Retorno a Brideshead, donde todo empezó

Por: | 02 de abril de 2011

Retorno a Brideshead
 

Mucho antes de la cadena HBO, incluso antes de Twin Peaks, Laura Palmer, las tartas del agente Cooper y de la extraña señora del tronco, se estrenaron dos series con las que todo empezó, dos productos televisivos extraordinarios que ya demostraron el poder y el valor que podían tener las películas por entregas. En aquellos tiempos, cuando alguien pensaba en series, venían a la cabeza títulos como La casa de la pradera o Con ocho basta, tal vez Arriba y Abajo. No es que fuesen malas... eran... bueno ... otra cosa. Sin embargo, entre finales de los años setenta y principios de los ochenta, llegaron a las pequeñas pantallas adaptaciones de clásicos recientes de la literatura británica que convirtieron las series en lo que son ahora: un producto cultural y cinematográfico de primera categoría. Se trataba de Yo, Claudio, basada en la novela de Robert Graves, Calderero, sastre, soldado y espía, La gente de Smiley, adaptaciones de la saga del Circus de John Le Carré, o Retorno a Brideshead, versión de la novela más conocida de Evelyn Waugh.

Todas estas series tienen puntos en común: el extraordinario material literario en el que se basan --no resulta nada fácil estar a la altura y lo están--, la impecable dirección y adaptación y, sobre todo, sus actores: Jeremy Irons, John Hurt, Derek Jacobi, John Gielguld, Alec Guiness, Laurence Olivier... lo mejor de la escuela británica. Retorno a Brideshead, sobre la que incluso llegó a filmarse un documental, tal vez sea la más redonda y es, sin duda, uno de los mejores trabajos que se han realizado nunca para televisión. Eso sí, a diferencia de otras series, no puede prolongarse más allá de sus diez capítulos, es un historia que empieza y termina sin posibilidad de segundas temporadas.

La novela de Evelyn Waugh (1903-1966) en la que se basa la serie es una de las grandes obras literarias británicas del siglo XX. El relato arranca cuando Charles Ryder, oficial británico durante la II Guerra Mundial, se instala con sus tropas cerca de una maravillosa mansión que le trae todo tipo de recuerdos. "Tan familiar me era aquel nombre, tan mágico me resultaba su poder ancestral que, al conjuro de su mero sonido, los fantasmas de aquellos últimos años hechizados empezaron a desvanecerse", escribe Waugh sobre aquel encuentro. En la serie, con una voz en off muy literaria que, sin embargo, consigue pegarse a las imágenes gracias a la voz magnética de Jeremy Irons, escuchamos, con la banda sonora de fondo: "Sí, había estado allí, lo conocía todo muy bien. Había estado allí la primera vez con Sebastian en una mañana de junio en la que vine sin conocer entonces mi destino".

Así empieza el largo flashback que narra la serie: la historia de la relación de Charles Ryder, el personaje interpretado por Irons en su primer papel importante, con los Flyte, la familia que posee Brideshead, católicos en la protestante Gran Bretaña, como el propio autor del libro. Todo funciona perfectamente, desde la impecable dirección de Charles Sturridge (autor de otra gran adaptación de Waugh, Un puñado de polvo) hasta la música, la fotografía, la adaptación, la ambientación y las interpretaciones. Las breves apariciones de Laurence Olivier y de John Gielgud son impresionantes, pero todo el reparto está a la altura.

Retorno a Brideshead nos sumerge en un mundo perdido, en una historia donde se mezclan la ambición, el tiempo, el amor. Conforme avanza la narración van surgiendo nuestros propios recuerdos, nuestras propias evocaciones. He visto la serie varias veces a lo largo de mi vida (son diez capítulos, como una película larga con el metraje que suelen tener los filmes en estos tiempos), pero nunca olvidaré la impresión que me causó la primera vez que la vi. Fue uno de mis primeros viajes al corazón de la nostalgia. Un consejo: traten de verla en versión original con subtítulos: el inglés que se habla merece la pena ser escuchado. Segundo consejo: traten de leer el libro si les ha gustado la serie. Es una combinación de cine y literatura que se logra pocas veces.

 

 

Hay 73 Comentarios

Brideshead es "revisitado" en dos ocasiones. Está el Brideshead de Sebastián en los años veinte, luego la vuelta a Brideshead con Julia al final de los treinta. Y la visita final de Charles a Brideshead para arrodillarse en la Capilla. Waugh no estaba interesado en hablar de la homosexualidad, ni a favor ni en contra, si aparece la homosexualidad es porque existe, yo creo que Waugh refleja todo aquello que existía en la sociedad. Todo está ordenado en una exploración hacia la salvación en un mundo atormentado que se tambalea. El asunto de la homosexualidad es como una difusa nube ... acaso el cardenal Newman no pidió ser enterrado junto a su amigo de juventud ... y juntos descansaron hasta hace poco.
Hay dos grandes obras de literatura basadas en el espíritu del Oratorio de Londres. Una es la de Waugh y otra la de Tolkien. Yo prefiero a Waugh, un pintor del alma.

