Un casco para grabar orgasmos

Por: | 10 de febrero de 2013

Brainstorm
Christopher Walken, en Proyecto Brainstom. Foto: cortesía de Metro Golden Mayer

De verdad que no quiero ir de sensacionalista. Pero el orgasmo humano desde el punto de vista científico es fascinante. Quizá hayan leído que se han realizado estudios de parejas haciendo el amor bajo el tomógrafo emisor de positrones (TEP), un máquina capaz de hacer una película del cerebro humano cuando hace cualquier cosa. Es mentira. ¡No hay espacio para ambos en la máquina! Pero sí se han hecho interesantes experiencias en las que ella le excitaba a él y él la excitaba a ella hasta consumir el orgasmo. En los hombres, el orgasmo es imposible de ocultar, pero ellas pueden fingir (como quedó demostrado en Cuando Harry encontró a Sally, el orgasmo fingido de Meg Ryan en un restaurante de Nueva York especializado en Pastrami).

Los resultados del TEP muestran que en el momento cumbre, el cerebro sufre una especie de apagón: los miedos, el estrés, todo se escurre y difumina. Pero si ella está fingiendo, su zona motora de la corteza cerebral que controla el movimiento de su cadera sigue encendida.¡Aquí hay trampa! Claro que otro remedio podría pasar por la invención de un casco cerebral que grabara en una cinta magnética todas las sensaciones cerebrales de uno y de otro mientras lo hacen. Luego no habría más que pedir la película, cargarla en el casco, y experimentar el placer ajeno.

¿Les parece frívolo? Pues en Proyecto Brainstorm, la excelente película de ciencia ficción de Douglas Trumbull, esa es una de las escenas más divertidas y contundentes. Uno de los miembros del equipo de Christopher Walken, que ha desarrollado una tecnología para grabar lo que experimenta el cerebro mediante un casco, hace el amor con una de las guapas ayudantes...sólo vestido con el casco. Luego le pasa la película a otro supervisor y éste casi se muere al quedarse el casco enganchado en bucle durante toda una noche.

El casco del orgasmo sirve también para experimentar lo que uno siente cuando se desliza por una montaña rusa, le ofrecen platos exquisitos, se enfada, vuela en ala delta...y cuando muere, como es el caso de la doctora que ha inventado la tecnología, interpretada por la excelente Louis Fletcher (la malvada enfermera de Alguien voló sobre el nido del cuco). En el momento cumbre del film, ella sufre un infarto, pero logra colocarse el casco para grabar las sensaciones del cerebro mientras muere... ¿A que ya no es tan frívolo? ¿Les apetecería sentir lo que ella sintió?

Hay una parte de esta increíble ficción que empieza a acercarse a la realidad.

En el laboratorio del doctor Yukiyaso Kaminati en Japón están investigando la manera de grabar los sueños. Los voluntarios se duermen bajo el escáner, y cuando sueñan, los investigadores, atentos a sus ondas cerebrales, los despiertan y les preguntan qué han soñado. Al mismo tiempo, estudian el flujo de sangre en la zona de la nuca del cerebro, que es la que procesa las imágenes visuales. Luego les presentan las mismas imágenes estando despiertos. La máquina compara ambos flujos y aprende. Con el tiempo, el cacharro es capaz de decir si hemos soñado con un coche, una cara o un animal. Y graba el resultado. No es una película clara, sino borrosa. Pero tiempo al tiempo. 

Y en la Universidad de Berkeley, Jack Gallant recluta voluntarios para que vean durante horas, tumbados y bajo un escáner, La Pantera Rosa, esa película algo tonta del eficaz Steve Martin. La máquina escudriña sus cerebros y coteja los flujos de sangre de las neuronas con cada fotograma de la película. La máquina de Gallant es capaz de aprender, y llega un momento que te extrae la imagen de lo que tu estas viendo en ese momento. Hace una película de lo que ve el cerebro, y para que lo veáis, os pongo aquí las fotos. ¡Steve Martin es a quien mejor reconoce!

 

Nishimoto.etal.2011.Reconstruction.5panels
Arriba, el fotograma de la película, y debajo, la extracción de la imagen cerebral. Fotos. Cortesía de Shinji Nishimoto & Jack L. Gallant, UC Berkeley, 2011.

 

 

 

 

Hay 16 Comentarios

Recomiendo El dormilon, de Woody Allen.....de lo mejorcito relacionado con este tema. A mi que me graben también, me dejo como el/la comentarista anterior.

Luis Muiño me ha transmitido por Facebook un interesante comentario que publico a continuación. ¡Muchas gracias, Luis!
No, no la he visto. Pero sé que la CF juega continuamente con la posibilidad de grabar las sensaciones ajenas, de sentir lo que el otro siente...¡¡y llevar la empatía a su límite!!
Y, la verdad, aunque no tenían tecnología futurista, lo que hicieron Masters y Johnson parecía un intento. Les faltó meterse en el cerebro de los que experimentaban placer.

Por la cara del individuo de la foto, es predecible un orgasmo para 2017...

¡Qué golden era mi Mayer! ;)

El mejor orgasmo siempre con una tia diferente cada dia .

vaya bueno... yo me dejo también!! jeje

Qué me graben todos los que quieran... me dejo.
http://adf.ly/AkHZZ

En la película "Strange Days" se habla de un mercado negro de este tipo de "grabaciones sensoriales".

Con mucho gusto. Aqui me tiene. N.Y. es uno de los lugares del mundo donde se puede oler, vislumbrar o soñar el futuro sin mucha ayuda. La gente diversa que puebla la ciudad lo hace posible.

Mi colega Sergio Alonso me comenta que Woody Allen ya utilizó un artefacto parecido, el orgasmatrón, en la película "El dormilón"

Un blog para reír, reflexionar y elevar tu energía.
Cambia tu día y entrando en http://troopyland.com/

Sarah, muchas gracias. Por cierto, apunto tu nombre si te conoces Nueva York tan bien. Mi próxima novela transcurrirá en parte allí. Un abrazo.

De nada. Conozco el lugar porque soy "nuevayorkóloga" ;-)

Muy buena rectificación, Sarah, ¿conoces acaso el lugar? Lo colocaré en la próxima renovación. Muchas gracias!

Magnífico artículo. Sólo una cosa; Meg Ryan finge su orgasmo en Katz Deli, que no es una heladería sino un lugar tradicional neoyorkino , en la Houston Street cuya especialidad es el sandwich de pastrami :-)
http://katzsdelicatessen.com/photo-gallery/
http://www.youtube.com/watch?v=FZluzt3H6tk

Una vez dominada la península y nuestras colonias en Sudamérica, España declara la guerra a Canada para proteger a nuestros aliados ingleses.
En clave interna, el partido comunista lucha por no perder su posición hegemónica.
Tu país necesita tu ayuda en un nuevo juego de estrategia militar, economía y política online. Registrate gratis en [ http://cut07.tk/b5M ] desde tu navegador.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Planeta Prohibido

Sobre el blog

Un poquito de ciencia impertinente. 2.000 caracteres para divertirse y aprender tomando como hilo conductor los fascinantes hallazgos de la ciencia. Pero además hay atrevimiento. Especulación. La ciencia que tiene sentido del humor. La versión siglo 21 de Robby el robot, el autómata más famoso de la ciencia ficción,El Planeta Prohibido, que era incapaz de herir a los humanos. Nuestro Robby rescata en sus brazos mecánicos a la chica, pero a veces tiene más mala leche queTerminator. En El Planeta Prohibido (PB), una civilización extraterrestre llamada Krell es un millón de veces más avanzada que la humanidad, pero se extinguió en un solo día. Es celuloide, ciencia ficción, claro, pero quizá el conocimiento no baste para salvarnos. Y sin embargo, ¿tenemos algo mejor?

Sobre el autor

(Madrid, 1963) (Madrid, 1963) es periodista y escritor, se licenció en ciencias biológicas y es Master de Periodismo de Investigación por la Universidad Complutense. Autor de cuatro novelas (La Sombra del Chamán, Kraken, Proyecto Lázaro y Los Hijos del Cielo), le encanta mezclar la ciencia con el suspense, el thriller y la historia, en cócteles prohibidos. Fue coguionista de la serie científica de RTVE 2.Mil, ha colaborado para la BBC, escrito para Scientific American y New Scientist, Muy Interesante, y fue jefe de ciencia de La Razón. En El País Semanal se asoma al mundo de la ciencia. Luis habla también en RNE, en el programa A Hombros de Gigantes, sobre ciencia y cine.

Archivo

mayo 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal