Los ruteros se apearon el lunes al mediodía del autobús en Villafranca del Bierzo, a pocos kilómetros de la linde entre León y Galicia. Adormilados por las dos horas y media desde Santiago, el sol los recibió con un golpe de calor. Se cobijaron a la sombra de un castillo renacentista propiedad de la esposa del compositor y director de orquesta Cristóbal Halffter, comieron y reposaron en la hierba. Los chicos del grupo 15 lo definieron como “un momento rutero”.
Villafranca del Bierzo es un municipio con unos 4.000 habitantes censados. Como buena parada del Camino, tiene cinco iglesias y añade un jardín afrancesado y casas con muros de mampostería. Fue fundado en un valle por la orden francesa del Cluny y abolió pronto el cobro de un tributo a los peregrinos. Los martes hay mercado y he visto un calabacín más grande que mi antebrazo. Como el resto del Bierzo, sus habitantes hablan con el acento de Ourense: los viejos del lugar en gallego, sus hijos esta lengua, más castellano. La nueva generación está olvidando o idioma de Rosalía de Castro. En Ponferrada se estudia en las dos.
En el cauce del río Burbia hay construida una playa fluvial. Los lugareños y peregrinos disfrutaban a última hora de la tarde de un baño. El sol estaba cerca de ocultarse por la montaña del oeste. El grupo 15 fue el primero en acercarse al río y extender sus toallas en el césped. Pocos chavales no llaman la atención, nadie se fijo en ellos. La marabunta de ruteros cruzó un puente de madera, dejó las toallas y entró en el agua helada. Un espectáculo para peregrinos y lugareños, otro momento rutero.
Hay 1 Comentarios
Que divertido los chicos disfrutan de manera tan sencilla Carlos. Saludos desde santiago de Chile dile a Elena grupo 9 que toda su familia está esperandola...!
Cariños
Publicado por: Mony | 27/07/2010 21:24:58