Bienvenidos a la era del porno pop

Por: | 23 de enero de 2012

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Empecé a sospecharlo hace años. Para una entrevista, viajé a un estudio de grabación en medio del campo. Una confidencia:  un estudio es, sin discusión, el lugar más aburrido del mundo si nada tienes que aportar. Así que, mientras el artista concluía sus misteriosas tareas, escapé a la sala de espera, curiosamente denominada “zona de relax”.

El televisor estaba sintonizado en un canal de vídeo musical. Dado que no uso eso en casa, me quedé magnetizado frente a la pantalla. A la hora, ya estaba… alterado, inquieto, sudoroso. Asistía a una sucesión de clips sin presentación; ignoro si fue el azar o si había detrás un programador lúbrico pero todos –repito, todos- los vídeos eran o pretendían ser erotizantes.

¿Qué se veía? Lo mismo que en los anuncios de perfumes pero con guiones más detallados. Playas repletas de diosas retozando. Ambientes tropicales donde el calor invita a quitarse la ropa. Privés de discoteca a dos minutos de la orgía. Tríos en suites de hotel. Juegos sado-maso. Acción sáfica. Modelos kilométricas atraídas a la miel del vocalista famoso. Strippers en la cumbre de sus números. Limusinas cargadas de party girls.  Apolos que ligan con solo una mirada.

Soy todo lo contrario de mojigato pero me ofendió tanta identificación entre éxito y sexo, entre música y desenfreno. Grosero, aunque debo confesar que efectivo: un problema el quedarse con la cabeza caliente y los píes fríos en, digamos, un páramo del Alto Ampurdán. Horas después, adivinando mi agitación,  el artista sugirió visitar un establecimiento cercano, donde trabajaban “unas chicas rusas increíbles”. No, gracias, no voy de ese palo.

Aquel encadenado de vídeos no correspondía a una aberración, comprendo hoy: era Tendencia Dominante. La única diferencia -¿lo llamamos avance?- con el presente consiste en que ahora las imágenes lujuriosas no son exclusiva de artistas masculinos.  Repasando listados de grandes triunfadoras de los últimos tiempos, compruebo que la mayoría utiliza el sexo como argumento principal. Sexo en portadas, letras, videos, conciertos. En contraste, Adele luce como Sor Sonrisa, una monjita extraviada en Gomorra.


Así que puedo disculpar el exabrupto de Christina Rosenvinge, cuando se desmarca del negociado del mainstream femenino, al que define como un “concurso de zorras”. La descripción quizás sea chirriante pero nos entendemos: desde que Madonna legitimó la explotación de la sexualidad en un contexto post-feminista, las llamadas “divas” usan su cuerpo como reclamo, como alarde de poder.

Se me atragantan. No veo nada sensual en las coreografías de Beyoncé y su cuerpo de baile: más bien parece el fruto de infinitas horas de instrucción con un sargento de marines. Rihanna luce más natural, viene de una cultura caribeña con otro sentido de la carnalidad, aunque me cuesta defenderla como icono de libertad sexual tras saber de su renuencia a romper con su pareja, un cabrón de mano larga.

La presión competitiva o la vocación empujan a las cantantes a convertirse en sex bombs, a comportarse como tales: pienso en Christina Aguilera, Paulina Rubio, Shakira o Lady Gaga. Aunque esta última pueda tener otra agenda: una subversión gay friendly, el cualquiera-puede-ser-una-estrella warholiano. La única que insinúa un morbo genuino es precisamente la que más manipulada parecía en sus inicios: Britney Spears.

Con todo, el error consiste en valorarlas puramente como cantantes de pop. No, mire: son vedettes. Artistas de teatro musical, que destacan sus formas. Reinas de la picardía, los dobles sentidos, la belleza insolente. Embaucadoras de machos en celo, paradigmas para jovencitas con ambiciones que nunca leerán el aviso a navegantes que Jimina Sabadú publica en el reciente Mondo Brutto (mañana hablamos de ese reportaje).

Las divas actuales tienen fabulosos equipos detrás: estilistas, compositores, diseñadores, productores, cineastas. Pero son herederas de Joséphine Baker, Ann-Margret, Tongolele, La Maña, Diana Dors, Norma Duval, Abbe Lane. Ellas bailaban, actuaban, rodaban películas, hasta grababan discos. Pero nunca las llamaríamos cantantes: eran vedettes. Como las divas del siglo XXI. Vedettes tan universales que actúan privadamente para la familia Gadafi, los oligarcas rusos o los jeques petroleros. Cuando se descubre a quién ofrecen su “arte”, ponen carita de pena: “somos…¡tan inocentes!”.

