40 Aniversario

Crecimiento demográfico

Por: | 06 de junio de 2014

Cuando el economista Alvin Hansen propuso por primera vez el concepto de estancamiento secular, puso el énfasis en la función que desempeña un crecimiento demográfico más lento en una demanda de inversión deprimente. (Sus advertencias quedaron en entredicho por la explosión demográfica de la posguerra).

Los debates modernos han vuelto a centrarse en ese énfasis: la reducción de la población japonesa en edad de trabajar parece ser una fuente importante de problemas para el país y la ralentización del crecimiento demográfico de Europa y Estados Unidos son indicadores importantes de que podríamos estar entrando en un régimen similar.

Pero cada vez que planteo estas cosas, la gente me pregunta por qué no considero que la ralentización del crecimiento demográfico es algo bueno. Después de todo, se traduce en menos presión sobre los recursos, menos daño medioambiental, etcétera.

Lo importante es darse cuenta de que un crecimiento demográfico más lento puede, y debe, ser de hecho algo bueno; pero que eso que se hace pasar por una política económica sensata es muy probable que convierta este hecho, en principio positivo, en un gran problema. ¿Por qué? Porque según las actuales reglas del juego, nuestras economías en cierto modo se parecen mucho a una bicicleta: a menos que se avancen lo bastante deprisa, tienden a caerse.

El argumento es bastante sencillo. Para alcanzar más o menos el pleno empleo, una economía necesita el gasto suficiente para aprovechar su potencial. Pero un componente importante del gasto, la inversión, está sujeto al efecto del acelerador: la demanda de nuevo capital depende de la tasa de crecimiento de la economía, más que del nivel de producción actual. De modo que, si el crecimiento se ralentiza a causa de una disminución del crecimiento demográfico, la demanda de inversión se reduce, y puede sumir la economía en una crisis semipermanente.

Ahora bien, se podría argumentar que esto es fácil de resolver; no hay más que reducir el tipo de interés lo suficiente para mantener la demanda de inversión, a pesar de la ralentización demográfica. El problema es que el tipo de interés real necesario de unos activos seguros puede acabar siendo negativo y, por tanto, solo es alcanzable si hay suficiente inflación (lo que entra en conflicto con el compromiso ideológico de la estabilidad de los precios).

Este es, en esencia, un problema técnico y, en un mundo mejor, lo resolveríamos sin dificultad y al mismo tiempo disfrutaríamos de las ventajas de tener un planeta menos poblado. Sin embargo, en este mundo los problemas técnicos pueden de hecho causar daños inmensos, ya que hay poquísima gente dispuesta a pensar con claridad acerca de su naturaleza. Y esa es la razón por la que nos preocupa la ralentización del crecimiento demográfico.

Esos creadores de empleo franceses

Últimamente, la gente la ha emprendido con los resultados económicos europeos, y con razón. Pero lo que vemos es, principalmente, una mala política macroeconómica derivada de la combinación de una unión monetaria prematura con la obsesión por la austeridad. Esta es una historia muy distinta de la anterior versión de los euroexcesos, que se centraba en la eurosclerosis (una tasa de empleo persistentemente baja supuestamente causada por unos estados del bienestar excesivos).

Ahora bien, gente como los economistas John Schmitt y Dean Baker señalaban hace mucho tiempo que esta historia se había quedado desfasada. Si uno se fijaba en Europa en general, y en Francia en particular, veía que sí, la gente se jubilaba antes de lo que se jubilaba en Estados Unidos y también que había menos jóvenes que trabajaban (en parte porque no tenían que trabajar para mantenerse mientras estaban en la universidad). Pero durante el periodo anterior a esta crisis económica, las tasas de empleo de los adultos en mejor edad de trabajar habían convergido.

Pues bien, yo llevaba algún tiempo sin fijarme en estos datos; y la situación en la que nos encontramos ahora llama bastante la atención. Desde finales de la década de 1990, la tendencia se ha invertido por completo: en Francia, los adultos en mejor edad de trabajar tienen muchas más posibilidades de tener trabajo que sus homólogos estadounidenses. Resulta extraño que, en medio de las críticas incesantes al comportamiento económico de Francia, nunca se mencione este hecho.

Traducción de News Clips.

© 2014 The New York Times

Hay 14 Comentarios

si multiplicamos el nmero de unidades por un producto igualmente podemos obtener u resultado con los factores y sus unidades en cualquier caso el hecho de que el crccimiento se constate por la economía deescala se cooroboraria el hecho de que los tipos de interés están al multiplicar en igual que los de la tecnología a.n...a.k ..no tengo tiempo debo de ir a trabajar. muchas gracias por su comentario .

MenosLobo, he leído tus observaciones y estoy de acuerdo con ellas. Ahora bien, recuerda que esto es un blog en el que se comenta y, de tratarse de política de Estado los análisis serían más precisos y con más previciones. Así, y como ejemplos, en el primer problema que planteas sí hay manera de dirigir qué se estudia sin llegar a ser dictatorial. Una forma son los exámenes de admisión, otra las ayudas en los estudios. Claro, esa dirección en la creación de profesionales debe estar acompañada de un programa nacional a largo plazo (Ese fue el error de Francia que se basó en estadísticas sobre oferta y demanda en carreras sin considerar los sectores en los cuales los profesionales tendrían mayor provecho). Por supuesto tampoco puedes ni debes obligar a estudiar a todos. En ese sentido se puede flexibilizar la oferta de títulos (aprendiz, técnico, licenciado,... capacitación continua, PhD). También puedes crear sistemas de control de calidad que induzcan a capacitarse (Por ejemplo a los taxistas los puedes someter a exámenes de conducción y de conocimiento de la zona donde trabajan. A aquellos en hostelería y restauración, a partir de ciertos niveles puedes exigirles idiomas y cultura local... Son ejemplos, se puede disentir en qué se les debe exigir para mejorar la calidad, pero el príncipio se mantiene: exigencias de capacitación para mejorar calidad de servicios). Flexibilizando el sistema obtienes que muchas más personas "quieran" estudiar (Acá se está hablando muy seriamente del problema porque los que "no quieren" estudiar son mayoritariamente aquellos que no quieren que se los ataque más con ciencias formales... Así, frente a esta realidad se está ya planteando los programas de estudios para artes y deportes porque además se ha comprobado que tales ramas son muchas veces más rentables tanto a nivel personal como a nivel social... Un ejemplo, deportes, hasta hace poco existía el prejuicio que para seguir deportes tenías que ser un deportista destacado. La verdad es que se necesita gente que sepa aprender e instruir. Para el Estado es buen negocios por dos motivos; el primero es salud debido al sedentarismo y la mala nutrición; el segundo son ingresos, la demanda va desde guarderías, hasta empresas, pasando por "entrenadores" personalizados... En salario gana más un entrenador personal que un médico general).... Nuevamente no soy completo en mis ejemplos pero espero que captes la idea.
El segundo problema que planteas, el de la demanda laboral, es más dificil de atacar. Ahora bien, en cualquier país que se respete se comienza evaluando los potenciales nacionales (Será sector financiero si es Panamá, o sector petrolero si es Arabia Saudita). De ese primer análisis se elabora una política de comercio tanto interna como externa (Si eres Arabia Saudita no te esmeras en crear tratados de comercio con Qatar, mejor negocio es hacerlo con la UE). Aquí me gustaría recalcar el daño que ha hecho la monarquía; las negociaciones de comercio internacional se han concentrado en un sólo hombre y no se ha dejado que se desarrollen las instituciones (Especialmente los consulados, que no le sirven a ningún empresario que no sea conocido del Rey ni para tener estadísticas y saber donde hay demanda para sus productos).
Insisto, mis ejemplos son cortos e imprecisos; error que sería imperdonable cuando se cuenta con Ministerios (cuando se es el gobierno). Así, por ejemplo, si España no pudiese utilizar toda la mano de obra capacitada que produce, bien se podría exigir como segundo idioma para graduarse el alemán (En muchas universidades se exige para la obtención del título como segundo idioma el inglés... En el caso de España el alemán obligatorio habría abierto las puertas en países como Holanda o Alemania... Los idiomas latinos, son suficientemente semejantes como para que después de medio año o un año de conviviencia ya se hablen... Enseñar inglés es regalar mano de obra capacitada a EEUU).
Al final, la razón de mi comentario inicial era hacer palpable cuánto afectan los medios a la "masturbación financiera". Unos promueven emisión de billetes, otros se oponen; unos promueven solidaridad financiera, otros se oponen... Cuando la verdad, y se puede constatar revisando cifras, es que el éxito de un país depende mucho menos (casi nada) de la política que se aplica (sistemas pseudo-religiosos). Y sí depende de tener gobernantes e instituciones conocedoras de la realidad específica. En toda la UE no hay actualmente un gobernante que sepa de su economía más allá de préstamos e intereses (Ahí el problema actual de la UE. El sistema financiero está hipertrofiado, convirtiendo la región en un "país bananero" donde el banano es el sector financiero... La comparación no es exagerada ni gratuita, al igual que los países bananeros de príncipios de siglo XX o los países petroleros de finales del siglo XX, si enfocas tus esfuerzos exclusivamente a un sector, por más importante que sea, terminas quebrando el país. Añádase que he visto mayor conocimiento de su economía nacional a alguien como Evo Morales —con todas las estupideces que dice— que a Zapatero o Rajoy... Hollande no sabe más de la economía de Francia que la Kirchner de Argentina, y eso es un insulto.)