Yo tambien soy un apasiondo de Retorno a Brideshead. Me parece una serie de una calidad impresionante. Tambien tengo el libro en que está basada.
Me gustaria volver a verla con el primer doblaje que hizo TVE, que era de un nivel muy superior al segundo.
¿Habrá alguien que la tenga grabada con el primer doblaje?
Pagaria lo que fuera por verla con esas maravillosas primeras voces del doblaje.

Retorno a... es una gran serie. Sin embargo, también tiene algunos fallos, que aquí no se han comentado, comparada con el libro. Por ejemplo, en el libro Charles y Sebastian comienzan siendo muy jóvenes (en la serie los actores tienen aspecto de tener 30 años mínimo) y, lo más interesante, Sebastian y Julia se parecen muchísimo en el libro, lo que incluye todavía más connotaciones homosexuales en la historia. Es dfícil hacerlo en la serie, ya lo sé, pero estas son todavía más razones para leer el libro.

Waugh era un converso. Casi todos los católicos en el Oratorio lo son, para empezar el Cardenal Newman que ya es beato. Religión, Arte y vacío, de eso está llena la novela de Waugh y la serie. Religión y Arte tan presentes en la realidad; si ustedes salen de confesarse en el Oratorio lo primero que se encuentran a mano derecha el Victoria & Albert Museum.
La novela tiene otras muchas cosas, es una novela. Ya que estamos en ello podríamos apuntar aquellas secuencias o episodios que más nos hayan impresionado. Yo seleccionó el final del capítulo X de la serie, Cordelia ha relatado a Charles la situación de Sebastián en Túnez y apostilla a la pregunta de Charles que sí, que Sebastián sufre, y que sin sufrimiento no hay santidad, momentos antes le había recordado que sólo ella y él habían amado a Sebastian. Waugh incrusta dos motivos eucarísticos en la acción, el amor y el sufrimiento.

¿Aguien recuerda "Los mejores años de Miss Brody" (The prime of Miss Brody)? Era de una profesora en un colegio de niñas. La pusieron a finales de los setenta. ¿Y La fuga de Golditz? Que casualidad, todas eran inglesas.

Definitivamente Guillermo Altares no ha visto Arriba y Abajo. No es buena porque le trae recuerdos de su juventud sino porque es una obra maestra. Si no la vio, o no la apreció, le invito a que la vea, sobre todo la temporada de la primera Gerra Mundial. Para que no se canse viendola entera, aunque yo la he visto enterita, como millones de personas, muchas veces.

Arriba y Abajo no se puede comparar con las series americanas de la época. Fue y sigue siendo una obra maestra que se puede ver una y otra vez y descubrir cosas nuevas. Para ensalzar una serie buena no hay que menospreciar a otra obra genial.

El comentario de Lukács (time 15.18.35) me da pie a sugerir que pertenece al tipo de análisis que esteriliza el arte. Irrepochable enfoque si estuviéramos hablando de ingeniería, física de partículas o una campaña militar e inapropiado para evaluar una creación artística, que no admite tal desmenuzamiento "operacional". Me ha recordado los comentarios de algunos profesionales, que ¡ pobrecillos ! confiesan su incapacidad de disfrutar de las obras de sus pares por estar obsesivamente pendientes de descubrir la tramoya técnica que sostiene lo visible.

Tenía once años cuando la vi por primera vez. Pocas cosas han influido tanto en mi percepción de lo estético como esta serie.

El fervor que se siente por esas viejas series citadas, especialmente Arriba y abajo, Yo Claudio, o Will Shakespeare (una serie también británica que me marcó), y de manera muy especial Retorno a Brideshead, se debe a descubrir que el medio televisivo podía trascendir de la mediocridad y la banalidad que dominaban el panorama. ¿Alguien recuerda los Estudio1 en blanco y negro de los setenta? Pocos medios sensacionales actores y grandiosas recreaciones de piezas teatrales.

¡Qué abismo hay entre "Yo Claudio" y las series de tema romano de la HBO! La comparación es una bofetada a la inteligencia

Una barbaridad , incluir "ARRIBA Y ABAJO" en el mismo saco de "La casa de la pradera". También quiero mencionar aquí que en la segunda mitad d e los 70 tuvimos la suerte de ver muchas adaptaciones de clásicos literarios de factura anglosajona . Y no olvidemos las series sobre la dinastía Tudor de aquella época -nada que ver con el horror de una `producción reciente con el mismo tema

Soy enemigo radical de los pirateos, en mi videoteca - pagada - figuran en los lugares de honor dos series de TV, de ellas podría estar hablando durante horas, lo he hecho y lo seguiré haciendo, ahora solo diré que ocupan un huequecito en mi alma, su producción está separada por veinte años, sus títulos: Retorno a Brideshead y The Wire, la primera para soñar, la segunda para que la realidad te abra surcos en la piel. Para personas como yo, el arte colocado en el centro de nuestras inquietudes y emociones más sagradas.

¿Y que os parece Downton Abbey? ¿no es ligeramente folletinesca?...¿intenta seguir la estela de Retorno y Arriba y abajo?....creo que el problema es la base literaria, la novela de Waugh es PERFECTA.

Retorno a Brideshead es LA SERIE de TV, es la perfección hecha TV. Yo también la visto muchas veces y siempre me cautiva. Y el libro es fantástico. Pero estoy de acuerdo con Arcadio: Arriba y Abajo no es comparable a esas otras series americanas que quizás te traen buenos reuerdos de la infancia pero ahora no pordías aguantar más de 10 minutos. Arriba y abajo es del estilo de Yo Claudio en el sentido de "poco dinero, muchísimo talento". La he visto también varias veces, y de hecho la estoy volviendo a ver en estos días. Si en España hubiéramos logrado algo así alguna vez nos lo tendríamos muy creído. Es realmente fantástica. El fulgor de Brideshead no nos debe cegar, pero la melancolía de la infancia tampoco.

Y bienvenido seas, blog.

La banda sonora la encuentras en la mula.
Yo tengo el CD original, asi es que creo que alguien lo tendrá
también.
bobelmalo@gmail.com

Ah, se me olvidó: la serie está disponible en España en DVD

Hola: aquí el autor de estas líneas.
Muchísimas gracias por vuestros comentarios, incluso por los comentarios negativos o, mejor dicho, sobre todo por los comentarios negativos, porque se aprende más de las críticas. Sólo quisiera aclarar una cosa: cuando digo que Con ocho basta o Arriba y abajo no son malas, no lo digo en un sentido irónico, lo pienso de verdad: no lo son. En mi caso, Con ocho basta ocupa un lugar importante en los recuerdos de mi infancia. Lo que quiero decir cuando asegura que "son otra cosa" es que son muy diferentes en cuanto a ambición y medios. Las cosas se hacían de una forma para el cine y de otra para la televisión y, de repente, con Retorno, se demostró que se podía hacer televisión con medios de cine.
Gracias de nuevo por los comentarios

Magnifico libro sobre la melancolia del declive de un estilo de vida, no he visto la serie aunque he visto una adaptación aceptable en el cine que hicieron recientemente.
Para los que hayan leido el libro comentar la anecdota de que la familia a la que se hace referencia, los Flyte, estaria basada en una familia real de la epoca del autor y donde los problemas con el alcohol que se cuentan en la novela, serian en la familia veridica problemas de homosexualidad, por no poder admitirla por los prejuicios de la epoca y la religiosidad catolica tan estricta de esta familia en concreto.

Me encantaron tanto el libro como la serie. Me quedé tan sumamente intoxicada que estuve una temporada larga leyendo a Evelyn Waugh y sobre Evelyn Waugh.

Coincido con muchos en que meter en el mismo saco a "Con 8 basta", "La casa de la pradera" y "Arriba y abajo" es un grave insulto a la última.
También me he convertido en un anglófilo militante, como otra de las comentaristas, seguramente por las series inglesas que ponían en los tiempos en que la tv no estaba inundada de basura.
Por último, me alegro mucho de que a3 haya apostado por poner en un buen horario una serie británica también de calidad (Downton Abbey) y lamento todos estos años en que nos han inundado de series españolas y americanas de bajísima calidad (no todas). Espero que sea un camino que sea respaldado suficientemente por el público.

La serie se consigue en Amazon íntegra (por supuesto en VO). Yo la tengo y la veo al menos una vez cada dos años. Una obra maestra.

La serie se consigue en Amazon íntegra (por supuesto en VO). Yo la tengo y la veo al menos una vez cada dos años. Una obra maestra.

Alguien sabe dónde se puede descargar esta serie pero en V.O. porque ver una serie inglesa con doblaje español es más feo que pegarle a una madre.

PD.
Os acordáis de Dentro del Laberinto???

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