Hay 44 Comentarios

Por simple curiosidad, me gustaría saber qué opina el autor de este texto sobre Taylor Swift :D

Yo siemrpe he pensado que se pasan estas mujeres que se hacen decir cantantes en mostrar sus mas instintos animales para gustar. Pienso que este tipo de mujeres son aparte de tener poca vocacion musical, las que mas daño hacen a las feministas y a los hombres que creemos en la igualdad. Sobran muchas vedetts y faltan mas "Amarales"!! Que pocas mujeres cantan como ella. AMARAL!!

Os dejo un artículo sobre Katy B , una buena alternativa a las "vedettes" : http://www.clubcultura.com/louder-de-katy-b

Os dejo un artículo sobre Katy B, una joven artista y buena alternativa a las "vedettes"...

Sera posible que siempre se esté hablando siempre de Cristina, la "artista" mas sobrevalorada del panorama musical español (Le compran sus discos la familia y poco mas), debe tener muy buenos amigos entre los medios, porque talento o voz no tiene.

Y por cierto, cuando apareció con Alex iba de niña mona florero (De ahí su éxito), el problema para ella es que ya se le paso el arroz

Por suerte aún nos queda alguna Katie Melua, Norah Jones o Maika Makovski... por suerte aun hay quien hace MÚSICA.

Me fui coriendo a cotillear el video. Pablo Cristina R. no se si sera zorrita pero en el video cuando se quita la ropa se queda vestida como una monja del siglo XIX. Exagerao ya eres un poco.

Cristina hace rato que juega en la liga de zorritas. En este vídeo se desviste y todavía no entiendo por qué. Zorrira rara, pero zorrita.

http://youtu.be/jd_eAB8lLPc

Y bueno, no importa si cantan, total basta con que esten buenas y en bolas. Al oido lo guardamos para otra cosa y la creacion mental a donde nos transportaba la musica, la guardamos. Ahora todo lo mismo, culos, tetas y caderas y relaciones gays. Los estupidos los que consumimos eso.

Creo que un buen tema musical te transporta a otro sitio, te hace sentir y pensar. El video musical, aunque esté muy bien hecho, suele romper ese hechizo.
Desde hace ya tiempo que los videos musicales son igual de importantes que la composición musical. Son anuncios para vender el producto.
Si escuchásemos con los ojos cerrados, muchos artistas no serían tan idolatrados porque lo que nos venden como música dejó de serlo hace tiempo.

"Video killed the radio star"

Ya era hora de que en medios importantes se digan estas cosas. La actual cultural del pop es sacar a tias medio desnudas con bailes epilécticos y fuegos artificiales. Basura. Me encanta la sensualidad, el sexo y demás, pero el grado de deterioro de la music pop y su comercializacion, no olvidemos que sus ídolos son niñs de 13 años, es deplorable. No conocía a la tal Christina Rosenvinge pero suscribo su frase...

A mi me tiene intrigado lo del Alto Ampurdán. ¿Cuantos estudios de grabación hay por allí? Digo en el campo, no en Figueras.

Muy bueno el artículo. Saludos a todos!
http://www.nakor.es/

ole ole y ole . Habia intuido algo parecido desde el de katy
perry semidesnuda con esos pechotes con la nube y en este articulo lo explicado y desgranado perfectamente

No creo que sea Joaquín Sabina, él suele grabar en Madrid

Curiosamente el adjetivo usado por Rosenvinge es el que me ha venido a la mente nada más leer el titular del artículo. Lo grave de estas vedettes supermediáticas es que son modelos para muchas jovencitas (sus mismas hijas) que el sábado-noche compiten por parecerse a ellas. Quiero creer que nuestras castizas vedettes, después de quitarse las plumas, si ven a sus hijas con esas pintas, les darían un par de merecidas bofetadas.

El cantante en cuestión puede ser ¿Joaquín Sabina?

Certero como otras veces. Son vedettes, herederas de Norma Duval o Sara Montiel. No hacen música, lo suyo es otra cosa. Portadas en revistas de moda, anuncios en televisión. Otro caso curioso es de Alaska: lleva años opositando.

La era del PornoPop? Y Madonna? desde los 80's con eso, esa era biene de lejos.

Parece que nadie se ha dado cuenta de que aqui Manrique cuenta que el artista al que va a entrevistar es un putero (las chicas rusas). O sea, que no es verdad que los cantantes liguen todo lo que quieren

gracias Manrique

Muy bueno el artículo. Da completamente en el clavo.

Lo que se describe en este artículo no es nada nuevo, desde hace años tengo la misma reacción , si veo un videoclip de estas señoras, cambio, de canal, las imágenes tan provocativas no dejan escuchar y disfrutar de la música. Y es una pena porque algunas de ellas tienen mucho talento. ser cantante y ser mujer no significa tener que mostrar lo bien que te contorsionas o el montón de horas pasadas en el gimnasio o en el quirófano.

lúbrico, sáfico... Crítico pedante...

Oye, el periódico El País, así en general, está perdiendo un poquito el rumbo no ¿porno quéeee? por favor, que bochorno.

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Sobre el blog

¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

Sobre el autor

Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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