Red de Casas del Ministerio de Exteriores

La difícil gobernabilidad en América Latina

Por: Red de Casas

27 abr 2016

Manuel Alcántara

Entendida como las condiciones favorables para la acción del gobierno, la gobernabilidad recoge aspectos que tienen que ver con elementos que están en el interior del gobierno y con otros localizados en su entorno. Dentro de los primeros hay tres que me parecen especialmente relevantes: se trata de la calidad del liderazgo, la naturaleza y funcionalidad de los partidos políticos y las relaciones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Con respecto a los segundos  me interesa destacar también tres: la salud de la economía, las características de la sociedad y la existencia de problemas específicos. Dada la naturaleza de esta nota y el cariz complejo de estos aspectos a continuación voy a centrarme en la actual situación de la economía en América Latina desarrollando después algún argumento para avizorar las posibilidades  de desarrollo de un panorama positivo en el breve plazo.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en un comunicado de prensa del pasado 8 de abril, la actividad económica de la región espera una contracción promedio de -0,6% para 2016, prolongándose la contracción que experimentó el PIB regional en 2015 (-0,5%). Las nuevas proyecciones dan cuenta de una mayor debilidad de la demanda interna de los países de la región, en la cual la caída en la inversión doméstica está siendo acompañada por una desaceleración del consumo. Al igual que en 2015, durante 2016 la dinámica del crecimiento muestra la heterogeneidad de la región, mientras que las economías de América del Sur, especializadas en la producción de bienes primarios, en especial petróleo y minerales, y con creciente grado de integración comercial con China, registrarán una contracción de -1,9%, para las economías de Centroamérica se espera una tasa de crecimiento de 3,9%, cifra inferior a la registrada en 2015 (4,3%).   

Para la CEPAL, revertir la actual fase de desaceleración y dinamizar el crecimiento en un entorno global difícil en el cual se mantiene  el bajo crecimiento de los países desarrollados, una importante desaceleración de China, una creciente volatilidad y costos  en los mercados financieros, y  bajos precios de las materias primas, en particular hidrocarburos y minerales, impone una serie de retos para las economías de la región. Por una parte es esencial dinamizar la inversión e incrementar la productividad para retomar una senda de crecimiento sostenido y sustentable en el largo plazo.   En este contexto, CEPAL señala que se requieren políticas que sostengan la inversión social y productiva en un marco de ajustes fiscales inteligentes. Agrega que se debe procurar la sostenibilidad de las finanzas públicas de la región, con políticas que tomen en cuenta tanto el impacto sobre la capacidad de crecimiento en el largo plazo, como sobre las condiciones sociales de los habitantes de la región.

Definido así el escenario turbulento de la economía, la política debe responder a este reto en un momento en que se está registrando un cambio de ciclo electoral con triunfo de la oposición en Argentina y en Venezuela y la llegada al poder de una nueva fuerza política en Perú. A ello se suma  la crisis desencadenada en Brasil, donde la más que presumible caída de Dilma Rousseff no generará per se un clima de estabilidad por el nivel de polarización existente y la extensión de los escándalos de corrupción. El presidencialismo latinoamericano representa un modelo institucional que mantiene a un alto número de presidentes en situación de cierta debilidad por la combinación de tres tipos de factores: la llegada al poder de candidatos sin experiencia política previa (Horacio Cartes en Paraguay y Jimmy Morales en Guatemala), la precariedad de los partidos políticos (clara en Argentina y Colombia) y la desinstitucionalización de sus sistemas de partidos (notable en Ecuador, Perú, Panamá, República Dominicana, Venezuela y Guatemala), y situaciones frecuentes de gobiernos en minoría parlamentaria (Brasil, México, Costa Rica, El Salvador, Venezuela, Argentina) donde resulta difícil llevar a cabo pactos o implementar políticas que corrijan el actual panorama económico.

El desenlace de los acontecimientos de Brasil es una muestra de la combinación de todo ello: una presidenta débil, una coalición trenzada en torno al gobierno difícil de mantener, y un clima de desafección gestado por la corrupción rampante y los efectos de la crisis económica. En este marco, en el que, además, sus efectos contaminarán a todo el continente, gobernar la propia crisis para superarla cuanto antes requiere de un esfuerzo titánico.

 

Manuel Alcántara es catedrático por la Universidad de Salamanca y participó en la presentación del "Proyecto de integridad electoral" el pasado viernes 15 de abril en Casa de América.

Los susurros de la guerra

Por: Red de Casas

20 abr 2016

“El 9 de septiembre de 2001, en un remoto lugar de Afganistán, dos terroristas de Al-Qaeda disfrazados de periodistas acabaron con la vida del legendario líder afgano Ahmed Shah Massoud, “el león del Panjshir” que combatía ferozmente a los talibán tal y como antes había hecho con el invasor soviético”. Así empieza el libro publicado en español por Alianza editorial “Los susurros de la guerra” de Masood Khalili.

El libro se presentó el pasado 16 de febrero en la sede de Casa Asia en Barcelona, acompañado del periodista y reportero de La Vanguardia Plàcid Garcia-Planas, del fotoperiodista Guillermo Cervera, de la directora de Cultura y Exposiciones de Casa Asia, Menene Gras y del director general de Casa Asia, Ramón Maria Moreno.

El libro narra el sobrecogedor testimonio de Masood Khalili, diplomático, hijo de poeta, y embajador actual de Afganistán en España, que acompañó al comandante Sha Massoud en su lucha por la libertad de su país hasta el trágico atentado que acabó con su vida y del que Khalili, que se encontraba con él en ese momento, fue el único superviviente.

Aunque, como explicó Khalili, toda su historia empezó mucho antes con la invasión soviética en 1979. ”Yo me encontraba en Nueva Delhi estudiando mi doctorado cuando mi padre me llamó para decirme: tu país está en peligro, vuelve a Afganistán!. No solo volvió sino que lo recorrió de arriba abajo en burro y durante 14 años con el objetivo de organizar la resistencia popular ante la invasión comunista.

En “Los susurros de la guerra” Masood Khalili cuenta las aventuras y desventuras de este viaje, narrado con un estilo propio de reportero, describió Placid García-Planas: “Es un buen ejemplo del mejor reporterismo, el libro es pura literatura de la observación, es el relato de un gran reportero”, aseguró. “Susurros de la guerra” está contado en forma de diario dirigido a su esposa Sohaila, y del que subyace como argumento principal el drama de la guerra. Para Khalili “Todas las guerras son funestas y las heridas y sufrimientos que provocan quedan para siempre”.

El libro, dijo, es también "un homenaje a los susurros de la gente, de las mujeres, de los niños de los guerrilleros que me fui encontrando durante mi periplo por un Afganistán que estaba destruido y ocupado por un invasor". Para Khalili su libro es relevante porque “sigue siendo la historia de los que huyen de la guerra como vemos hoy en día en Siria y en muchos otros países”.

Después de la invasión soviética que dejó el país destruido, en 1996 los talibanes implantaron en Afganistán su régimen basado en la estricta aplicación de la Sharia, la ley islámica. Para Masood la principal diferencia entre la invasión soviética y los talibanes “es que los primeros estaban interesados en la tierra y los recursos naturales del país mientras que los talibanes les interesa sobre todo el control de la gente y de sus  mentes”.

El 9 de septiembre de 2001 los talibanes acabaron con la vida del líder de la resistencia, el comandante Ahmed Shah Massoud y dos días más tarde, el 11-S, se produjo el atentado de las torres gemelas en Nueva York. Masood guarda un excelente recuerdo del “león del Panjshir”. “Era un gran líder, honesto, valiente y un musulmán ejemplar, pero no islamista”.

Él sobrevivió, aunque todavía arrastra secuelas del atentado, su cuerpo aún tiene restos de metralla, perdió un ojo y un oído. Aún así, el embajador de Afganistán en España destila una energía desbordante y transmite con convicción su fe en defensa de la libertad de su país.

 

Entrada elaborada por Casa Asia

Artistas judíos en las Vanguardias

Por: Red de Casas

13 abr 2016

Ampliamente conocido es el aporte a sus respectivas ciencias de físicos, biólogos, médicos y otros sabios judíos; asimismo, la contribución de judíos a la filosofía y a la literatura. Menos se conocen  pintores y escultores judíos destacados en la historia del arte. Una reticencia  de origen religioso a la representación sería la principal causa de su participación más discreta en este campo de la cultura, favorecida por la progresiva secularización: desde fines del S.XIX y hasta hoy día, existe una apreciable presencia de los judíos en las artes plásticas.

Siguiendo como hilo conductor las vanguardias, Centro Sefarad-Israel dedicará charlas a Camille Pissarro, Amadeo Modigliani y Chaim Soutine, Mark Rothko y Christian Boltanski. Dichos artistas permiten abordar el Impresionismo, la Escuela de París, el Expresionismo abstracto y el Arte conceptual y de este modo hacer un recorrido cronológico por hitos del arte moderno y contemporáneo.

Pissarro (Saint Thomas,1830-Paris,1903) se inicia  de manera autodidacta como dibujante y acuarelista durante una estancia en Caracas (1852-1854), donde plasma la naturaleza, la vegetación y la gente humilde, temas por los cuales mantendrá su predilección. En el París en 1855, decepcionado por el convencionalismo de la enseñanza académica, se convierte en  discípulo informal de Corot, el más importante paisajista francés antes del Impresionismo, y se acerca al Realismo de Courbet: influencias que le confortan en su vocación de pintor de la naturaleza.Pissarro trabaja sólo al aire libre y logra una autenticidad nueva: abandona el negro, usa los colores primarios, ensancha su pincelada, privilegia la luz. De esta manera,  responde al concepto de “sinceridad”,  valor artístico supremo para Baudelaire. El encuentro entre Pissarro y Monet en 1859 es decisivo: apoyándose mutuamente, crean el Impresionismo que en 1872 ofrece todas sus características: paisajes rurales sencillos, cotidianos, donde destacan  enfoques cercanos, efectos de luz y de clima, sombras y reflejos, captados con pinceladas rápidas y visibles. Salvo unos experimentos con el Divisionismo(1884-1888), permanece hasta sus últimos días fiel al Impresionismo. En sus paisajes  son protagonistas el agua, los árboles y el paso de las estaciones, así como de 1898 a 1903 las vistas de París en diferentes circunstancias climáticas. Además, siguiendo la tradición de Millet, se erige en el pintor de los humildes campesinos.