A corto está claro que la inversión va a depender mucho de las políticas manipuladoras de los tipos de interes. A largo va a depender sobre todo de la cantidad de innovaciones tecnológicas y organizativas y de su impacto. De modo que el accionismo sobre los tipos, solo producirá desplazamientos de las inversiones en el tiempo.

A medio y, sobre todo, a largo plazo son las posibilidades de inversión las que tiran de los tipos. A corto ya es otra cosa. Pero vamos, el crecimiento real (y las inversiones) a largo no dependen de los tipos, sino del avance tecnológico y las posibilidades que ofrece. Además, cuando, mediante el accionismo de los tipos, estos son artificialmente bajos, claro que se va a invertir más, pero luego en el futuro eso se va a ver compensado (como ahora estamos viendo que se compensan las inversiones desmesurads en ladrillo en la década anterior al 2007) con un movimiento a la contra, por bajos que sean los tipos.

Por cierto, el problema de si el crecimiento poblacional aumenta el crecimiento es en primer lugar un problema falso. Pues Krugman habla de PIB y entonces está claro que el crecimiento poblacional hace que el PIB crezca más a poco que se mantengan las tasas de ocupación.

En muchos casos, si hablamos de renta percápita, en lugar de hablar de renta nacional en términos absolutos, el crecimiento poblacional no cuenta mucho.
Excepto claro si hablamos de procesos de envejecimiento, pues eso aumentan los costes sociales de la economía y disminuye la tasa de ocupación.

Pero bueno, esa gusto por en la renta nacional en lugar de la renta nacional percápita es algo que, desgraciadamente, comparten muchos economistas. Pero en el caso de este artículo de Krugman es más grave, pues habla de bienestar y ahí hay que hablar de renta percápita (la renta absoluta no interesa nada).

Mr Krugman un ejemplo de lo que producen los tipos de interes reales negativos lo tuvimos en la década anterior al 2007. Tanto es así que ahora mismo estamos pagando todo ese crecimiento anticipado que conseguimos con esos tipos de interes reales negativos. Lo dicho, las políticas monetarias que creen que crecer es una cuestión de manejar variables macro, solo consiguen desplazamientos en el tiempo del crecimiento y de paso, reducir la tasa de crecimiento media a largo, que sin esos desplazamientos que imponen esas políticas de tipo de interes que propone Krugman (y muchos más) serían más altas.

No Mr. Krugman, no es el tipo de interés el que tira de la inversión, realmente es al revés. Por cierto, lo de las tasas negativas con ayuda de la inflación es aberrante. Ya lo vivimos en España en la década anterior al 2007: el burbujón gracias, sobre todo, a las tasas reales negativas. No Mr. Krugman, el motor del crecimiento REAL es el progreso tecnológico en sentido amplio (desde la implantación de avances puramente técnicos hasta mejoras organizativas o logisticas), los juegos de manos con los tipos de interés, pues bien, pueden generar desplazamientos temporales (anticipar crecimiento, retrasarlo), pero el problema básico es tecnológico. Y la mejora tecnológica avanza a saltos, no hay una mejora tecnológica uniforme.

: edu | 09/06/2014 19:52:15. Los problemas de esos programas de formación que propones son varios 1) No basta con formar a la gente en algo, sino en algo que luego puedan utilizar para producir productos o prestar servicios que demande la gente y no puedes obligar a la gente a estudiar (suponiendo que todos sean capaces) criptografía (p. ej.) si no quieren 2) Si hay mucha gente que no tiene estudios, no es culpa del sistema, mucha de esa gente o no quiere o no puede estudiar 3) De momento, en Spain, quitando especialistas en seguridad informática (que los van a buscar a las universidades) normalmente no hay falta de gente que hay estudiado 4) Lo que a veces falta es gente que además del título esté bien preparada o sencillamente, como dije en 1; lo que ocurre es que lo realmente difícil es conseguir alguien que te compre productos o servicios por más de lo que te cuesta formar a la gente y lo que tiene que cobrar luego (y no lo digo en terminos empresariales sino macro, esto es, por mucho que te empecines, no vas a lograr crear clusters tecnológicos o empresariales o sectores que te permitan tener ventajas competitivas como país o región a nivel mundial. Y 5)

