El deseo

Por: | 23 de enero de 2011

Bien pensado, mi biografía musical comenzó con un regalo de mi madre. Nunca antes había sentido un amor desatado por la música hasta que di a parar con Tracks. Aquella caja de Springsteen revolucionó mi vida y, visto con la distancia que da el tiempo, me llevó hasta hoy.
Creo recordar que era una tarde de otoño, de ese otoño sugerente de Madrid, cuando caminando por el centro entré con mi madre en una tienda de discos. Allí, en un mostrador, estaba la caja color sepia de Bruce Springsteen. En plena efervescencia adolescente, yo andaba como loco por saber más sobre ese músico, del que últimamente oía hablar más de lo habitual por la radio y, según leía en mis primeras revistas musicales, citaban en las entrevistas distintos cantantes y grupos. Me había hecho con algunos de sus discos, estaba entusiasmado desde hacía semanas, meses, qué sé yo, pero lo único cierto es que necesitaba tenerlo todo y conocer más y más.
La suerte de ser hijo único es que no hay que esforzarse mucho para conseguir que una madre acceda a comprarte el primer capricho que pidas. Y así sucedió con la famosa caja de Tracks, por aquel entonces todo un acontecimiento musical en la carrera de Springsteen y, en parte, en el mundo del rock. Aunque, a decir verdad, el acontecimiento sucedió en mi todavía corta existencia. Cuando quité el plástico de esa caja y pinché el primero de sus discos, activé la bomba de las esencias del rock que me transportaría hasta el universo sideral. Con sus letras de canciones, con sus abundantes fotografías, con su cuidada presentación, nunca antes había conocido lo fascinante que era introducirse sin freno en una de esas box-set repleta de música que te hablaba a ti. Horas y horas de emoción.
Esa noche no cené y me refugié en esos cuatro CDs. Con su tiovivo en blanco y negro, sus llantas en color sepia, su bandera estadounidense a trasluz o su retrovisor con el horizonte de fondo, las canciones de los cuatro discos, recogidos en etapas del cantante, se sucedían como postales vivaces de un mundo lejano, como habitado por fantasmas y hombres de carne y hueso, con sonrisas anónimas y deseos por cumplir. Ese mundo esa noche era mío y era inabarcable. De alguna manera, me sentía como un llanero solitario en mitad del lejano oeste: ante mis ojos, una nueva tierra inmensa, esperando a ser habitada.
Necesité semanas para conocer ese mundo por su nombre, caminar con paso firme, mientras alumbraba gozo y regocijo en cada escucha, apreciaba cada vez más el atronador amor por aquello que sonaba en mi habitación y se convertía en viento en mi interior. Viento que revelaba sentimientos ocultos, sensaciones nuevas y, sobre todo, me hacía levantarme por encima de mí mismo y salir afuera, allí donde las vías del tren merecen ser cruzadas. Escuchaba <<Thundercrack>> y saltaba por la calle, ansioso de que un rayo cayera en mitad de una tormenta para demostrar al resto del vecindario que yo me mantenía en pie. Pinchaba <<Loose Ends>> y necesitaba recordar a esa chica de ojos verdes que pasaba por mi puerta para decirla en silencio que el amor existe y a unos pocos les espera a la vuelta de la esquina. Me detenía en <<Frankie>> y todo adquiría una tonalidad diferente.
Cuando hoy miro esa caja sobre la estantería, que descansa como si fuera una fotografía de otro siglo, veo al chaval que era, impresionable y fascinado, que creía sentirse como un hombre con muchas cosas que decir. Y si echo la vista atrás me veo casi como un niño aunque entonces yo creía que tenía la llave de todas las puertas. Pero, ciertamente, Tracks fue el gran detonante. Lo revolucionó todo. El ritmo de mi corazón se precipitó con la música de Springsteen. Rompió todas las barreras. Conseguí más discos, más canciones. Dio pistoletazo de salida a mi pasión por la música, declarando mi incondicional deseo de querer escuchar más y más, descubrir más sonidos, adentrarme en nuevos estilos, grupos y solistas. Hacer de la música un gran propósito de mi vida.
Por eso, decidí incluir Tracks en lo más alto de la lista que el suplemento cultural Babelia publicó el pasado sábado. Babelia está de grandioso aniversario y acaba de cumplir los 1.000 números en 20 años de vida, celebrándolo con un número especial. 20 álbumes publicados en 20 años. En mi caso, casi una vida. Una vida de conciencia musical (aquí puedes escuchar esa lista publicada en Babelia a través de Spotify ).
Tardé varios días en hacer mi lista (consulta todas las listas publicadas por los distintos críticos de Babelia). Nunca acababa contento del todo con ella. Quería que ilustrará mi existencia. Porque como me dijo Amelia Castilla, redactora jefa de Babelia, tenían que ser discos que me hubiesen marcado en los últimos 20 años, sin importar el sentido cronológico, el aspecto estilístico o la procedencia de los músicos seleccionados. Y, en ese sentido, muchas cosas que dejaba fuera, al rato, me daba la impresión que debían ir, y así cada dos por tres. Es lo que tienen las dichosas listas.
Sin embargo, algo me quedó claro tras pensarlo bastante: en esa lista, elaborada a finales de 2010, arriba del todo, tenía que estar Bruce Springsteen con su disco Tracks. Cierto: no era el más ilustrativo de los últimos 20 años pero era el más ilustrativo del abajo firmante. Mis señas de identidad están en esa caja. Mis anhelos musicales, y diría que casi profesionales, nacieron en la fascinada escucha de esos cuatro discos. Si me miro al espejo, sé quién soy acudiendo a esa música.
Mi madre me hizo el regalo de mi vida. Recuerdo cómo de feliz era al saber que yo cultivaba mi vida con pasiones y perseguía algunos de mis sueños impulsado por ese extraño rock que ya nunca me abandonó. Hoy, en la duermevela, he sentido temblar mi cuerpo al pensar en todo esto. Supongo que es normal. También es curioso. El otro día me decía mi amigo Guillermo Altares, ex director de Babelia, que pensase en una canción de despedida. La tenía desde hacía mucho tiempo, precisamente, en Tracks. Hasta que no llegué a su casa y observé fotografías no me di cuenta que se la había regalado en esos años adolescentes. Fue en un cumpleaños y en un papel enmarcado junto a una foto de los dos estaba la letra de The Wish, la décimo sexta canción del disco tercero de Tracks. Springsteen se la compuso a su madre y, bueno, yo, mucho menos artista, la reproduje y se la regalé. No sé cómo pero la letra de esa composición representa mi vida, literalmente. Pero, hoy, me quedo con el último verso: “Esta es para ti, mamá, déjame que lo diga claramente / Llega tarde pero, nena, si buscas una canción triste, bueno, no la voy a tocar”. Ya sabes, pese a mi mirada perdida de estos días, no es una canción triste. Es, simplemente, el deseo de haber tenido algo más de tiempo para ti y para mí. Sólo eso, porque todo lo demás ya me lo regalaste.


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Hay 33 Comentarios

Gran artículo sobre Bruce.!!
Te dejo una versión de "Tougher than the rest " (Bruce Springsteen) arreglo en guitarra: German Herlein (Argentino)
http://www.youtube.com/watch?v=KdXT7Dje9bA

Como siempre, gran artículo Fer. Un abrazo.

Simplemente, no puedo estar más de acuerdo. Muy bueno.

Jopé, si eso te pasó con Tracks, que es una recopilación de descartes, no quiero ni imaginar cuando escuchaste The river o el doble en directo. A mí me pasó algo parecido con una cinta de casette que trajo mi hermano a casa en la que había canciones de The river y del recien salido Born in the USA: la gasté, literalmente.Yo el Nebraska lo llevo siempre encima ( usb, cd, en el movil...) como una medicina para cuando hace falta. ;)

Gracias a todos por vuestro apoyo y vuestros comentarios. A decir verdad, hace tiempo que los lectores de esta ruta norteamericana me dan mucho más de lo que uno puede esperar con sus ganas de compartir música, vivencias y, también, claro, por sus amables palabras. Si Bruce, o cualquier otro músico, permite unir sensibilidades, aflorar sentimientos o reflejar anhelos pues bienvenido sea. Y un brindis por la música!Tono: Gracias por la aclaración, aunque lo sabía. De hecho, el otro día Springsteen tocó en Asbury Park e incluso bailó una canción con su madre, que suele acudir a algunos de los conciertos. El track de despedida es para mí y tomó esta canción (que en su día regalé a mi madre con la letra impresa traducida al castellano) por diversos motivos atendiendo a lo qué significa para mí y a una letra que me conmueve.