El italiano Amadeo Modigliani (1884-1920) y el bielorruso Chaim Soutine (1893-1943) evocan la “Escuela de París”: artistas procedentes de todos los horizontes y que, en las dos primeras décadas del S. XX, convergen en la capital de las artes,   donde entre 1905 y 1914 surgen el Fauvismo, el Cubismo, el Futurismo, el arte abstracto… Modigliani llega en 1906 y  Soutine en 1913. Su amistad durará los cinco años que transcurren entre su encuentro en 1915 y la muerte de Modigliani. A pesar de las inmensas diferencias entre sus obras, comparten el mantener su independencia respecto de las vanguardias de su tiempo: el primero con su estilo profundamente moderno en su anhelo de pureza de las formas y al mismo tiempo clásico, heredero de un pasado perenne; el segundo como el único expresionista genuino y persistente en la Escuela de París.

Modigliani está todavía en busca de su estilo pictórico cuando hace un alto de cuatro años (1909-1913) para dedicarse  a la escultura bajo la influencia de Brancusi. con quien comparte  la fascinación por las máscaras africanas y a través de ellas logra un sintetismo y una estilización que luego verterá a su pintura, particularmente a los retratos de artistas y miembros de la bohemia parisina: el mismo Soutine, Lipchitz y su esposa, Paul Guillaume, Beatrice Hastings, Zborowski, su compañera Jeanne Hébuterne… en los que la impronta primitivista convive con las citas renacentistas.

Los desnudos ocupan a Modigliani, y serán la ocasión de su única exposición en vida en 1917: inspirados en modelos clásicos, sin embargo provocaron escándalo y el cierre de la muestra.

Soutine tuvo un repertorio temático más amplio: naturalezas muertas, entre ellas los bueyes degollados, retratos de personajes anónimos revestidos de los uniformes de sus modestos oficios (pastelero, ascensorista, portero…), y, sobre todo, paisajes. La exaltación del color y de la materia, a veces cercana a la abstracción, se mantiene dentro de una violencia, unas distorsiones dramáticas, una atracción por la “estética de la fealdad”, que son susello inconfundible.

Mark Rothko (Dvinsk, 1903-Nueva York, 1970) encarna la irrupción del arte norteamericano en la escena internacional hacia 1947. Dentro del Expresionismo abstracto, Rothko encabeza el Color Field Painting, formatos muy amplios y grandes superficies coloreadas en franjas, de bordes diluidos y a veces cercanas a la monocromía. Sin embargo, afirma Rothko: “no soy un artista abstracto. Sólo me interesa expresar las emociones humanas más elementales”. Su obra fundamental consiste en los murales de la capilla de Houston (1968),  donde sus inmensas monocromías en tonos morados producen un efecto sobrecogedor, al tiempo que lo llevan a una situación límite, un casi estado cero de la pintura, que se evidencia en el sombrío hermetismo de sus obras tardías.

Christian Boltanski (Paris-1944), actualmente el artista francés de mayor prestigio, se identifica con la vanguardia surgida en los años 60, acuñada como Arte conceptual. Su lenguaje se fundamenta en el contraste entre la voluntaria pobreza de sus recursos formales (ready-made de fotografías familiares, objetos triviales, instalaciones…) y las emociones provocadas en el espectador por  la abundancia de sentido contenida en cada pieza. La sombra de la Shoá, la memoria y el olvido, la fragilidad de las historias personales, constituyen el hilo conductor de su producción muy ligada a la filosofía judía de nuestros tiempos.

Estas charlas pretenden abrir un espacio de reflexión sobre la posibilidad o no de establecer la categoría “arte judío” más allá del significativo aporte de artistas judíos.

 

Federica Palomero es Historiadora del Arte graduada en la Universidad de Toulouse le Mirail, e impartirá el ciclo de conferencias "Artistas judíos en las Vanguardias" a partir del próximo mes de mayo en el Centro Sefarad Israel.

Sobre el blog

La Red de Casas es un instrumento de la diplomacia pública española, compuesto por Casa África, Casa de América, Casa Árabe, Casa Asia, Casa del Mediterráneo y Centro Sefarad-Israel. Su finalidad es fortalecer la cooperación política y económica, el diálogo intercultural, el mutuo conocimiento y los lazos de España con los distintos ámbitos geográficos en los que actúan. Este blog dará voz a las personalidades políticas, institucionales, sociales y culturales que participan en las actividades de las Casas y servirá para invitar a las actividades que se organizan. Web: www.reddecasas.es Twitter: @ReddeCasas.

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