Por sólo leer periódicos, los principios de fe dominan las opiniones. "El freno de deuda" es un absurdo muy útil para los neoliberales y grandes consorcios. Basta un ejemplo. Supongamos que un país de economía pequeña (60 mil millones de PIB) encuentra un recurso rentable (petróleo, oro...) y necesita 10 mil millones de inversión para poder explotarlo, ¿se endeuda o no? La respuesta es simple, sí se debe endeudar si resulta rentable (por ejemplo, paga 25 mil millones). En ese caso, el freno de deuda haría que sólo sean (por ley) capaces de invertir en ese recurso rentable los grandes capitales.
Por supuesto, igual de absurdo es invertir dinero (sea a través de impuestos o deuda) en sectores no rentables. Keynes bien explica aquello: sectores rentables para la sociedad y mucho rigor en los análisis de inversión. En EEUU fue por lo tanto la infraestructura de transporte uno de los sectores beneficiados: materia prima, mano de obra y patentes, todo "made in USA". También se abarataron los costos de comercialización a nivel nacional, se facilitó el encuentro entre producción y demanda (mucha oferta, especialmente agrícola se perdía) con las consecuentes reducciones de precios y desempleo. Socialmente se redujo las bolsas de pobreza (todavía existentes en EEUU) porque se contribuyó a la movilidad laboral.
En la UE no se aplicó, ni se aplica Keynes. En bonanza se prestó dinero sin ningún análisis serio de rentabilidad. En crisis se ha inyectado dinero exclusivamente al sector financiero (Un absurdo incomprensible. Se sabía que estaban mal y sobredimensionados. Cualquier inyección de capital iba a pérdida). Había que inyectar lo suficiente para que no colapse, ni un centavo más. Además se debía pedir garantías (Participación en directorios, activos "rehenes"...). Y se debió acompañar un plan de reducción del sector (fusiones entre los viables y los inviables para evitar el pánico financiero en un periodo tan volátil). En contraparte lo que se hizo es endeudar a los Estados para pagar a los fondos acreedores y transferir las deudas a la población, sin ninguna garantía, condición o medida de respaldo. Eso es robo, no Keynes.
Hablando de España, que no es un país que va a encontrar oro o petróleo, había un sector de alta rentabilidad para invertir: los parados jóvenes. Culpa del boom inmobiliario muchos jóvenes abandonaron los estudios y se dedicaron a trabajar. Después, en la crisis, forman el grupo más problemático entre los desempleados (ni estudios ni experiencia para incorporarse a otros sectores productivos). Hubiese el Estado creado un programa de ayuda para estudios de 8000 mil euros anuales por persona que cubra alrededor de un millón de estos desempleados, significaba 8 mil millones al año; un programa continuo de 5 años habría significado 40 mil millones (monto inferior a lo entregado sin garantías a los bancos). Colocar un millón de personas a estudiar habría reprimido la explotación laboral que ahora existe en España. Además, el consumo generado por esos jóvenes subsidiados habría ayudado a la demanda interna. El desempleo estaría en valores cercanos al 15%.
Como parte de los problemas estructurales de España está en el inapropiado diseño del euro y un mercado demasiado abierto, la ayuda no debía ser en dinero sino en bonos ("stamps") de consumo. Tales bonos tienen la ventaja de no poder movilizarse fácilmente a los mercados financieros, y (si se hacían dedicados a ciertos consumos —producción nacional— a más de tener respaldo regional — i.e. Los bonos entregados en Barcelona no son utilizables en Madrid—, bien se podría haber bajado el desempleo a cifras alrededor del 12%).
Pasados 4-5 años, es decir pasada la crisis, tales estudiantes serían profesionales capacitados. Eso sumado a las cifras económicas positivas generadas (consumo interno no tan deprimido, desempleo no tan alto, producción nacional "engrasada" con los "stamps)") habría sido un imán de inversiones.... Ese préstamo se habría pagado con creces porque toda persona que trabaja no sólo no cobra desempleo, también aporta en impuestos y plusvalía en la producción.
Como se ve en los ejemplos, Keynes no es libertinaje económico ni dogma pro-sector financiero para regalar dinero a los amigos (banqueros) deudores.

Suiza es un caso my especial por ser su industria el sector bancario: el freno de deudas se puede establecer porque a ellos les basta con aumentar impuestos al dinero de otros países y otras personas depositados en las arcas suizas. Por ser un caso especial, Suiza acumula en sus bancos un recurso que es más rentable que oro o petróleo (En crisis, cuando "cash is king", Suiza engorda). La estructura social y política de la confederación Suiza también hace racional desde el punto de vista político el freno de deudas.

Krugman se equivoca cuando defiende aplicar una teoría del corto plazo a un problema del largo como es el crecimiento demográfico.
Ni la teoría keynesiana está pensada para eso ni funciona bien a la larga (y tampoco a la corta, pero es otra discusión).

De acuerdo Nicolás: Existen 2 formas de financiar impulsos económicos: a) por impuestos (steuerfinanziert), b) por deudas (schuldenfinanziert).. En EE UU el keynesianismo es la teoría económica para los "malos tiempos", en los buenos tiempos impera el llamado (neoliberalismo). Por eso son neoliberalismo/keynesianismo las 2 caras de la misma moneda... Los keynesianos sostienen, que en crisis económica no se deben subir los impuestos para impulsos económicos, sino los impulsos económicos se financian con deudas, porque de otra forma se quita demanda, etc…. A) Digamos que todos los impulsos económicos financiados por deudas o impuestos, se financien en un 50 % por si mismo (no cuestan nada, porque generan crecimiento sostenible), los otros 50 % son simplemente malas inversiones, que solo ayudan un tiempo.. En el caso que un estado se endeuda para impulsos económicos, tiene que pagar para todo esto intereses, por las buenas como las malas inversiones.. En el caso que un estado financia impulsos económicos con impuestos, no paga intereses, ni para las buenas ni par alas malas inversiones.. Esto es ya un argumento en contra del keynesianismo a deudas y para impulsos económicos por impuestos. B) Los keynesianos/neoliberales dicen, cuando viene mal tiempo, no se deben subir los impuestos, quita demanda.. La verdad es otra, en EE UU y UK en los buenos tiempos se ha acumulado bastante patrimonio, en crisis, este patrimonio tiene que ser mobilizado por impuestos para impulsos económicos. Si la presión fiscal en EE UU y UK fuera mas alta, los “apretados” automáticamente tuvieran que “soltar” dinero que entraría a la economía. Lo que EE UU y UK necesitan, es que el FMI oblige a estos estados a impuestos de solidaridad, envés de tartar de hacer impulsos económicos por el Banco Central, causando una guerra monetaria. C) En el Japón es lo mismo desde tiempo. El Japón no necesitaba deudas, necesitaba simplemente mas impuestos.

El crecimiento para qué. Si todos los que están ya son. Lo demás no tiene importancia y se ajustará mediante piloto automático, pero si queda una duda,¿ todo estará ? O las grandes industrias se irán más a lejanas tierras, en busca de menores costes , lograr más economías de escala, y mercados más grandes y accesibles, y con poblaciones enormes, No sea que se dé una nueva clasificación sea países decadentes, países paralizados, y países oportunistas. O tal vez el concepto de país ya no exista como tal.. Y Por qué no? Sólo el conceoto de mercado . ¿ Uno sólo ?

En general, los comentarios que se hacen a los articulos, de Krugman o de quien sea, en muchos casos, parecen referirse a otras cosas que nada tienen que ver con lo que se ha expuesto.
Si alguien quiere comentar sobre otros asuntos que se han expuesto en otros articulos pero no habla sobre lo que se esta contando en este ¿no seria mejor montar un blog?. Tambien puede ser que yo no sepa ver la conexion entre el tema del articulo y lo que se cuenta en el comentario. En cualquier caso, aqui todo el mundo habla de cualquier cosa. No solo el articulista.

El estimado Sr. Krugman debería dedicarse a corretear a los biensituados en EE UU para que paguen mas impuestos... Primero ayuda Krugman a arruinar las finanzas estatales de la USA, para salvar al estado social privado de los biensituados, ahora se queja (sinceramente?), que los biensituados no quieran pagar impuestos.. La mayoría de los países europeos no quieren volverse EE UU... Suiza, con leyes anti-keynesianas, freno para (nuevas) deudas (obseción por austeridad?), es mucho mejor que EE UU. Que no se ofenda Don Paul. Esta bien si EE UU siguen con el neoliberalismo/keynesianismo.. El mundo necesita competencia, tambien de los modelos de las sociedades capitalistas... Puede ser que los neoliberales/keynesianos tengan razón como Krugman en EE UU.... Pero puede ser tambien que los suizos tengan razón..

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Paul Krugman

Sobre el blog

La solución a la crisis económica pasa por la política. Paul Krugman, probablemente el economista más conocido del mundo, lo tiene claro. Desde su posición progresista –liberal, en Estados Unidos; de izquierdas, en Europa- prescribe su receta.

Sobre el autor

Paul Krugman

Cuando recibió el premio Nobel en 2008, Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957) ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

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