Un intruso en la corte de Sus Satánicas Majestades

Por: | 03 de septiembre de 2012

Rolling-stones en coche
Los Stones, camino de la presentación en Manhattan de una nueva gira

 

Hace unos dias, el mismo Mick Jagger soltaba la liebre: los Rolling Stones habían pasado una semana grabando en París. Para los fieles, el mensaje era inequívoco: un nuevo disco del grupo significa que habrá gira; el pundonor de los Stones exige que salga material fresco antes de salir a la carretera, para alejar el fantasma de que viven de la nostalgia por tiempos (evidentemente) mejores.

Hay un subtexto económico en esa escueta noticia. Que los Rolling Stones siguen funcionando como nómadas fiscales. Para evitar pagar impuestos en Gran Bretaña o en Estados Unidos, establecen su domicilio oficial en latitudes menos exigentes. Eso les permite residir durante un máximo de, creo, 180 días en sus países favoritos. Por ello, a la hora de ensayar o grabar, se largan a Canadá, el Caribe o la Europa continental. Un reciente libro, Under their thumb, explica que cada miembro del grupo tiene un empleado que va contabilizando los días que pasan en Londres, Nueva York, Connecticut o donde esté su casa favorita. Sus avisos son órdenes: en cuanto se acercan a esa cifra peligrosa, deben desaparecer hacia climas fiscalmente más relajados.

 

 


BILL GERMAN under their thumbEl autor de Under their thumb  es Bill German, un seguidor del grupo que puso en marcha una revista dedicada a los Stones, Beggars banquet. Regularmente, German recibía varapalos de las altas jerarquías dentro de Rolling Stones SL: “¡no puedes decir que Keith está en su apartamento de Manhattan! A todos los efectos, vive en Jamaica”.

Cabe imaginar que los hombres de Hacienda, estadounidenses o británicos, tendrán otros métodos para seguir la pista a millonarios remolones pero semejante paranoia revela mucho sobre el ambiente dentro de la organización. Beggars Banquet empezó en 1978, cuando no había Internet, Durante los años ochenta, era lectura obligada para la corte de sus Satánicas Majestades. Incluso Mick o Keith podían revisarla, para ver qué estaba haciendo el enemigo íntimo. Y sus mujeres también aplicaban la lupa, para detectar infidelides y mentirijillas.

Under their thumb no ganará ningún premio literiario, incluso dentro de los modestos estándares  de la bibliografía del rock (ni siquiera tiene índice onomástico ). Pero es una mina para los que ansiamos saber como funciona internamente una de las  más formidables instituciones de la música pop. Tenemos demasiadas autobiografías y los documentales oficiales, que tienden a coagularse en un collage de anécdotas y tópicos; los asuntos decisivos quedan entre brumas. Los retazos  de verdad llegan a través de antiguos socios, ya alejados del centro magnético. Bill German, que era abstemio en drogas y no estaba sometido a ningún contrato de confidencialidad, explica algunos de los misterios de la banda, evitando sensacionalismos o señalar con el dedo. Si ello es posible, parece un inocente a prueba de decepciones; un tipo capaz de soportar las humillaciones que le esperan cuando se incorpora a las giras, con demasiados enemigos dentro de la Guardia Pretoriana.

 

  

Maestro y alumnos, divirtiéndose en 1981; ahora, los hombres de negro lo prohíben.


Así, Bill nos aclara el hecho de que, en las últimas giras, los Stones ya no acudan a participar en jam sessions  con músicos admirados. Lo hacían en 1981: ahora ha salido un CD y un DVD que recoge precisamente su encuentro con Muddy Waters en un modesto club de Chicago, aparentemente sin nada concertado (hemos de creerlo, vistas las impresentables pintas de Jagger). Pero los términos de sus actuales seguros de cancelación no cubren los accidentes que puedan ocurrir fuera de los estadios, el hotel o el transporte entre ambos puntos.

En contra del mito de Keith-como-alma-del-grupo, parece ser que Mick Jagger tiene la última palabra a la  hora de seleccionar el repertorio de cada gira, por su ojo comercial y su disponibilidad física. La idea de que, por capricho, decidieran tocar algo no ensayado resulta literalmente impensable. Cualquier capricho, el mínimo gesto de espontaneidad, podría atascar la mecánica de un complejo montaje audiovisual.

 

Jagger y Richards

A veces, hasta parece que se llevan bien...


Por el contrario, German ratifica otros elementos de la leyenda negra: la tacañería con sus asalariados, compatible con cierta tolerancia a la hora de que algunos se monten chanchullos discretos para revender entradas. El control estricto de la imagen que quieren proyectar: si van a filmar un concierto, se organiza de tal modo que las primeras filas se llenan de gente guapa, incluso contratando vistosas modelos. ¿Los fans de verdad? Que se vayan al diablo, son demasiado mayores...

Todo va minando el entusiasmo de Bill German. Especialmente cuando fracasa un proyecto del actor Ben Stiller, empeñado en producir una película sobre la subcultura de los fans de los Stones. De repente, se descubre viviendo en un aparamento infecto,  pobre (seguir a la “mejor banda de rock ‘n roll” es un lujo caro), con tendencias suicidas y escasas posibilidades de formar pareja: precavido, evita salir con groupies que compartan su fanatismo. En 1996, deja de publicar Beggars Banquet  y reingresa en la vida real. Cabe imaginar la reacción de sus antiguos amigos al ver ahora un libro tan revelador: la contrariedad de Sir Jagger, la carcajada oxidada del pirata Richards, el deleite de Ronnie Wood.  ¿Y Charlie Watts? No sabe, no contesta: en los veinte años de existencia del fanzine, a pesar de la insistencia de German, el baterista de los Rolling Stones nunca encontró tiempo para una entrevista con Beggars Banquet. ¿Qué es lo siguiente de "antipático" e "ingrato"?



 

Bill German cuenta la génesis de su libro, Under their thumb

Hay 10 Comentarios

Diego, tú sólo habla de Bob ..

Ya han confirmado disco y gira.
El disco se llama "Grrr" y lleva un gorila en la portada con la lengua/logo de los stones (diseño de Walton Ford), y solo tiene dos (2) temas nuevos... El resto lo de siempre.
La gira arranca el 12 de noviembre.

Por cierto, buenísimo el vídeo de German explicando el origen del libro...

¿Después de 'antipático' e 'ingrato'? Erm... ¿gilipollas? ¿Imbécil?

La NUEVA forma de PERDER PESO. Descubre el Secreto!! http://sn.im/24o439v

Los Stones de mediados de los 60, eso sí que era un grupo. ¿Pruebas? Aquí hay una: http://www.popthing.com/zona_pop/rolling_stones_primer_lp_beat_monthly_64.php

La NUEVA forma de PERDER PESO ¡¡LA DIETA DE LAS ESTRELLAS!! http://sn.im/24o439v

Aclara si el riff de Jumping Jack Flash es de Wyman en vez de Richards...? Ningun comentario sobre Brian Jones, sus varios bastardos, el blindaje de Jagger&Richards como compositores para que nadie les pudiera reclamar ni una libra en el futuro...?

Ya lo sospechaba pero ahora lo confirmo. Los Rolling son unos MIERDAS. Hay que estar podrido para contratar a modelos para que vayan a las primeras filas, dejando fuera a fans que pagarían por estar allí.Ese es el respeto que tienen a la gente que les permite ser evasores fiscales: nada.

Con seguridad los ricos y famosos utilizan cualquier tipo de jugada no solo para evadir impuestos sino para mantener su estilo de vida

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¡Tanta música, tan poco tiempo! Este blog quiere ofrecerte pistas, aclarar misterios, iluminar rincones oscuros, averiguar las claves de la pasión que nos mueve. Que es arte pero, atención, también negocio.

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Diego A. Manrique

, en contra del tópico que persigue a los críticos, nunca quiso ser músico. En su salón hay un bonito piano pero está tapado por montañas de discos, libros, revistas. Sus amigos músicos se enfadan mucho.

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