Red de Casas del Ministerio de Exteriores

Menahem Begin, un estadista para Israel

Por: Red de Casas

07 feb 2018

Jesús María Ruiz Vidondo

 

La vida de Menahem Begin permite conocer en profundidad el origen del Estado de Israel, desde sus inicios hasta los años 80 del siglo XX, pero, además, nos permite conocer la historia de Europa oriental. Begin es un ejemplo de la lucha y el sufrimiento del pueblo judío en los países de la Europa Central, de la defensa de sus costumbres y de los deseos de volver a Israel frente al antisionismo y antijudaísmo que se estaba dando en parte de la Europa Oriental.

Begin escribió uno de los mejores libros existentes sobre la prisión que sufrió en las cárceles de la NKVD del régimen comunista. Noches blancas fue la obra más reveladora de su personalidad. Cuando llega a la prisión de Vilna, no sólo es un prisionero, se convierte en un “espectadoralumno” del nuevo mundo al que se enfrenta. Logra desconcertar a sus interrogadores con su fingida inocencia y su ironía. Se demostró en sus interrogatorios que tenía una gran fortaleza de mente, aguantó los interrogatorios mejor que hombres más robustos que él como si fuese una partida de ajedrez.

Begin estuvo siempre luchando por el revisionismo sionista durante su período en Europa. Su llegada a Israel y el mando en el Irgún le supuso una serie de actuaciones que narra tanto el libro La rebelión como el libro Menahem Begin. Antecedentes, formación y desarrollo del Estado de Israel.  El público en general conoce, o ha oído hablar de personajes como Theodor Herzl creador del sionismo, pero no conoce mucho a Vladimir Jabotinsky, creador del sionismo revisionista, del que será su más fiel defensor en el mundo político Menahem Begin.

Ese revisionismo sionista es una consecuencia de Herzl o el Sionismo Político, que fue aumentado por las ideas de Vladimir Jabotinsky. En 1925, Jabotinsky estableció la Alianza Sionista Revisionista, que defendía una revisión de los principios del sionismo político. Buscaba cambiar la política de Chaim Weizmann que defendía una política moderada hacia el régimen del Mandato Británico. Los objetivos de la ideología revisionista incluían: la presión a Gran Bretaña; peticiones y manifestaciones de masas en defensa de un estado en ambas orillas del río Jordán; defender una mayoría judía en Palestina; y restablecer los regimientos judíos y el entrenamiento militar para los jóvenes.

Las acciones del Irgún de Begin contra la ocupación británica siempre fueron a remolque de las acciones llevadas a cabo por la autoridad británica. Su capacidad de organizar el Irgún, su facilidad para esconderse de los soldados ingleses y su generosidad en anteponer el interés común del pueblo judío a sus propios intereses personales fueron las líneas fundamentales durante sus años como jefe del Irgún. Muchas decisiones en el Irgún siempre han sido controvertidas.

Carlos Echeverria, profesor de Relaciones Internacionales en la UNED señala que “El recorrido vital y político de Begin es enormemente interesante, entre otras cosas para acabar con ese cliché con el que muchos, sobre todo en el mundo arabomusulmán pero también en Occidente, han venido tildando a figuras como la suya, como Shamir o como Sharon. A este último ahora, en el momento de su muerte tras años en coma, tan sólo se le recuerda relacionando su figura con la matanza de los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, en Beirut. Pero Begin fue mucho más, y su perfil más positivo para la mayoría de los observadores foráneos le sitúa, en compañía del Presidente y General egipcio Anuar El Sadat, pergeñando los valientes Acuerdos de Camp David que cristalizaron en la primera paz sellada entre Israel y un Estado árabe. Aquellos Acuerdos le costaron la vida a Sadat –asesinado por terroristas islamistas en 1981– pero años después, a raíz precisamente de aquellos cambios que llevaron al lanzamiento del Proceso de Paz en Madrid, servirían de inspiración a otros, y fueron sin duda modelo para los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Tratado de Paz entre Israel y Jordania (1994)”.

Menahem Begin fue ministro sin cartera, y logró la presidencia de Israel con el partido Likud. En junio de 1981 ordenó el bombardeo del reactor nuclear de Osirak, acabando con la amenaza que éste suponía desde Irak para Israel.

Moshe Dayan, otra figura emblemática de estos años, definió perfectamente a Menahem Begin: “Se mostraba seguro de su superioridad intelectual sobre cualquier persona y no tenía ninguna duda de que si dirigía la política exterior y ordenaba sus acciones, lograría sus objetivos”. Es la mejor definición posible de un estadista y Menahem Begin lo fue. Era un líder que consideraba prioritaria la seguridad y defensa de su país y la prosperidad de su patria.

                                                          

Jesús María Ruiz Vidondo es doctor en Historia y profesor de esa materia en IESO en Noáin. Su artículo se enmarca en el acto de presentación del libro "Menahem Begin. Antecedentes, formación y desarrollo del Estado de Israel", del que es autor, y que se tendrá lugar en el Centro Sefarad - Israel el próximo 19 de febrero.

Hay 0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el blog

La Red de Casas es un instrumento de la diplomacia pública española, compuesto por Casa África, Casa de América, Casa Árabe, Casa Asia, Casa del Mediterráneo y Centro Sefarad-Israel. Su finalidad es fortalecer la cooperación política y económica, el diálogo intercultural, el mutuo conocimiento y los lazos de España con los distintos ámbitos geográficos en los que actúan. Este blog dará voz a las personalidades políticas, institucionales, sociales y culturales que participan en las actividades de las Casas y servirá para invitar a las actividades que se organizan. Web: www.reddecasas.es Twitter: @ReddeCasas.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal