PlenaMente

20 ago 2016

¡Qué tóxico es el chantaje emocional!

Por: Patricia Ramírez

Chantaje emocional
Los chantajistas emocionales ponen un precio muy alto a las relaciones. Porque tenerlos contentos cuesta mucho. Para conseguirlo tienes que estar haciendo siempre concesiones, viendo con qué pie se levantan, valorando qué decir o qué no decir para no meter la pata y comportándote de forma que no deseas para que alguien esté feliz.

El chantaje emocional puede expresarse a través de comentarios como “me siento muy sola cuando e vas a jugar al fútbol con tus amigos, ¿por qué no hacemos algo juntos?”, “tú sabrás”, “luego querrás que te echemos una mano cuando te equivoques”, “a mí no me cuentes luego tus problemas” o también puede expresarse con una conducta no verbal, como dejar de sonreír, enfadarse con alguien cuando no cedes a lo que te proponen o incluso regalarte el silencio durante horas o días. En todos los casos te están exigiendo que cambies de opinión o de actuación a costa de su estado emocional. Es una relación: “si tú dejas de…” entonces “yo me siento mejor y soy feliz contigo”. Hay parejas que incluso utilizan las relaciones sexuales para hacer chantaje emocional al otro y conseguir lo que desean de su pareja.

El chantajista juega con las emociones de los que le rodean. Su felicidad depende de cómo se comporten los demás. Es un juego de estrategia muy complejo en el que tú siempre sales perdiendo. En este juego se manipulan sentimientos como la culpa, el remordimiento o la responsabilidad que te hace sentir sobre la relación. En el caso más extremo, el chantajista juega con el miedo, “ah, tú sabrás, vete, vete, a ver si cuando vuelvas te encuentras con que me he ido”, “un día de estos me pierdes”. Consiguen dejar al otro con el alma en vilo. Algunas personas chantajistas llegan incluso a simular enfermedades, caídas o provocarse autolesiones con tal de conseguir sus deseos. Para quien les quiere, es muy difícil cargar con la responsabilidad errónea de “soy el que causa que te hagas daño porque no te quiero o no me entrego como tú necesitas”. Las víctimas del chantaje emocional terminan con la autoestima destrozada, sintiéndose culpables de las emociones y conductas del otro. Y caen en la indefensión aprendida, que consiste en aprender a vivir con este sistema de manipulación sin saber cómo salir de ella.

Hay parejas, jefes, hijos y compañeros de trabajo chantajistas. ¿Cómo se crea este fenómeno? En gran parte por los modelos de conducta que han observado de niños. El chantaje suele ser muy eficaz cuando la otra persona te valora y te aprecia, cuando desea de forma noble algo bueno para ti. Porque los que te quieren de forma honesta no desean ver sufrir a quien aman. Y entonces, ceden. El problema es que el chantajista no lo vive igual. No valora que está haciendo sufrir a quien hace renuncias por él. Se cree en el derecho de tener lo que obtiene en nombre del amor. Y poco a poco se va generando una relación tóxica en el que uno manipula y el otro consiente.

Consejos para gestionar el chantaje emocional y prevenirlo:

1. Pon límites: en cuanto al tiempo que pasas con la persona y sobre lo que escuchas. No dejes que te sermonees ni amenacen. Contesta de forma amable que la petición te parece injusta y que para ti es innegociable renunciar a lo que te pide.

2. No cedas nunca, no sientes precedentes. Si lo haces tendrás que seguir haciéndolo en sucesivas ocasiones. La persona habrá aprendido que cuando se comporta de esta manera consigue lo que desea. Así que para ella es un buen método.

3. Pide al otro que aprenda a comunicar con honestidad sus deseos.

4. Expresa cómo te sientes cuando actúa así y lo que pierdes. Las relaciones deberían ser bidireccionales, en las que las dos partes cedan y las dos partes ganen. No puede ser que uno, jugando con las emociones del otro, salga siempre ganando.

