Como muchos, reconozco que The Stooges me han llegado apasionar. Durante unos años, sus discos eran verdadera sangre para mis venas. Es por eso que entiendo perfectamente la expectación que se ha creado ante el concierto de esta noche, el único en España. La música de Stooges tocan en la sala La Riviera, en Madrid. Evidentemente, es una oportunidad única para disfrutar del rock y garage del grupo en un lugar reducido, lejos de pabellones y recintos enormes. Cierto que no es novedad la presencia de Iggy y los suyos por España en los últimos años, pero cierto es también que hay conciertos que se antojan más atractivos que otros aunque sólo sea por el lugar elegido para celebrarlos. De cualquier manera, reconozco que me he puesto a la defensiva con este cotarro. Supongo que me da por preguntarme que pensará Ron Asheton de todo esto. El magnífico guitarrista de los Stooges moría hace un año y medio y, creo, nada ya es lo mismo. Para esta gira, Iggy ha decidido llamar a filas a James Williamson, que mostró todo su potencial en el disco Raw Power. Los pormenores, los desmanes y la radiografía de lo que fueron los Stooges se pueden apreciar en el maravilloso libro biográfico de la banda escrito por Jaime Gonzalo, The Stooges. Combustión espontánea (Discos Crudos)
Hoy, en el particular mundo que representa Iggy Pop, me da la sensación que todo es demasiado forzado, siento cierta impostura. No me convence verle en unos premios MTV o en una gala de esos menesteres quitándose la camiseta. Pero, ¿quién no la tiene entre muchos de los clásicos de los sesenta y setenta que tanto hicieron por enamorar con su música a los oyentes? Un buen número de músicos y bandas reunificadas, inmortales y demás transmiten sentimientos encontrados.
A pesar de todo, no hace mucho un amigo de un amigo me pidió algún disco que, en mi opinión, representase un rock con atributos, sin medianías, de ese que escuchas cuando necesitas comerte el mundo. Al preguntarle por los Stooges y no tener nada de ellos, no lo dudé. Le grabé The Stooges, Fun house y Raw Power. Puede que Iggy Pop sea una caricatura de Iggy Pop hoy en día pero la banda de Detroit aún es capaz de prender tu cuerpo como en los viejos tiempos.



Aunque Zoe también se “pirra” por Red Simpson y Dave Dudley (“Not You”), saca su Tammy Wynette en “versión amigo” (“My Old Friend”), fija su mirada en el tandem Buck Owens-Don Rich (“I Used To Call My Heart A Home”) o incluso es capaz de viajar a Texas de la mano de Doug Sahm (“Hard Luck Love”). Y no son chispazos aislados de talento, ahora viene lo mejor. El vertiginoso arranque de “You Only Relieve Me When I’m Lying” y “Hey Little Darlin´” te dice que tienes algo grande entre las manos, en “The Last Bus” se muestra serena y profunda como en la foto de la contraportada, “Such True Love” es demoledora y con “Wasting My Time” ya estás rendido.