Creo sinceramente que la visión global de lo mejor de estos últimos diez años en la música norteamericana está huérfana si no se incluyen algunos de los artistas que, sin ser propios de esta década, han contribuido como nadie a sellar un período de gran música. Porque, más allá de los músicos y bandas que se han dado a conocer o han asentado su obra en estos años, está década también ha estado protagonizada por regresos espectaculares en la música popular. Regresos de músicos que décadas atrás vivieron ya días de gloria o que, simplemente, después de varios años en la sombra o en un perfil bajo, volvieron a ganar en repercusión y reconocimiento por audiencias y crítica. Por lo tanto, se podría decir que esta década también ha sido la década de los renacimientos.
Como prometí, la lista que sigue será la última. Es una lista personal, sin ningún ánimo de sentar cátedra ni imponer una opinión. No me cabe la menor duda que alguien echará de menos algún músico o banda. A lo mejor a alguien le sobra alguno. Estáis todos invitados a opinar. El listado se ha llevado a cabo a través de una regla básica: cada año, un renacimiento. Es decir, cada año se recuerda un artista y el disco que publicó ese año.
Alguno se ha quedado fuera por considerar que no ha pasado tanto tiempo desde sus trabajos más destacados hasta la publicación de los últimos, estando a medio caballo entre una cosa y otra. Un ejemplo sería Phish, que posiblemente sean el gran regreso de este pasado 2009 pero se han movido en un periodo de tiempo no muy amplio. También otros se han quedado fuera por entender que sus regresos triunfales se dieron en otra década, caso de Neil Young, que ya armó mucho ruido en los noventa y desde entonces, en mi opinión, se ha mantenido a un alto nivel.
En fin, que lo que hay es lo que más me ha marcado en estos diez años con “artistas clásicos” que han vuelto a ser noticia y a demostrar un muy buen estado de forma. Entiéndase como un mero entretenimiento que a su vez quiere servir para recordar a grandes músicos y sus grandes trabajos de estos años.
Porque, para este escribiente, mucho de lo que hay en esta lista forma parte de la música más arrebatadora de esta década.
----------------------------
2000 - Johnny Cash – American III: Solitary Man
Bien es cierto que nuestro hombre de negro resurgió con todas las de la ley con el monumental American Recordings (1994), pero creo que se hace necesario recordar este disco con el que inauguraba la década. De alguna manera, Johnny Cash se consolidaba para las nuevas generaciones con este gran álbum y situaba su nombre y su obra en el entrado siglo XXI. Después de muchos años en la sombra, fuera del ruido mediático, el hombre solitario era reconocido por todos. American III: Solitary Man era el mejor disco de aquel año para la revista MOJO. Y se convertía, por tanto, en la prueba más evidente de que el inigualable Cash no era un producto del pasado. Moriría en el 2003, pero su legado ya era patrimonio de todos.
2001 - Bob Dylan - Love And Theft
Sucede lo mismo con el maestro Dylan, que dio fantástica cuenta de su resurgimiento años antes con el gran Time Out of Mind (1997). Sin embargo, el músico de Minnesota testificaba que lo suyo no había sido puntual. Al contrario, Love and Theft era el preámbulo perfecto de una década brillante, repleta de trabajos sobresalientes. Antes hablar de Dylan, en según que círculos, parecía algo caduco y fuera de moda, pero ahora se volvía a situar en lo más alto de la cúspide mediática y crítica. El músico, por otra parte, poco le importaba todo eso. Como siempre, iba a lo suyo y demostraba su inteligencia, veteranía y, por supuesto, calidad musical. Love And Theft posee todo eso además de un rock socarrón, de vieja escuela, palpitante como pocos en esta década.
2002- Solomon Burke – Don’t Give Up On Me
Posiblemente, ha sido la resurrección más importante de todas. La vuelta de Burke fue un seísmo en el panorama musical. Pionero en los años 60, transitando un cruce de caminos entre el soul y el gospel, se pasó décadas de ostracismo pese a ser una figura clave de la música negra estadounidense. Su regreso con Don’t Give Up On Me marcó un antes y después en este reverendo, cuyo talento vocal está sólo al alcance de los elegidos. Desde entonces, se ha rodeado de los nombres más ilustres del rock americano y ha empezado a girar sin pausa por EE UU y Europa. Decir Solomon Burke hoy en día es hablar de un músico mayúsculo e hiperactivo.
2003 - Betty Lavette – A woman like me
Otro renacer con una transcendencia notable en la música negra en particular y en la norteamericana en general ha sido el de esta vocalista de talento innato. Heredera del sentimiento musical de Otis Redding o James Brown, Lavette también llegó como Solomon Burke para quedarse durante esta década. Soul sudoroso, vivo, intenso que en este disco se ofrece a alma abierta, y que define a una mujer con gran carácter. Sus siguientes trabajos han sido igual de magníficos.
2004 - Mavis Staples – Have A Little Faith
En el soul, tiene mucho que decir Mavis Staples, que regresó con este álbum y demostró sus estupendas dotes. Pasó la mayor parte de su vida con The Staple Singers, formación familiar y grupo imprescindible del gospel norteamericano. La música de los Staple fue el sonido espiritual del movimiento de los derechos civiles. Más allá de su parecido físico en la actualidad con Aretha Franklin, Staples guarda su misma llama incandescente por la profunda música de raíz negra. Pasión desbocada y elegancia suprema en cada composición que afronta. Este disco es la mejor prueba de ello.
