Periodismo con futuro

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Con todas las incógnitas del momento, el título de este blog es una afirmación en la que creemos sin dudar. El cómo, quién, dónde y cuándo ya no están tan claros. Queremos abrir un debate sobre el presente y futuro del periodismo y su industria. Sobre nuevas tendencias, contenidos, tecnología, soportes y modelos de negocio. Con información y análisis. Y vivir en primera línea un nuevo ecosistema informativo tan apasionante como incierto.

El humanismo cuantitativo: una entrevista con Hans Rosling

Por: | 23 de mayo de 2011

Hay vidas que mudan a ritmo geológico, imitando la perezosa deriva de los continentes, y otras que lo hacen en un instante glorioso. La de Hans Rosling, profesor del Instituto Karolinska (Suecia), cambió en febrero de 2006, en el momento en que se fusionó —de forma no del todo metafórica— con un infográfico animado y arrancó el aplauso entusiasta de una audiencia boquiabierta. Sucedió entre los minutos 2:15 y 4:50 de su primera conferencia TED (Monterey, California), tal vez el encuentro sobre tecnología más importante del mundo. Vale la pena verla completa (con subtítulos en español): lección para periodistas.

   

 

En los últimos cinco años, Rosling se ha convertido en una celebridad. Ha hablado otras siete veces en TED sobre su especialidad, la relación entre cambio social, salud pública y crecimiento económico; ha recibido elogios de Bill Gates, Al Gore y Bill Clinton por el desparpajo con el que destruye tópicos sobre los países "en vías de desarrollo"; en 2007, vendió el software que usa en sus conferencias (Trendalyzer, desarrollado junto a su hijo y nuera) a Google y destinó el dinero recibido a financiar su fundación, Gapminder, cuya filosofía se resume en la frase que encabeza su página Web:

"Fighting the most devastating myths by building a fact-based world view that everyone understands"

El año pasado, Rosling produjo para la BBC un documental de una hora sobre la importancia de la estadística en la vida diaria, The Joy of Stats. Su mensaje: la estadística no es algo al alcance únicamente de expertos, sino una actividad sencilla y divertida que, para colmo, tiene el potencial de cambiar la vida del ciudadano medio. Casi al final de la película, con los ojos clavados en el objetivo de la cámara y exudando el mismo entusiasmo infantil (ojos muy abiertos, flequillo que revolotea) con el que se ganó el favor del público de TED, Rosling sentencia:

"Cada día generamos una cantidad gigantesca de datos sobre todo lo que se pueda imaginar y los analizamos para revelar patrones y tendencias. Pero hoy no son solo los especialistas, sino todos nosotros, los que podemos entender las historias por detrás de esos números. En lugar de dejarnos llevar por los prejuicios, la estadística tiene el potencial de abrirnos los ojos, de dotarnos de una imagen del mundo basada en hechos. De esta forma, más que nunca antes en nuestra historia, podemos llegar a ser autores de nuestro propio destino".

Rosling suele presentarse como médico y profesor (pasó veinte años en África, gran parte de ellos en Mozambique), pero sus motivaciones son muy periodísticas. El lema de Gapminder, ese limpio y engañosamente ingenuo "por una visión del mundo basada en hechos", podría ocupar el frontispicio de cualquier diario que aspire a la grandeza; sería un excelente sustituto para el vetusto "All The News That's Fit to Print" de The New York Times. Durante nuestra conversación, mantenida el pasado viernes 20 de mayo, Rosling insiste en su ideario. Además, reflexiona sobre si es posible conseguir que periodistas, programadores y diseñadores gráficos se entiendan dentro de las redacciones.

Hansrosling
Foto: TVPixie

Alberto Cairo -  Profesor Rosling, es común oír que hoy disponemos de más datos de los que podemos manejar pero que ello no conduce necesariamente a una ciudadanía informada. ¿Qué podemos hacer los comunicadores?

Hans Rosling - La clave está en entender que existen diferentes tipos de datos y diferentes niveles, escalas, filtros, para entenderlos. Lo primero que se suele generar en cualquier estudio son "microdatos", números detallados, granulares, que por lo general son inútiles. En Suecia tenemos una base de datos en la que cualquiera puede buscar el precio al que fue vendido el piso del vecino hace un mes. Ese tipo de datos "micro" es fácil de difundir: basta colocarlos en un servidor y crear una interfaz de acceso. No hay que pensar mucho sobre cómo presentarlos porque presuponemos que el usuario que accede a ellos sabe lo que busca. Piense en ellos como si fuesen las viejas Páginas Amarillas: usted sabe que quiere el número de teléfono de su primo y, ya que conoce su nombre y apellidos y la "base de datos" (el libro) está organizada alfabéticamente, va a la página correspondiente y encuentra lo que necesita.

