopatia impera. como era aquello de no te preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate lo que tu puedes hacer por tú país. pues no, los ricos no se lo preguntan, ellos no tienen país, o bueno, sí que lo tienen, pero nos consideran a los demás inmigrantes ilegales, chusma. el dinero no esta hecho para la boca de los hambrientos y de los esforzados.

No se trata solamente de un ejercicio de egoísmo de los ricos. En algo tienen razón: un sistema de bienestar indiscriminado es una fábrica de holgazanes. Ayudar, sí, pero a quien de veras lo necesita.

Eso es...llevado al límite unicamente han de producirse Mercedes, el resto de las marcas unicamente ocupan sitio, contaminan, consumen y son perjudiciales para la salud...

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Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

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