Blogs Comunidad Valenciana Ir a Comunidad Valenciana

La corrupción según Tony Soprano

Por: | 03 de marzo de 2012

Uno. Durante meses he compartido horas y horas con Tony Soprano. Ahora leo que un gran guionista vuelve sobre sus pasos.

A Soprano lo he vivido como un colega, como un compañero con el que departes y compartes inquietudes y dolores. Ha sido una convivencia difícil. No es sencillo tratar con un mafioso, con un tipo que corrompe a concejales, a empresarios. Si eres Tonysopranoun individuo corriente, no es cómodo hacerlo tuyo, un habitual. Uno desea departir con gente honrada. O con personas normales, aceptablemente honestas.

Tony Soprano no es una persona normal: conforme ha ido envejeciendo, su fisonomía se ha ido agrandando hasta hacerse un tipo amenazadoramente corpulento. Pero le tengo simpatía: y esto no es normal.

Yo creo tener su misma edad, mes arriba, mes abajo. He ido envejeciendo, pero a la vez he ido perdiendo corpulencia. En cambio, la figura de Tony ha aumentado: se ha desbordado anormalmente.

Pero su anormalidad es, también, de otra naturaleza. Es la de quien resuelve los problemas con favores, con compromisos particulares, con regalos, con amenazas, con presiones. Con presiones y depresiones, las que él mismo provoca y las que su circunstancia le produce.

Soprano vive una contradicción difícil de resolver: quiere tener una familia normal, quiere educar a sus hijos en valores, quiere compartir la existencia con una mujer inteligente y hacendosa, quiere procurar un porvenir a sus vástagos. Y quiere vivir en Nueva Jersey, una ciudad mediana y de recursos contables. No es un lugar feo. Tiene su historia, pero no es nada si lo comparamos con Nueva York.

Tony Soprano gestiona desechos. Basuras, vaya. Pero es un mafioso, un individuo que emplea la extorsión, la violencia, la represalia, el secreto, la mordida y la red para obtener beneficios. No es exactamente un capitalista. Sus prácticas son, propiamente, precapitalistas. O al menos no tienen que ver con el mercado libre, sino con los contratos cautivos. Con las contratas amañadas.

Qué pena, me decía. Seguro que yo podría haber simpatizado con Tony, pero no soy tan deshonesto. No me vanaglorio de ello. Sencillamente: no tengo agallas para amedrentar, para exigir, para cobrar, para torcer voluntades.

Durante meses he disfrutado con esta serie de televisión, emitada entre 1999 y 2007. La he disfrutado gracias al DVD con el que me obsequiaron o me obsequié (ahora no sabría decirlo). Los Soprano debería ser de obligada visión en la Comunidad Valenciana. Felizmente, en el Mediterráneo no tenemos esa mafia local. No, no y no.

Dos. Días atrás intenté ver Crematorio (2011). La serie española se inspira en una novela homónima Crematorio2de Rafael Chirbes. Apenas pude completar capítulo y medio de dicha producción televisiva. Me provocaba incredulidad. Y un tedio inmenso.Y eso que trataba de conductas mafiosas, delictivas.

Los personajes los veía prototípicos, caracterizados siempre en situaciones bien reconocibles. Nada de su comportamiento desmentía lo que el espectador ya vaticinaba. Al menos durante ese capítulo y medio que logré aguantar.

Admito que no me creía a Pepe Sancho haciendo el papel de Rubén Bertomeu, con gestos adustos de gran padrino, con una severidad impostada. Había algo en la presentación, en el relato o en la puesta en escena que me desagradaba: parecía una versión española de qualité de Los Soprano, una adaptación esforzadamente cool. Todo tenía un subrayado y un énfasis exagerados, con una pátina de lujo y buen gusto.

Hay que aprender a apagar la tele. Apagar el aparato para retirarse a otra habitación y leer un libro: un libro que tenga que ver con la televisión, por ejemplo. Sin ir más lejos, tengo pendientes dos lecturas muy inspiradoras. La primera es Honrarás a tu padre, de Gay Talese: la obra en la que se basó Los Soprano. Fue un obsequio maravilloso de unos amigos: seguro que en casa a los devotos de Tony Soprano podrá compensarnos.

El otro libro al que aludo es Crematorio, de Rafael Chirbes. Chirbes...: lo leyó mi padre con entusiasmo, me lo recomendó y yo aún no había encontrado el momento de satisfacer un deseo suyo que tenía mucho de póstumo. Días atrás tenía en mis manos un ejemplar de Crematorio. Hice una prueba (hagan la prueba): leí página y media de dicha novela. Comprobé su excelencia: página y media incomparablemente superiores al capítulo y medio de la serie.

No le había hecho caso a mi padre. En cambio, la actualidad de la serie me ha llevado al libro. Qué gran invento la tele. O, como decía Groucho Marx, "encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro".

Hay 8 Comentarios

'Mente prodigiosa', he procurado hacer los deberes y completar el post. Es decir, que esta entrada no acaba en el punto uno. Hay un punto dos en el que hablo de 'Los Soprano' y 'Crematorio'. No hablo de la corrupción inmobiliaria o de basuras, que yo de eso sé poco.

¿Hace falta ser catedrático para decir esto?

¿Por qué hablan de corrupción en la Comunidad Valenciana?yo, que he trabajado durante años en una subdelegación de gobierno, jamás he visto malgastar ni un euro.si para tomar un simple café se llamaba al servicio de catering más caro de la ciudad y se pedía una cantidad exagerada de viandas para sólo tres personas y se tiraba practicamente después todo a la basura seguramente tendrían muy buenas razones (creo yo)quizás era sólo para crear empleo y no para malgastar el dinero de los contribuyentes.

Tony Soprano no es el ejemplo mas comparable a la comunidad Valenciana, compañero mira The Wire, y compara el caso del senador Davis, con el de Paquito Camps, y te sorprenderas de las similitudes

No sé, pero si le pongo unas gafas oscuras me resulta familiar.
pero es pura imaginación, no, nosotros no tenemos de eso aquí, en nuestra inmaculada comunidad, llena de luz y de sol.
Las flores, son otro cantar.

Hola España .... Sígueme aquí en twitter ▬▬▬▬▬► @SarhanNews o aquí en el enlace aquí
https://twitter.com/#!/SarhanNews
Gracias España

No, sr. Calabuig. No tenemos ninguna celebridad comparable a Tony Soprano. Nueva Jersey y Valencia no tienen nada que ver. Aquí todo es más modesto.

Como diría hace años una muy conocida y progre cartelera: Magistral análisis de nuestras íntimas y mediterráneas contradicciones. Sé que somos más de dos a los que nos pasa lo mismo que usted expone tan claramente, don Justo: "Seguro que yo podría haber simpatizado con Tony, pero no soy tan deshonesto. No me vanaglorio de ello. Sencillamente: no tengo agallas para amedrentar, para exigir, para cobrar, para torcer voluntades." Sé que son muchos más los que cada día se benefician de la expansion de ese "mercado libre" en nuestro valenciano país, tan limpio, sin cohechos ni apaños deshonestos. Somos tantos ya los que sabemos que en este pequeño patio de Monipodio no caben los comportamientos mafiosos, que también aseguramos como usted que no, no y no. Pero "haberlos, haylos".

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Presente Continuo

Sobre el blog

Un historiador echa un vistazo al presente. Éstas no son las noticias de las nueve. Pero a las nueve o a las diez hay actualidad, un presente continuo que sólo se entiende cuando se escribe: cuando se escribe la historia.

Sobre el autor

Justo Serna

es catedrático de la Universidad de Valencia. Es especialista en historia contemporánea. Colabora habitualmente en prensa desde el año 2000 y ha escrito varios libros y ensayos. Es especialista en historia cultural y ha coeditado volúmenes de Antonio Gramsci, Carlo Ginzburg, Joan Fuster, etcétera. De ese etcétera se está ocupando ahora.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal