Nunca el horror fue tan satisfactorio en la televisión. Qué gusto da ser asustado, permanecer inquieto en el sofá, esperarse cualquier cosa (sangrienta y terrible por supuesto), y disfrutarlo con saña. American Horror Story (AHS) fue una de las sorpresas de la temporada pasada. Sorprendió su historia de casa encantada, con crueles fantasmas y personajes desconcertantes. En su primer año cerró la historia y se anunció que llegaría una segunda entrega con una nueva trama en la que repetirían varios de los actores. Esa entrega es American Horror Story Asylum, de la que podemos decir que es una serie necesaria y el contrapunto perfecto (junto a la feroz tercera temporada de The Walking Dead) de grandes éxitos pastelosos del momento como Érase una vez. AHS sería la manzana podrida llena de gusanos caníbales de afilados colmillos que se comería Blancanieves. En España se puede ver ahora en Fox en versión original subtitulada los domingos por la noche.