AC - El usuario sabe qué pregunta formular a la base de datos.

HR - Exacto. Pero vamos ahora a otro nivel diferente: imagine que lo que necesita ver no es el precio de la casa del vecino, sino las tendencias en el mercado inmobiliario, cómo ha cambiado en los últimos años. Tal vez el usuario precise de una herramienta que le ayude a elegir dónde vivir, a identificar los mejores vecindarios, aquellos con acceso a buenos hospitales, escuelas, etc. En ese caso, el diseñador debe agregar los "microdatos", juntarlos de tal forma que adquieran un sentido. No es nada fácil hacer algo así.

Hans_Rosling_Shanghai

AC - No es una cuestión de simplemente crear una interfaz navegable y sencilla.

HR - En parte, pero la forma de organizar los datos es también un desafío. Hace unos años, alguien diseñó un mapa de Londres dividido por suburbios. El objetivo era mostrar el riesgo medio de sufrir un ataque al corazón en cada uno de ellos. Tomaron registros de hospitales, los cruzaron con la cantidad total de habitantes y los asociaron a los códigos postales. Después, los colocaron sobre el mapa.

Lo que los autores no tuvieron en cuenta fue que los barrios que mostraban un riesgo mayor de ataques al corazón eran también los que tenían un porcentaje más elevado de habitantes de edad avanzada. No habían ajustado sus datos, así que lo que el mapa reflejaba no era la probabilidad de sufrir un infarto, sino dónde se concentran los jóvenes y dónde los ancianos. No existe una variación significativa en la distribución geográfica del índice de muerte por ataque al corazón en Londres. Es obvio que donde hay más jubilados, más fallecimientos se registran. Si uno vive lo suficiente, las probabilidades de morir por un fallo cardíaco aumentan; si el cáncer no acaba con usted antes, por supuesto.

Ése es el peligro de juntar a un usuario que no sabe qué preguntarle a los datos con una presentación que responde a las cuestiones equivocadas. Imagine que usted quiere mudarse de apartamento y ve ese mapa. Es muy probable que evite aquellos distritos con mayor cantidad de muertes: tal vez sufran más polución, o puede que los hospitales sean de baja calidad, quién sabe. ¡Y lo único que consigue actuando así es huir de las regiones con más ancianos!

AC - ¿La forma en que filtramos los datos es más importante que los propios números?

HR - Sí. La mejor manera de entenderlo es la previsión del tiempo. Lo que vemos en televisión es la conclusión de un largo proceso de tabulación, organización, simplificación y edición. Todo comienza con los registros tomados por satélites y estaciones terrestres, que se envían a gigantescas bases de datos. Los meteorólogos usan entonces modelos matemáticos que les ayudan a resumir e interpretar los números para hacer predicciones. Esas predicciones llegan a la televisión, donde otro meteorólogo/periodista las filtra de nuevo; el resultado es la base para un mapa, realizado en Adobe Illustrator o en Photoshop, que es lo que se presenta a la audiencia.

Creo que ya ve por dónde voy: la idea de filtrar datos, transformarlos en información para que un público amplio entienda hechos complejos, es el objetivo de Gapminder. Si el usuario medio ve solo los datos en bruto, no entenderá nada. Pero si accede a ellos después de procesados, el efecto es muy diferente. Pueden cambiar su forma de pensar sobre muchos asuntos.

AC - Esa idea parece estar en la raíz de su fundación, efectivamente: promover "una visión del mundo basada en hechos" y revelar "la belleza de la estadística para mejorar la comprensión de la realidad", por citar el documental que realizó hace unos meses para la BBC.

HR - Recuerdo que cuando mi hijo (Ola Rosling), mi nuera (Anna Rosling Rönnlund) y yo fundamos Gapminder, allá por febrero de 2005, pensábamos: "la gente tiene un montón de ideas preconcebidas sobre nuestro planeta que no se corresponden con la realidad". En Suecia es común pensar que en la mayoría de los países "en vías de desarrollo" la tasa de fecundidad es de seis o siete niños por mujer. ¡Pero si le echa una ojeada a los datos verá que, por citar solo un caso, las mujeres en Irán tienen un número medio de hijos menor que las suecas! Es imposible intuirlo si no se ven los números.