Gran tema pero, cuidado... no es un track de despedida sino de agradecimiento a su madre. La estrofa a la que haces referencia (Llega tarde pero, nena, si buscas una canción triste, bueno, no la voy a tocar) tiene mucho sentido: tradicionalmente Bruce había dedicado algunos temas a su padre (Independence Day, My Father´s House etc...) y todos ellos tristes. Su madre, Adele (viva aún hoy en día) no había disfrutado de ese lujo, por eso Springsteen, a finales de los ´80 le compuso esta joya. Si tienes alguna duda sobre Bruce, a lo mejor puedo aclarártela Fernando. Escríbeme a tono99@terra.es. Un saludo!!!

Descubrí a Bruce en el año 1975, en la radio. Su voz, sus notas llenas de fuerza, el saxo de Clemons, me enamoré de su música y despues de tantos años sigo enamorada. Siempre está ahí en los momentos buenos y en los malos. En aquella época nadie conocia a Bruce, siempre hacia broma diciéndoles a mis amigos, que, solo lo conocian los locutores de la radio y yo. Me siento afortunada...por decirlo de alguna manera, en ser unas de las primeras personas en España que lo descubrió. Sr. Navarro entiendo y siento todo lo que has escrito. En mi adolescencia Bruce estuvo siempre presente...y sigue ahí.

Como el protagonista de "Walk Like A Man", ahora lo que toca es reseguir las huellas que ella te ha dejado. Ánimos.

Gracias por compartir esos recuerdos y emociones, bravo por el artículo, consigue emocionar!

Cuando alguien como tú, Fernando, abre su alma de esta manera, compartiendo mas que recuerdos, trozos de una vida, en un momento duro, solo queda escuchar y sentir.He buscado y releido la letra de The Wish y me ha conmovido profundamente ( estoy en un lugar donde no se pueden ver videos). Pero asi es Bruce, nunca te deja indiferente, como la musica, como la vida y la gente que de verdad quieres.Un abrazo.

Callo y siento lo escrito y escuchado.Un abrazo.

Muchas gracias Fernando por el artículo Fernando. Me ha emocionado como me emocioa Bruce Springsteen que sigo desde que tenía 13 años (ahora tengo 36). Y me emocionó pensando en mi hermano al que hice casi fan de Bruce como yo y me acompañó a todos los conciertos. Mi hermano murió con sólo 33 años hace 3 semanas, su vida ha sido corta pero feliz. Gracias Bruce por alegrar tantas vidas. Dani te echo de menos

Es el mejor tributo que podía hacer, y no me refiero hacia Bruce. Fer, no se si leeras esto, en cualquier caso, y aunque no nos conocemos mucho, he preguntado en estos días varias veces por ti, se que no es un buen momento, y que ahora toca lo más difícil, enfrentarte al día a día. Pero recuerda, hay que mantener siempre vivos esos recuerdos que nos moldean, nos hacen ser como somos y son el mejor referente para levantarnos y ser más fuertes. Hacer participe a los que te rodean de ellos, como has hecho y, aunque te parezca raro, gracias a esos recuerdos, y sobre todo, a esas canciones, siempre estará ahí, presente, y cerca, muy cerca de ti.

Yo soy mayor que tú pero también descubrí la música de verdad con Springsteen aunque en mi caso fue "Born in the USA" el que me hizo tirar a la basura mis escasas cintas. Estoy con una serie sobre la discografía de Springsteen y retrato sensacioines similares en el post dedicado al disco. "Tracks" me lo regaló una novia y fue como una especie de reconciliación. Después de los confusos años de la revolución indie de los noventa, donde aparte de la canela fina, también había mucho atontao y moderniqui, necesitaba volver a la realidad y a la seguirdad de los que nunca defraudan. Para mí fue el regreso al hogar. De ese disco, aparte de la abrumadora colección de enormes canciones, siempre me cautivaron las fotos. Todas, desde la portada del Bruce con fiebre tras un concierto de la gira del segundo disco a cualquiera del libreto. Es el retrato de una vida persiguiendo rock and roll. El sueño de Springsteen nos hizo y nos hace seguir soñando.

