Hace unas cuantas navidades, 3 creo, renuncié a mis vacaciones escolares por sacar unos dinerillos trabajando como fotógrafo durante unas tres semanas, 8 horas al día en el patio del Ayuntamiento de Granada. Le hacía una foto a cada niño que iba a encomendar su carta al cartero real. Luego el periódico Ideal les regalaba una impresión a tamaño A3 como si hubieran protagonizado la portada del día. Fue duro, hacía frío y hubo momentos tensos lidiando con largas colas que llegaron a dar la vuelta a la plaza del Carmen.
Después de todo se puede decir que guardo un buen recuerdo. Las horas, la gente y las fechas dieron para todo tipo de situaciones inverosímiles. Santi, Sebastián y un servidor echamos unas buenas risas. Hoy me acordé de esta y me puse a buscar la foto. Se trataba de un grupo de hermanos, que más que no perder la ilusión por la magia de la Navidad habían decidido que este tinglao que monta cada año el periódico local era una buena oportunidad de conseguir gratis un retrato familiar. Llegado su turno, uno de los señores me pide que aguarde un momento al disparo. De repente le veo sacando unas fotografías de un sobre, me ofrezco a ayudarle. Creía yo que iban a ser fotos de seres queridos que murieron y que él quería recordar metafotándolos consigo. Cuál sería mi sorpresa que se trataban de imágenes de él mismo junto a Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas y Torres Hurtado, actual alcalde de Granada. Lo tenía todo; gobierno, autonomía y local. Le faltaba el presidente Aznar para escalera de color.
Y me acordaba yo estos días de esta situación probablemente de escuchar tantas veces lo que dice la gente en la calle, en la radio, los comentaristas de la internet o cualquier tipo de tertuliano que vive la política como el fútbol; incondicionales de su equipo y fan de sus jugadores estrella. Da igual la edad, el sexo, el nivel de estudios, la procedencia o religión. Los míos siempre son los mejores y vosotros vais a perder el próximo partido. Unos forofos no se cortan un pelo en sacar la vuvuzela, otros son más moderados con su bufanda y una mayoría muy importante tratan de ponerse un jersey de cuello alto sobre la camiseta de sus amores sin darse cuenta que el tejido es tan fino, que transparenta.
Es divertido que el fútbol se trate de ser fiel a un equipo, a unos colores pase lo que pase - lo que he desarrollado yo en los últimos años la imaginación excusando a mi Real Madrid - En la política, a menudo un partido no defiende exactamente todas tus ideas. A veces incluso se puede uno replantear sus ideas. A veces puede ser hasta bueno gastar esas energías luchando por tener ideas propias y argumentándoselas a los demás.
Pero es que el debate político de verdad nunca ha existido en este país y hasta que no lo tengamos no tendremos derecho a quejarnos de nuestra clase política. Ellos son tan payasos como la gente que te rodea cuando vas andando por la calle ¿De dónde creen que salen? Las democracias nunca tienen políticos mejores de lo que se merecen.

Hay 4 Comentarios
Hoy, curiosamente, en este mundo tan aparentemente descreído de todo, menos del billete verde, convertimos en cuestión de fe lo que debería ser cuestión de razón argumentada. La política no es más que el reflejo multiplicado de esta imagen. De modo que a veces cuesta distinguir el disfraz de alcalde, de ministro o de presidente del Gobierno del de los Reyes Magos. ASÍ NOS VA. [8|]
Publicado por: Juan Miguel | 27/10/2010 17:27:20
Es como dices. Resulta difícil adherir incondicionalmente a un partido político. Sólo si eres ciego y sordo podrías hacerlo.¿Qué nos queda? En mi país, decimos el "derecho al pataleo". Saludos. RMM.
Publicado por: Rosa Mayo Marcuzzi | 27/10/2010 11:14:26
Tema complejo siempre, pero lo que nos pasa a muchos, más que taparnos con un jersey o con una bufanda es que defendemos unas ideas en las que creemos (y no como acto de fe, sino creencia estudiada, debatida, compartida...). Y es por eso por lo que decidimos militar en un partido en el que estamos de acuerdo, pongamos, al 80-85% (y, además de ese 15% restante está cuando se equivoca). Pero el caso es que cuando defendemos una medida del partido no defendemos al partido, defendemos a la idea en la que creemos y que nos llevó hasta ese partido.
Publicado por: Cartier | 27/10/2010 10:44:04
pos si que das animos....
Publicado por: Antonio | 27/10/2010 8:22:18