Maria O´Donnell

La tribuna de Mariotto

Por: | 15 de julio de 2012

   Durante su primer mandato, Cristina Kirchner se quejó muchas veces de las dificultades que le acarreaba el no poder contar con la lealtad del vicepresidente.

   La ruptura con Julio Cobos, que sobrevino a poco de iniciada su primera presidencia, la empujó a cancelar viajes previstos al exterior, con tal de no delegar el ejercicio del poder en su vice.

  "Me quedo aquí porque cualquier medida que tienda a desestabilizar es responsabilidad mía, y el vicepresidente no cumple con su rol", declaró durante el verano del 2010, en medio de un tironeo con las autoridades del Banco Central, y para justificar la postergación de un visita oficial a China, nada menos.

   Con su famoso voto "no positivo" a la resolución 125, de julio del año 2008, Cobos había sepultado el intento del Gobierno por imponer retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias, medida que fue muy resistida por las entidades del campo, con el acompañamiento de la oposición.

   A partir de ese momento, Cristina Kirchner le quitó el habla: consideró que Cobos había violado su deber constitucional. A criterio de la Presidente, la Carta Magna le imponía, más allá de convicciones o cálculos políticos personales, la obligación de laudar a favor del Poder Ejecutivo cuando le tocara votar (el vicepresidente, que cumple el rol de presidente del Senado, no pertenece al Poder Legislativo, y sólo interviene con su voto cuando se produce un empate, una situación excepcional que encierra en teoría un diseño institucional para inclinar en esas circunstancias la balanza en favor del Ejecutivo)

   Tras la suspensión del viaje a China, alguien le preguntó si en algún momento podía retomar el diálogo con Cobos (rara ocasión por cierto, ya que que la presidenta que prefiere los monólogos en cadena nacional, y casi nunca se encuentra con preguntas) Cristina Fernández respondió: “No se puede estar en la tribuna de River, gritando los goles de Boca”.

   En su metáfora, la tribuna de River venía a representar a la hinchada del Gobierno; y la de Boca, a la oposición.

Scioli mariotto

 

 

 

 

 

 

 

 

   Por estos días, hay quienes se preguntan si la conducta de Gabriel Mariotto, el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires impuesto a Daniel Scioli por Cristina Kirchner, tiene algún paralelismo con el rol destituyente que desde el kirchnerismo le atribuyeron a Cobos en el pico del conflicto con las entidades agropecuarias.

   Dicho de otra manera, la pregunta sería en qué tribuna se encuentra Mariotto. 

   Podrán preguntar también, seguramente los kirchneristas, en qué tribuna se encuentra Scioli. Pero la pregunta debe dirigirse a Mariotto, porque el mandato de Scioli como gobernador surge del voto popular, y el Poder Ejecutivo, como recordaban en la Casa Rosada en tiempos de la pelea con Cobos, es un órgano unipersonal, aunque tenga vices y ministros.

   Desde que el gobernador anunció que no contaba con los fondos necesarios como para pagar el medio aguinaldo a más de medio millón de empleados públicos, Mariotto trabó algunas de las soluciones que había imaginado Scioli. Se negó a votar una ley de emergencia económica (alegó que jamás aprobaría un ajuste de contenido neoliberal en la provincia), impidió una adhesión a la ley nacional de emergencia (interpretó que eso ya había ocurrido hace unos cuantos años) y finalmente, también parece estar en desacuerdo con la idea de prorrogar hasta el 2021 la licencia de los bingos (licencias que aún no están vencidas) a cambio del pago de un canon extraordinario que cubriría el rojo fiscal del momento.

   Cuando Mariotto hace saber su oposición, que es definitiva la del Gobierno nacional, Scioli desiste de la idea porque no quiere ir a una derrota política en la Legislatura, donde el kirchnerismo duro tiene suficiente representación como para impedir la sanción de las leyes que resiste.

   En el día de ayer, el vicegobernador dio un paso más: en lugar de expresar su oposición a una medida puntual de Scioli, objetó su modo de gobernar: comparó su eficiencia con la de Fernando De la Rúa, el presidente que abandonó la presidencia en un helicóptero y con un incendio a sus pies allá por el año 2001.

   "De la Rúa también ganaba todas las elecciones y tenía la mejor imagen desde 1973", dijo con un "también" que alude Scioli, a quien le atribuyen la propiedad del teflón porque su imagen pública resiste (o ha resistido hasta ahora) bastante bien los peores avatares políticos. "Así nos va cuando se trabaja para la televisión y los medios de comunicación y no para los trabajadores", siguió Mariotto.

   En diciembre del año pasado, después de estrenar su segundo mandato, ya con Amado Boudou de vicepresidente, Cristina Kirchner festejó el hecho de sentirse mejor acompañada. "¡No saben qué lindo es tener vicepresidente, ¡estoy tan contenta!", declaró al inaugurar una bodega de vinos.

   Scioli, en cambio, se debe estar cuestionando el haber aceptado que Mariotto lo acompañara en el 2011. En la provincia de Buenos Aires, la boleta ganadora que encabezó Cristina Kirchner para su reelección llevó a la fórmula Scioli-Mariotto como candidatos a gobernador y vice respectivamente.

   El kirchnerismo duro parece haber encontrado ya un destino para Scioli en el 2013: "En ese año podría liberarse del tormento de la administración y encabezar la lista de candidatos legislativos del Frente para la Victoria, con la lealtad a la presidente que proclama cada vez que se enciende una cámara y por la cual ha sido candidato a tres cargos distintos en 2003, 2007, 2009, y 2011", escribió Horacio Verbitsky en un recuadro de la columna que hoy publica Página 12, y que puede ser leída como el pronóstico más certero para anticipar los movimientos de Cristina Kirchner.

   En efecto, en el año 2009, Scioli formó parte del experimento de Néstor Kirchner con las candidaturas "testimoniales": dirigentes que, como el gobernador, tenían otro cargo y no pensaban dejarlo, pero se postularon igual, aún sabiendo que iban a renunciar a las bancas, con el único objetivo de sumar nombres importantes, y tal vez votos, a las boletas electorales.

  Esta vez, la invitación a Scioli a que se postule para legislador busca que -en efecto- asuma su banca y deje a Mariotto a cargo de la gobernación.

Hay 7 Comentarios

Cuando armó las listas la Presidente no conocía a Scioli?

Odone, como el banco...
Queremos preguntar, queremos preguntar!
desconfío mucho de tu sutileza de gorila progre,
prefiero una Magdalena que siempre sabré de qué lado va a estar: en la vereda de enfrente
Cada día os perfeccionáis más, diestrosssss

Mariotto y el kirchnerismo comparan ahora a Scioli con De Larua, porque estaba bien considerado? porque obtenia buenos numeros en las encuestas?porque consiguio muchos votos? ... o porque su gestion fue ineficiente como dice hoy dia Cristina Kirchner de Scioli para justificar el retaceo de fondos del gobierno nacional al provincial, terminando luego su gobierno en un colapso.
O como responden los seguidores de Scioli, si esa comparacion es valida, quien vendria a ser el Chacho Alvarez (vicepresidente de DeLarua) del gobierno que reside en La Plata?, y a renglon seguido le aconsejan seguir los pasos de este, es decir renunciar a su cargo.
Pero en realidad visto los movimientos que se aprestan entre el Gobierno de Cristina Kirchner y la Provincia de Buenos Aires, la comparacion mas correcta parece ser el reciente ejemplo de como fue depuesto Lugo en Paraguay.
En ese pais el juicio politico prospero porque una parte mayoritaria de los legisladores de la coalicion que llevo a Lugo a la presidencia decidieron retirarle el apoyo y en cambio apoyar el ejuiciamiento de Lugo en el parlamento. Sera este el camino que ensaye Cristina Kirchner con Scioli?.

Por fin una nota que se puede leer sin pensar que esta dictada!!!

El Intendente de Lanus blanqueo que CFK quiere voltear al gobernador, como si hiciera falta, es evidente con lo que se hace, y no pasa nada. Un empresario opina que en los últimos meses bajó un poco la actividad económica y la afip (una dependencia del gobierno, usada para asegurar el totalitarismo) lo inhabilita para trabajar, y no pasa nada, igual que en los noventa, nuestros multimillonarios gobernantes pueden hacer lo que se les ocurra y no va a pasar nada, a los argentinos por las venas nos corre jugo de tomate frío

Carlo, pobre tipo, loquito violento, luchador de la boludez. Ella es totalmente presentable, y vos?

Gorila, garca de derecha y esbirra de Prisa y Clarín impresentable!

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Sobre el autor

Maria O'Donnell. Periodista, licenciada en Ciencia Política, trabajó en dos diarios a lo largo de 15 años, fue corresponsal en Washington, y publicó dos libros políticos de actualidad (El Aparato y Propaganda K) Conduce La Vuelta por las tardes en Radio Continental.

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