Charles Mingus con Nica Rothschild en -¿recuerdan aquellos establecimientos?- una tienda de discos
Instrucciones de uso: lectura larga, recomendada para fin de semana. Al final, un documental aún más largo.
Es uno de los mitos más potentes del be-bop: Nica, alias la Baronesa, la Rothschild que dejó atrás marido e hijos no para escuchar jazz, como se decía en los escandalizados círculos de la buena sociedad, sino para VIVIR EL JAZZ. En su apartamento del neoyorquino Stanhope Hotel, murió Charlie Parker una noche de 1955. Para los periódicos y la alta sociedad, se congeló el estereotipo: una millonaria blanca liada con esos parias de Harlem que habían reventado las convenciones del jazz, tan bonito y tan bailable en los tiempos del swing. No había etiqueta para esos comportamientos; en los años sesenta, tal vez habría sido descrita como una groupie. Y no. Su actividad sexual, tampoco tan desaforada, no fue lo importante.
