Como se ha dicho en este blog en otras ocasiones, siempre surgen discos del verano, canciones propicias para ser pinchadas para esta época estival. No es algo premeditado, más bien surge por casualidad y asociación sentimental. Es decir, cuando uno está a punto de coger vacaciones o las está disfrutando tiene diferentes sensaciones con respecto a su entorno que en otra época del año, agobiado por las tareas, el trabajo, la rutina. El acercamiento con la música, por tanto, también suele ser distinto. Las composiciones inspiradoras, generadoras de buenos propósitos (abstenerse para esta fecha del año de las baladas tristes de Anthony and The Jonhsons, el lado oscuro de Nick Cave o músicos como Damien Jurado o Richmond Fontaine), siempre son bien recibidas. En estas fechas, siempre recupero discos como The best of Gary Us Bonds.


