Me pasa un compañero de la redacción este enlace donde Neil Young escribe una columna sobre la importancia de concienciarse sobre el cambio climático y el uso de los coches con motores eléctricos. Es curioso ver al tío Young en esta tesitura, la verdad.
En la columna, el músico canadiense habla de su Linc-Volt, su última cruzada al más estilo Young. A través de lo que ha bautizado como Linc-Volt, el caballo loco ha conseguido lo que hasta ahora era impensable: hacer convivir en una misma frase los conceptos de coche antiguo y medio ambiente.
Linc-Volt es en realidad un Lincoln Continental de 1959, de la colección personal del músico, pero con un motor eléctrico. Lo de Linc viene por el nombre de este modelo que, aparte de su belleza clásica, se caracteriza por su enorme tamaño, su sangrante consumo y su gran capacidad para degradar el medio ambiente.
Mientras que la parte de Volt llega en referencia al nuevo voltaje que usa el automóvil, un motor eléctrico que sustituye al viejo de gasolina. Tan curiosa combinación sólo tiene un objetivo: concienciar a EE UU y el resto del mundo sobre el cambio climático.
Lin-Volt es además el protagonista de un documental grabado por Young. Desde su rancho, situado a las afueras de San Francisco, el músico atravesó el año pasado antes de su gira y durante días buena parte de la geografía estadounidense al volante de su Lincoln de 1959. Con las cámaras grabando, condujo dirección a Kansas, hasta un laboratorio donde cambió el motor de gasolina por uno eléctrico. Por el camino, se paró en gasolineras y recogió a varias personas a las que entrevistó y preguntó sobre el cambio climático y la viabilidad de los coches eléctricos. Y ahora se encuentra grabando la segunda parte del documental para demostrar la necesidad de tomar medidas contra el cambio climático.
Neil Young ha sido siempre un ferviente coleccionista de vehículos de época. Una afición que durante años le ha llevado a adquirir modelos clásicos, como un Chrysler de 1951 o un Cadillac de 1956, con los que recorrer las interminables carreteras norteamericanas. En una ocasión aseguró que hizo de su viejo Pontiac su propia casa.
El comienzo de su propia historia nace en un coche. Neil Young ha contado alguna vez que a la edad de 20 años condujo su Pontiac familiar más de 3.000 kilómetros busca de la gloria musical desde su pueblo de Canadá hasta Los Ángeles. Corría el año 1966 y ahora los tiempos han cambiado. Aquel chaval es hoy uno de los músicos más fascinantes y combatientes que recorren la ruta norteamericana y en el mundo se hacen necesarias soluciones para hacer frente a los problemas medioambientales. Young, siempre como un huracán.



Hay 3 Comentarios
Siempre un paso por delante del resto. este tipo es alucinante.
Publicado por: Chema | 22/11/2008 12:10:36
Jodé, si es que es un tío del renacimiento, con 63 años sigue haciendo de todo, hiperactivo, con una genialidad muy lejos del resto de los mortales... Felicidades a todos por ser contemporáneos de semejante genio.
Publicado por: cesarpelopo | 21/11/2008 23:33:17
Me he emocionado y todo leyendo lo que está haciendo Neil Young. Este tío es un crack. Espero poder ver ese documental.Saludos.
Publicado por: JIm Garry | 21/11/2008 21:38:17