Despegar o aterrizar en Madrid es más fácil desde que están los rascacielos de Chamartín. Se está convirtiendo en una megaciudad naranja iluminada de la noche con gran parte de los pueblos dormitorios tocando ya los barrios periféricos y con todas esas radiales de pago medio vacías que pasan junto al aeropuerto con farolas cada diez metros.
En el día ves un poco de todo. El sur de Barajas es seco. El este, viniendo de Zaragoza, Zurich o Italia tiene más enjundia con esos taludes que se ponen verdes en la primavera. El norte empieza seco, pero lo arreglan los jardines de La Moraleja y al poco llegas a la sierra de Guadarrama con vistas al embalse de Santillana, el de Valmayor a lo lejos y a veces para hacer tiempo porque hay cola en el aterrizaje se ponen a dart vueltas sobre El Atazar.

Hay 1 Comentarios
Me flipa la tercera foto, increíble Victoriano [:D]Un saludo
Publicado por: alex b.asencio | 12/12/2011 15:33:36