2005- Neil Diamond – 12 songs
A Rick Rubin, posiblemente el productor más reputado de esta década, habría que darle un gran premio por recuperar a Johnny Cash, pero también por hacer lo mismo con Neil Diamond. Los días dorados de este conocido músico y compositor, que empezó su carrera en la meca del pop del Brill Building, se habían esfumado hace mucho tiempo. Casi era una caricatura de sí mismo. Pero en este trabajo regresa con poder y soltura, sin aspavientos, sólo dejando su imborrable huella. 12 songs recoge canciones bellas y cantadas con un tremendo estilo. Poco después con Home Before Dark (2008) demostrará que no fue casualidad. Diamond emociona como nunca.
2006 - Jerry Lee Lewis – Last Man Standing
The killer. El hombre que estuvo en primera línea de batalla en la revolución del rock’n’roll, junto a otros pioneros como Little Richard, Elvis Presley, Bo Diddley o Check Berry, regresaba con un disco mucho más trascendente de lo que a priori marcaba su temperatura. Llevaba años girando, sacando discos de directos más o menos interesantes, pero en esta vuelta se rodeaba de la creme de la creme y publicaba un trabajo vibrante, que además servía para volver a situarle en la órbita. Los grandes del rock le rinden tributo. Sólo por el elenco de colaboraciones, Last Man Standing, es una especie de pequeño hito: Keith Richards, Springsteen, Ringo Star, Fogerty, George Jones, Don Henley, Buddy Guy… liderados siempre por Jerry Lee Lewis.
2007 - Levon Helm – Dirt Farmer
Durante algunos años, Levon Helm estuvo luchando contra un cáncer de garganta y se refugió en su casa de las montañas de Woodstock. Los médicos pensaban que perdería la voz. Muchos creían que no volvería a tocar. Pero el ex batería de The Band regresó. Aunque apenas ha tenido repercusión mediática, el regreso de Helm es una de las mejores noticias de esta década para esta ruta norteamericana. Todo músico de ahora debería empaparse de su sabiduría. Dirt Farmer es un disco que desborda sentimiento y es capaz de arrancar lágrimas con su irrepetible repertorio, que surca con devoción las tradiciones musicales norteamericanas. Lo suyo no tiene nada de anecdótico. Este año 2009 ha publicado otra fascinante obra: Electric Dirt. Está en su naturaleza: vive y ama la música. Sencillamente, es de esa clase de músico que esconde el secreto buscado por tantos.
2008 - Al Green - Lay It Down
Otro de los grandes nombres de la música soul de toda la vida es Al Green, que regresó con Everything’s OK (2005), pero con este disco puso el acento definitivo para dar cuenta de su espléndido estado de forma. En los 70, Green lo había sido todo pero luego durante muchos años se paseó por las listas con un perfil bajo. En los últimos años de esta década, el cantante ha demostrado que todavía no está para que cuelguen su foto en el salón de la fama de la música y le den por retirado. En Lay it Down, su R&B respira armonía e intensidad de principio a fin. Un goce para los oídos.
2009 - Booker T. Jones – Potato Hole
Tras casi 20 años de silencio del característico e inmortal sonido del Hammond B-3 de Booker T. Jones, el músico de la factoría Stax regresa este año recién terminado con este disco. El maestro del soul de Memphis acompañó como multiinstrumentista a leyendas como Otis Redding, Sam & Dave, Rufus y Carla Thomas o Eddie Floyd, entre otros. Ahora, vuelve a ponerse al frente de una grabación y junto con The Drive By Truckers y la guitarra de Neil Young, con el que ya colaboró en Are you passionate?, tejé un álbum instrumental de un ritmo imparable que se mete por el cuerpo hasta levantarte de la silla. Tanto en los sellos Atlantic como Stax, Jones destacó por insuflar su poderosa y absorbente visión instrumental al género del soul. De nuevo, con Potato Hole, ofrece un testimonio de lo que más le gusta. Lo mejor: dice que hoy en día la musa está con él y en breve tiene pensado sacar más discos.
Mención especial – Bruce Springsteen y The E Street Band
No quería eclipsar un regreso tan magnífico como el de Solomon Burke con el que sin duda ha generado más ruido y portadas: Bruce Springsteen con su banda de siempre, la E Street Band. Su regresó discográfico llegó con The Rising (2002), tras la famosa gira de Reunion Tour que le volvió a juntar con la poderosa banda de la calle E para recuperar repertorio clásico y dar a conocer en vivo algunas de las joyas que se reunían en la fantástica caja recopilatoria Tracks. Springsteen no publicaba un disco en estudio desde 1995 con The Ghost of Tom Joad pero sobre todo no lo hacía con la E Street desde 1984 con Born in the USA. A partir de The Rising, nacido tras los atentados del 11-S, Springsteen ponía la quinta y se embarcaba en numerosos proyectos discográficos y grandes giras por todo el mundo. Se puede decir que el músico de Nueva Jersey volvía a rejuvenecer y se abrazaba de nuevo con absoluta devoción al rock que le hizo célebre. Sin duda, la vuelta de Sprinsgteen con la E Street Band (que perdió al genial teclista Danny Federici) ha sido el regreso más sonado de esta década.



Create a playlist at MixPod.com