5. Establece tus prioridades y comunica la importancia que tienen para ti. Pide respeto hacia ese tiempo. Si es posible, negócialo de forma amable.

6. Aprende a diferenciar entre las exigencias y las peticiones. Cuando alguien te pide algo cuenta con la posibilidad de que no cedas. Cuando alguien exige algo no cuenta con esta opción.

7. Si tienes dudas sobre lo que te están reclamando, pide un tiempo muerto. No necesitas tomar una decisión de forma inmediata. Es mejor que lo pienses en frío.

8. Revisa las creencias que tienes en la relación y sienta las bases de una relación sana. Creencias como “tenemos que hacerlo todo juntos” o “cuando haces algo sin mí estás siendo egoísta”, no suelen ser compartidas por las dos personas. Es mejor ponerlas en común y negociar. Hay parejas a las que no les gusta negociar sobre estos temas. Les parece poco romántico o piensan que se dan por supuestas y que ambos deberían pensar de la misma manera. Lo cierto es que poder hablar de ello permite establecer un código de buena convivencia que facilitará la vida en pareja.

El chantajista busca controlarte a ti y a la situación. Con ello pierdes tu libertad, tu seguridad y tu felicidad. Nadie puede controlarte. Y cada vez que cedes al chantaje pierdes una porción más de libertar. Mantén los ojos abiertos para no dejarte vencer ante quien no respeta ni tus prioridades, ni tus límites ni tus emociones. Si no entra a razones, a veces es mejor perder a este tipo de personas que perderte tú ante el chantaje.

Hay 5 Comentarios

Gracias.

Es posible pensar en una patología específica, vinculada a la tendencia a ejercer chantaje sobre las personas allegadas.

Buenos temas levantan la autoestima y alludan a la reflexión.

Post ideal para afrontar relaciones de maltrato. El chantaje es una señal clara de que en la relación se está estructurando la violencia. Lamentablemente, creo que con los chantajistas poco se puede negociar, Patricia. Yo estoy más a favor de poner pies en polvorosa. Dejo un link sobre un post relacionado, por si puede interesar. ¡Saludos! Fran.
https://psicologiadvida.com/2015/11/29/tips-para-bloquear-a-un-hacker-emocional/

Sé generoso. Y rodéate de personas generosas también.
https://dametresminutos.wordpress.com/2015/06/16/bacon-y-huevos/
Y enseña (y antes aprende) a ser agradecido. https://dametresminutos.wordpress.com/2015/05/07/escoge-la-gratitud/

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Sobre el blog

“Las personas felices lo son, no porque tengan más que los demás, sino porque centran su atención en lo importante”. La visión que tenemos del mundo, de nuestro entorno, condiciona nuestro bienestar y con ello la implicación, el compromiso y la actitud que tenemos con nosotros y con los demás. Hay personas que esperan el momento perfecto para dar un paso. Pero el momento perfecto está tan solicitado, que el día que aparezca, habrá que repartirlo entre demasiados. Con este blog te invito a entrenar tus emociones, tus pensamientos y tu actitud. Te invito a responsabilizarte de lo que ocurre alrededor para que no condicione tus decisiones. Tenemos un derecho maravilloso que es elegir. Elige tu modo de conducta, elige lo que quieras ser, elige cómo quieres vivir y sentir.

Sobre el autor

Patricia Ramírez

Licenciada en Psicología, Máster en psicología clínica y de la salud y doctorada en el Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universidad de Granada, Patricia Ramírez es experta en psicología deportiva (campo en el que ha asesorado a equipos de fútbol como el Real Betis, el RCD Mallorca o el CB Granada) y trabajo en equipo. Colabora en varios medios de comunicación (TVE, El País semanal, Marca…).

Es autora de Así lideras, así compites (Conecta, 2015), ¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas? (Espasa, 2014), Autoayúdate (Espasa, 2013), Entrénate para la vida (Espasa, 2012), Gestión y Control del Estrés, con Zoraida Rodríguez Vílchez (Conzepto, 2008).

http://www.patriciaramirezloeffler.com/

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