AC En varias de sus charlas se ha referido a los prejuicios con los que los habitantes de los países ricos ven a los "pobres". Y ha declarado que no le gusta la expresión "en vías de desarrollo".

HR - No es la expresión en sí, sino la idea simplista de que es posible dividir el mundo en dos grupos, uno de un millardo de personas, los "privilegiados", y el otro de siete, "los otros". Esa forma de pensar conduce a poner en la misma bolsa a Somalia y Brasil, lo que es absurdo. Los datos muestran que la mortalidad en Brasil ha caído en los últimos quince años al doble de velocidad que la sueca en toda su historia. Por no hablar de las diferencias económicas dentro del país: los programas de distribución de renta del Gobierno brasileño han conseguido reducir la desigualdad de forma considerable sin detener el crecimiento económico. Es un éxito.

AC ¿Por qué esa divisón del mundo en dos grupos está tan extendida?

HR - En parte es por cierto racismo; en otra, por arrogancia; y, por último, por culpa de una forma pesimista de ver la realidad. Si uno es al mismo tiempo racista, arrogante y pesimista, es muy probable que piense que la situación de los países pobres no puede cambiar por culpa de la "cultura", del "clima", o de otros factores que no pueden ser compensados por la acción humana. Todos esos niños en África, sabe, "no tienen un desarrollo intelectual normal por culpa de la malaria en edades muy tempranas". O esas escuelas de baja calidad en la India, que "impiden que los alumnos alcancen su potencial pleno".

O "¿para qué promover programas de educación sexual y planificación familiar en la India y Bangladesh? Son países llenos de musulmanes e hindúes que tienen demasiados hijos; nunca van a cambiar". Bien, vea la evolución del número medio de nacimientos en ambos lugares y comprobará que ha caído hasta acercarse al umbral de renovación generacional (2,1 hijos por mujer al final de la vida fértil). El "milagro de Bangladesh", que está basado en el desplome conjunto de la tasa de fecundidad y la de mortalidad infantil, es espectacular.

Bangladesh

Esta enorme ignorancia sobre el mundo es lo que intentamos combatir con nuestras presentaciones animadas e interactivas. Podemos, por ejemplo, mostrar la coevolución de renta per cápita y desigualdad en Brasil y probar que hoy el 20% más rico en el país tiene un nivel económico equivalente al del europeo medio; o que el 20% más miserable tenía hace pocos años una calidad de vida parecida a la de Eritrea, pero en 2010 era ya comparable a la de países a punto de salir de la pobreza. 

AC ¿Un infográfico es entonces una herramienta didáctica más efectiva que un texto?

HR - Yo no suelo llamar a nuestros trabajos "infográficos". Prefiero la palabra "animaciones". La animación, el uso del movimiento, es lo que las hace atractivas, divertidas y, a la vez, muy informativas.

AC Sin embargo, la animación no es el único factor que explica el éxito de sus conferencias. Este se debe también a cómo usted se integra con sus gráficos animados. Es como si se fusionase con ellos, como en este famoso vídeo, procedente de su documental para la BBC. Es una técnica interesante para gráficos periodísticos.

HR -Creo que eso es producto de mis años de experiencia como médico en África y como profesor, sobre todo en Suecia. He tenido que aguantar demasiadas charlas académicas y clases catastróficas desde el punto de vista comunicativo: el conferenciante sentado, leyendo un papel o sus propias diapositivas (que hoy serían el equivalente a una presentación en PowerPoint). He intentado aprender de las reacciones de mi público, ya sea gente común, estudiantes o directivos de empresas.

AC - ¿Qué técnicas usa?

HR -Cuando estoy en el escenario, no me quedo quieto. Intento acercarme a la audiencia haciendo analogías y usando metáforas y modulaciones de voz propias de eventos deportivos. Fíjese que cuando narro parece que estoy retransmitiendo un partido de fútbol. Por otra parte, recuerdo que algunos de mis profesores durante la facultad solían traer objetos al aula para ilustrar los contenidos de la lección. Funciona muy bien: si quiero explicar la cantidad de comida y de agua que una persona necesita cada día, llevo conmigo un saco con medio kilo de arroz o de mandioca y una garrafa con dos litros de agua.

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AC - Así que, por medio de la animación y de la presencia de objetos en escena, "naturaliza" los contenidos.

