De la vida entre rejas

Por: | 16 de julio de 2014

Oitnb

Fue una de las series revelación de 2013. Una historia entre la comedia y el drama protagonizada por un grupo de mujeres de lo más variopinto con un solo nexo común: vivir, convivir y sobrevivir entre rejas. La primera temporada de Orange is the new black era un soplo de aire fresco. Que llegara en pleno verano y de la mano de Netflix (con todos los capítulos a la vez) ayudó a que se convirtiera casi en todo un fenómeno. A la historia de Piper Chapman (inspirada en la historia real que Piper Kerman narró en el libro homónimo) se unía un grupo de excelentes actrices, en su mayoría desconocidas, que también ofrecían frescura a la nueva oferta. La esperada segunda temporada (en España, en Canal +) sigue en la línea de la primera aunque pierde el factor sorpresa, el factor novedad que tan bien le sentó a la primera entrega.

Los nuevos capítulos arrancan narrando las consecuencias de los hechos con los que se despidió la serie el año pasado para centrarse en el primer capítulo en Piper y esperar al segundo para mostrar la otra cara, la del resto de presas. También siguen tirando de flashbacks para contar las historias de las reas antes de terminar entre rejas, unos relatos que sirven para explicar la forma de ser de esas mujeres en un relato muy coral en el que casi no hay protagonista. O, más exactamente, el protagonismo va rotando en función de las circunstancias. Esa mayor difusión del foco juega a favor y en contra de la serie. A favor porque no se echa tanto de menos algunas ausencias. En contra porque cuesta más implicarse en las historias que nos narran.

Sin embargo, quienes sí ganan más relevancia, para bien y para mal (de nuevo), es el grupo de presas afroamericanas, y lo hacen gracias a la introducción en la historia de la gran villana de la segunda temporada de la serie: Vee. El problema con Vee es que si te gusta como malvada y como personaje, te gustará la temporada. Si te cansa o no te gusta, lo tienes complicado. ¿El lado positivo? Que también permite que los espectadores tengamos otra perspectiva de Red, uno de los grandes personajes de la serie. Otra mala noticia: Alex sale mucho menos en esta temporada.

Redvee

Orange is the new black —menos mal que en España han mantenido su título original sin traducir— juega muy bien con el humor negro, con los esterotipos y prejuicios (aunque a veces llegue a abusar de ellos) y con esa mezcla de drama y comedia que hace que en los premios esté cambiando de las categorías dramáticas a las de comedia según le convenga. Lo que no tiene es gran presencia de personajes masculinos. Ni falta que hace. Con Caputo (el gran Caputo, uno de los descubrimientos de la temporada) y poco más es más que suficiente. Aquí, las mujeres se bastan y se sobran.

En cuanto al resto de personajes que conviven en esta prisión de baja seguridad, esta temporada deja un poco de lado a Piper, más centrada en intentar desvelar la corrupción que anida dentro del sistema penitenciario, y se centra con más detalle en historias como la de Morello y su particular obsesión con un hombre o la de Rosa. Historias entre la esperanza y la desesperanza, entre la razón y la locura, entre la risa y el llanto.

A pesar de haber perdido el punto extra que le da la novedad, mantiene la frescura de su propuesta. Y, si bien puede que alguno de los personajes llega a resultar molesto, el abanico de caracteres es tan amplio que los espectadores tienen muchas más opciones para empatizar con alguno... si es que tienen tiempo. Quizá no sea tan brillante como la primera temporada, pero Orange is the new black todavía está por encima del nivel medio seriéfilo.

En resumen: la vida misma... entre rejas.

 

Hay 8 Comentarios

No me terminó de convencer la primer temporada. Ví el primer capítulo de la segunda y creo que no voy a seguir viendo...

A nosotras no nos llama. A pesar de las buenas críticas, el trailer (o teaser o anuncio o cómo se llame) nos echó para atrás, y también nos han dicho que en el fondo es un poco moñas. Así que va a ser que no.

Si bien es cierto que estoy de acuerdo con que la serie sigue por encima de la media, se ha notado que los guionistas juegan en exceso con tener una especie de "ley de la compensación": cada personaje tiene que tener un ángel y un demonio demasiado equidistantes; también hay que apuntar que la dispersión a veces favorece poco el desarrollo de algún personaje, que queda muy diluido (Pennsantucky). Se ha jugado demasiado a potenciar la mala (Vee) contra el resto de buenas y se ha dado menos importancia al humor, pasando cada vez más al drama. Y el asunto Larry-Polly fue lamentable, como lo puede ser el rollo entre Alex y Piper. En el otro lado de la balanza, me parece realista cómo evoluciona la pareja Daya-Bennett y todo el tema de la corrupción de fondos.
Más en detalle: http://sololibrosyseries.blogspot.com.es/2014/06/orange-is-new-black-temporada-2.html

Orange is the new black comenzó con muchísima fuerza, todo un soplo de aire fresco, original, con un reparto coral y enormes dosis de humor negro, pero se fue desinflando ya en el tramo final de la primera temporada, cuando acabó por centrarse en la relación entre Piper y Alex, inclinándose más hacia el drama que la comedia. Aún así, coincido totalmente con el artículo: es una serie por encima de la media, especialmente comparada con el resto de la parrilla veraniega, y merece la pena su visionado. Respecto a los personajes, Daya es el más odioso, y por supuesto, mi favorito es Red.

Es la segunda temporada no la 5ª saludos

Es cierto que ha podido perder el factor sorpresa, pero creo que la serie ha mantenido el nivel introduciendo, si cabe, mucho más drama y profundizando en las historias personales de una muestra de personajes riquísima. Aunque a veces le cueste mantener el equilibrio, pero lo ha hecho razonablemente bien. Se cumple la premisa de "El Caballo de Troya" de la que ya se habló en la primera temporada: meter a Piper (una niña bien, blanquita y rubita) en la cárcel para que nos creamos que la serie girará en torno a ella, y encontrarnos en realidad con un puñado de historias sobre personajes (negras, hispanas, rusas, yonkis...) a las que en un principio la mayoría no habría querido prestar demasiada atención. A mí me conmueven sus historias, especialmente Morello o Crazy Eyes (a pesar de que jamás querríamos cruzarnos con ellas en nuestras vidas), Rosa, Poussey... Creo que hasta la antaño odiosa Pennsatucky se ha ganado un huequecillo en el corazón de los espectadores. No así Vee, una villana de los pies a la cabeza. Estoy de acuerdo, a veces se ha hecho duro soportar tantas maldades por su parte, pero nos ha hecho querer aún más a Red. Fantástica temporada, maravilloso final y muy buenas perspectivas para el futuro. Les dejo, con su permiso, un análisis excelente de la serie. Un saludo! http://elcadillacnegro.com/2014/06/30/orange-is-the-new-black-prision-dulce-hogar/

A mí me ha gustado más la segunda temporada que la primera, me lo he pasado mucho mejor. Si no sale Álex, que no salga, ni falta que hace, el resto son brillantes.

que los personajes masculinos no tienen tanto peso es cierto, ¿pero qué me dice de Healy, que se está erigiendo en un personaje muy muy malvado - y a la vez patético?

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