La guerra también se privatiza

Por: | 10 de abril de 2014

Felipe Daza, CoDirector de NOVACT-Instituto Internacional de la Acción Noviolenta y coordinador de la campaña Control PMSC.


Welcome_to_the_future_cropped
                                                   Imagen: War on Want

El poder se está degradando y dispersando a nuevos actores emergentes. En este proceso los Estados son cada vez menos soberanos y uno de sus reflejos es el fin del monopolio del uso de la fuerza.

Los Estados, entre ellos el español, están externalizando funciones de seguridad pública, servicios de inteligencia o, incluso, la participación directa en combate a Empresas Militares y de Seguridad Privadas (EMSPs).

Este fenómeno se conoce como la privatización de la guerra y la seguridad, y aunque nos recuerde al antiguo oficio de los mercenarios, es un negocio relativamente nuevo, legal y en expansión desde el ataque terrorista del 11-S de 2001 y las consecuentes estrategias de seguridad nacional e internacional.

En 2007, alrededor de 190.000 contratistas militares y de seguridad privada operaban en Iraq. En diciembre de 2008, suponían el 69% de toda la fuerza militar del Departamento de Defensa de EE.UU. en Afganistán . La industria de las EMSPs mueven anualmente 100.000 millones dólares. Tan solo en la ocupación de Iraq, han obtenido 138.000 millones de dólares desde el 2003

Este lucrativo negocio esta permitiendo la emergencia de ejércitos privados con tecnología y armamento pesado tradicionalmente utilizado por Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado. La empresa británica G4S, con más de 620.000 empleados operando en 120 países, y con un beneficio en 2012 de 7.300 millones de libras esterlinas, es un ejemplo del potencial militar que posee.

Derechos Humanos y transparencia

La falta de control democrático, la naturaleza de las funciones que desarrollan y  la ausencia de transparencia de la industria de las EMSP, han contribuido a crear más violencia y graves violaciones de derechos humanos. La coalición  internacional Control PMSC [www.controlpmsc.org] ha identificado casos muy serios que van desde la tortura en procesos de interrogación, hasta el asesinato de civiles en Irak y Afganistán.

En Palestina, G4S contribuye en la ocupación a través de la provisión de servicios y equipos de seguridad a las prisiones, checkpoints y policía fronteriza israelí. La sociedad civil británica lleva años denunciando esta situación y hasta el momento han conseguido cancelar los contratos de seguridad que esta empresa tenía con las universidades de Southampton y Kings College.


En España, en un contexto de activo desmantelamiento de lo público para incrementar las áreas de negocio del sector privado, la seguridad no es una excepción. La privatización de este sector comenzó con amplios acuerdos para que contratistas privados pudieran proteger, con armamento pesado, a los pesqueros españoles que faenaban frente a las costas de Somalia.

Mientras que en mayo de 2012, la Comisión de Interior del Congreso aprobó una iniciativa para estudiar la  posibilidad de que personal de seguridad privada substituyera a funcionarios públicos en el control de los accesos a los centros penitenciarios. CiU pedía, además, incluir esta propuesta en la reforma de la Ley de Seguridad Privada que se estaba elaborando en aquel momento.

El proyecto de ley de seguridad privada legitima el proceso de privatización de la guerra y la seguridad, convirtiendo a EMSPs en complementarias a las fuerzas del orden. Esto les otorga funciones de seguridad pública y uso de la fuerza que, por su naturaleza, deberían estar sujetas al escrutinio democrático. En un momento donde los procesos de custodia policial están en tela de juicio, la subcontratación de funciones relacionadas con la seguridad pública empeora, si cabe, la protección de los derechos sociales y políticos de los ciudadanos y ciudadanas de este país.

En los próximos años veremos como numerosas EMSPs se asientan en el Estado español a través de filiales y acuerdos con empresas locales. Concretamente de Israel, que a través de la ocupación y la violación sistemática de los derechos del pueblo palestino, innova y exporta técnicas de combate cuerpo a cuerpo, control de masas y mecanismos de vigilancia.

Por todo ello, debemos exigir al Gobierno español que detenga el proyecto de ley de seguridad privada y el proceso de privatización de la seguridad pública. Es inaceptable y perverso considerar la seguridad pública como una oportunidad de negocio y especialmente si es gestionada por empresas privadas que cometen graves violaciones de derechos humanos.

Hay 5 Comentarios

Privatizar lo público es la manera de dejar en pelotas al ciudadano para poder hacer con él lo que se quiera. Esta es una corriente mundial, planificada y en expansión. Vamos a peor, no a mejor. Así grandes empresas tienen más poder que los Estados. Las grandes empresas ponen los gobiernos. Y conforme los Estados se debilitan, el ciudadano pierde poder ante las empresas. La única forma de que los ciudadanos puedan defenderse, es constituirse en un Estado grande y poderoso, plenamente democrático y transparente, y dueño de las empresas más grandes. Las únicas empresas privadas deben ser PYMES. Es la única manera de salvaguardar al ciudadano.

Las GUERRAS són el mayor negocio del planeta.
Solución para eliminarlas.
ONG-TBC@blogspot.com
Utilicemos todos los EJÉRCITOS DEL PLANETA ,para otros fines.
Todos los ejércitos se tendrian que utilizar como cañerias para canalizar ayudas a cualquier lugar del mundo que se precisaran y lo que invertimos en armas ,en construir colegios y hospitales.
Solo quiero añadir una solución ,para terminar con las vallas de CEUTA Y MELILLA o cualquier otras del planeta.
FIRMAR Y DIFUNDIR.
https://secure.avaaz.org/es/petition/Los_ciudadanos_que_tienen_que_salir_del_pais_de_origen_por_causas_de_hambre_Multinacionles_pagar_impuestos_en_los_paises/edit/

Las GUERRAS són el mayor negocio del planeta.
Solución para eliminarlas.
ONG-TBC@blogspot.com
Utilicemos todos los EJÉRCITOS DEL PLANETA ,para otros fines.
Todos los ejércitos se tendrian que utilizar como cañerias para canalizar ayudas a cualquier lugar del mundo que se precisaran y lo que invertimos en armas ,en construir colegios y hospitales.
Solo quiero añadir una solución ,para terminar con las vallas de CEUTA Y MELILLA o cualquier otras del planeta.
FIRMAR Y DIFUNDIR.
https://secure.avaaz.org/es/petition/Los_ciudadanos_que_tienen_que_salir_del_pais_de_origen_por_causas_de_hambre_Multinacionles_pagar_impuestos_en_los_paises/edit/

Estamos asistiendo s la reacción lógica. En vez de presentar el uso de la fuerza como una prerrogativa del Estado (sin ideología) se ha optado por presentaciones muy simplistas: por un lado se ha intentado identificar lo militar con la derecha, lo que no se sostenía si mirábamos a ejercitos como el chino o el cubano (que no son democracias precisamente, pero que tampoco tienen ejércitos "de derechas"). También con el autoritarismo, cuando las democracias tienen que defenderse con todos los medios a su alcance. En vez de entrar en el debate ideológico y que cada uno se "retrate", lejos de buenismos estúpidos, se opta por la solución menos comprometida políticamente pero más cara, privatizar la eeguridad nacional. Creo que ayudará recordar el concepto de "el pueblo en armas" de la Revolución Francesa para defender la postura de que la seguridad nacional es tarea de sus ciudadanos, y para valorar ese trabajo con justicia. Ahora parece que vamos a echar de menos ese enfoque.

El negocio de la guerra siempre ha estado en esa balanza entre lo público y lo privado imposible de desentrañar, porque sus dólares se impulsan desde una barrera pero quienes dan la orden de disparar para que el negocio fluya tienen que estar, inevitablemente, en la otra. Esa otra tan difusa...

http://casaquerida.com/2014/04/09/la-infecta-noche/

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Paz, en construcción

Sobre el blog

Un espacio de reflexión y debate sobre la necesidad de generar condiciones de paz en un mundo azotado por la violencia y la injusticia. El blog será coral, nutrido por colaboraciones de varias personas vinculadas a los centros de investigación, ONG y movimientos sociales por la paz de todo el Estado. También contará con alguna colaboración puntual de voces internacionales.

Sobre los autores

Jordi Armadans Jordi Armadans Politólogo, periodista y analista en temas de seguridad, conflictos, militarismo, desarme y cultura de paz. Director FundiPau (Fundació per la Pau), miembro de la Campaña Armas Bajo Control y miembro de la Junta Directiva de AIPAZ.

Jordi CalvoJordi Calvo Economista, analista e investigador sobre economía de defensa, militarismo, paz y desarme. Investigador del Centro Delàs de Estudios por la Paz (Justícia i Pau) y miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana d’ONG y del International Peace Bureau (IPB).

Josep Maria RoyoJosep Maria Royo Politólogo, analista e investigador sobre conflictos y construcción de paz de la Escola de Cultura de Pau de la UAB. Miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana d’ONG.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal