"Y prepararme martinis escuchando a Van Morrison".
Ya lo dijo el zorro, animal sabio donde los haya: los ritos son necesarios. “Lo mejor es venir siempre a la misma hora -dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. A medida que se acerque la hora más feliz me sentiré. A las cuatro estaré agitado e inquieto; ¡comenzaré a descubrir el precio de la felicidad! En cambio, si vienes a distintas horas, no sabré nunca en qué momento preparar mi corazón... Los ritos son necesarios”. Cayeron las hojas de los árboles, florecieron nuevas alegrías y llegó el verano. En mi verano, siempre hay un rito: Van Morrison, y su A nigth in San Francisco.