Un abrazo sin palabras desde Centroamérica. Y un brindis por los sentimientos hermanados, por la música que nos permite entender nuestras vidas, por Bruce, por ti, por las despedidas en paz y, con respeto y con el repentino cariño que puede sentir un desconocido, por tu madre.

Gracias por la lista. Casi, casi pondría los mismos discos.

Ando un poco jodido porque mi caja de Tracks está medio decolorada por el rayo de sol oblicuo que le da una hora al día. Supongo que a quien ya no compra discos es imposible explicarle la magia que tiene el objeto, abrirlo y encontrar ese libreto, esas canciones... En fin, la caja de Darkness la he colocado en otro estante, a salvo del sol.

El mundo es un sitio que merece la pena vivir con cosas como esto. Todos estamos de paso aquí, ya lo sabemos..pero todos dejamos nuestras huellas. Por las personas que se nos resbalaron de las manos, por las cosas que no decimos porque no hace falta..por The Wish y por esa señora hermosa a la que solo pude conocer en la boda mas tierna posible...esta noche alzo mi vaso. Por ti, Fernando Billywild. Por alguien mucho mas joven que yo, pero que me enseña a vivir. Tu dignidad y amor es lo mejor de ti. Y nosotros lo hacemos nuestro.Un abrazo, mi querido hermano pequeño

muy buen articulo, me recordo muchas cosas de cuando mi hermano de corazon , me trasmitio la locura x bruce. Hoy es mi inspiracion y esa caja la tiene el , xq claro el es mucho mas grand q yo ...la unica vez q bruce piso un escenario argentino, yo apenas nacia ....pero es muy bueno, todo lo q hace ...muy bueno!

Fernando me emociona leer cosas así de Springsteen. Yo soy fan de pura cepa, y casi desde sus inicios, que por eso, maldita sea, ya acumulo años. Lo descubrí antes del Born To Run, es decir, en el 73 cuando un amigo marinero se presentó en casa con una casete de 'The Wild...' Después le he seguido por todas partes. También he escrito mucho sobre él en el periódico que escribo, pero oh hados negros, se me ha revuelto contra mi: mis enemigos me fustigan recordándome que soy un fan de Springsteen, un chiqulicuatre para ellos, el máximo representante del imperialismo yanqui..En fin. Tu artículo me ha traido a la memoria el día que me concedió quince o veinte minutos de su tiempo antes mismo de salir al escenario de La Romareda, en el 99. Aquél día me hice un montón de fotos con él y me firmó la misma caja Tracks y hasta me dedicó una canción en el escenario, la hermosa 'Tougher Than The Rest'. Maravillosos recuerdos que me has avidado con la misma pasión que sigo sintiendo por su música, aunque en los últimos tiempos haya flojeado. Un saludo y a seguir sintiendo la emoción que este hombre transmite, todo un ejemplo de honestidad, compromiso y genialidad artística.

uffffffffff, k nudo se me pone en la garganta, impresionante leerlo, menos mal k existe gente como yo, este hombre y su musica son lo mas. gracias

chapeau! aun recuerdo cuando compre la caja! tuve ocasion de verle en directo por vez primera en la reunio tour, presentando tracks, aunque le conoci musicalmente hablando en 1985. honestidad es la palabra que mejor define a este gran hombre! gracias a el por su musica y a ti por tu escrito de hoy!

Y que conste que hoy no tenía planeado llorar...Gran artículo una vez más, Fernando. Un saludo.

Enorme.. The Wish, Bruce y tu artículo

Precioso y preciso articulo. Destila esa emoción especial que a uno le conmueve de vez en cuando al escuchar a "pedazo de artistas" como lo es Bruce.

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. Redactor del diario El País y colaborador habitual del suplemento cultural Babelia, las revistas Ruta 66, Efe Eme y Rolling Stone. Encargado de la sección musical de A vivir que son dos días – Madrid en la Cadena SER. Es autor del libro Acordes rotos. Retazos eternos de la música norteamericana (66 rpm). Cree en el verso de Bruce Springsteen: "Aprendimos más con un disco de tres minutos, que con todo lo que nos enseñaron en la escuela"

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