Las Grecas fueron grandes. Aquí y en parajes inesperados, como Turquía. Tengo localizadas abundantes versiones turcas de temas suyos, incluyendo dos traducciones diferentes de Te estoy amando locamente; me gusta especialmente el Qué bonito aquella noche, alias Ara siri bazi bazi, de la vocalista Nilüfer, que recientemente regrabó el tema con una banda de rock, Malt. Y ellas también fascinaron en Cuba, un país que entendió su apasionamiento y originalidad. Hay anécdotas de cantautores españoles, en viaje de solidaridad con el castrismo, que interpretaban su repertorio y eran interrumpidos: “sí, camarada, pero ¿no sabes alguna de las Grecas?”.
