La interacción entre dos personajes es uno de los elementos que más juego dan en el guion de una serie. Pueden basarse en diálogos cómplices, batallas dialécticas o enemistades plasmadas en palabras y miradas. Quizá la vertiente más explotada es la relación romántica, más o menos explícita (la famosa tensión sexual no resuelta), que sigue siendo la asignatura pendiente en muchas historias y son pocas las series que han conseguido sobrevivir a ellas. Pero hoy nos fijamos en otro tipo de parejas, las que sin estar enredadas en la maraña amorosa nos siguen dejando grandes momentos estelares en series dramáticas que todavía están en emisión.