HR - Además, consigo que el público recuerde el mensaje muchos años después de la conferencia porque establezco una especie de enlace emocional entre lo que le presento y ciertos objetos cotidianos. Cuando transmitimos información, profesores y comunicadores en general tendemos a ser demasiado abstractos. Tomamos la realidad y la codificamos en forma de símbolos; al mostrar dichos símbolos a nuestros espectadores, esperamos que éstos sean capaces de traducirlos, de vincularlos a sus referentes físicos, lo que no siempre es sencillo.

AC Volvamos a Gapminder y sus animaciones de datos. ¿Qué podemos aprender los periodistas de su trabajo?

HR - La idea de la que hablaba al principio de nuestra conversación: existen diferentes niveles de filtrado. Su cometido como profesional es transformar esos datos en información. Déjeme que use de nuevo una analogía: Mozart era un compositor maravilloso; Steinway fue el mejor fabricante de pianos del mundo; y existen abundantes intérpretes que usan pianos Steinway para dar vida a lo que Mozart escribió. Tres personas, pues, que son equivalentes a un estadístico que reúne datos y los interpreta, a los ingenieros de Google y Adobe, encargados de idear las herramientas para tratarlos, y a un diseñador que crea la animación. Así funciona Gapminder.

La especialización de esas tres personas, cuando trabajan juntas, es lo que conduce a los mejores resultados. Pero tal vez no sea un modelo exportable a los medios de comunicación. Los periodistas actúan bajo tal presión, con tanta prisa por publicar, que se creen sin tiempo de sentarse junto a diseñadores y programadores. He hablado para varios diarios, revistas, canales de televisión y todos enfrentan el mismo problema: no consiguen que la persona encargada del contenido, el artista gráfico y el técnico se comuniquen entre sí.

 AC - Algunos en los medios pensamos que dicha colaboración estrecha entre profesionales de áreas diferentes no solo es factible, sino que se trata de uno de los pocos caminos para hacer el periodismo avanzar.

HR - Puede ser, pero el problema es que periodista, diseñador y programador no toman café juntos. Se detestan. Hablan diferentes lenguajes y provienen de culturas opuestas. Es como juntar a un musulmán, un cristiano y un judío y esperar que lleguen a un acuerdo. Ahora bien, si consigue que un modelo así funcione, recibirá un buen montón de propuestas de trabajo no solo de medios de comunicación, sino de empresas de todos los sectores.

 AC ¿Cúal es el futuro de Gapminder?

HR - Nuestro objetivo es divulgar aquellos números, aquellas bases de datos, fundamentales para comprender mejor el mundo. No queremos reunir todos los datos del universo y ponerlos a disposición del público; dejemos que Google o Tim Berners-Lee se encarguen de eso. Nuestro cometido es seleccionar de entre esos datos, elegir y presentar información relevante. Las herramientas que estamos desarrollando en estos momentos van por ese camino.

 AC ¿Y el del mundo, dado que su objetivo al comunicar esa información es mejorar la calidad de vida de la ciudadanía mundial?

HR - Diría que no soy ni optimista ni pesimista. Suelo definirme como "posibilista". Intento también no ser demasiado emotivo en mis análisis. A veces es difícil por culpa de la forma estúpida en que el mundo está siendo gobernado. Cuando uno tiene el management equivocado, resulta difícil avanzar. Sin embargo, basándome en datos, tengo la confianza de que es posible terminar con la pobreza, evitar la crisis climática y mantener la paz. ¡Es probable que la Humanidad sobreviva, después de todo!

Alberto Cairo (Twitter: @albertocairo) es director de infografía y multimedia de la revista Época (Editora Globo, Brasil)


Más sobre Hans Rosling:

Gapminder

Entrevista en Think Quaterly

Documental sobre su vida (con subtítulos en inglés)

Conferencias en los TED

Twitter: @HansRosling

Hay 1 Comentarios

Estoy impresionado por la entrevista de Alberto Cairo sobre el humanismo cuantitativo....eso es lo que falta en el mundo...mejores alternativas ...un saludo.....

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Especialistas de todo el mundo y periodistas de EL PAÍS reflexionan sin prejuicios sobre lo que ocurre, incluso sin esperar a que ocurra. Desde profesionales que viven en las redacciones hasta quienes dedican su tiempo al análisis en las universidades tendrán un hueco aquí y en el canal de Eskup.

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