Los monitores son nuestros informantes. Cuando un antropólogo quiere aprender las costumbres y características de una aldea, recurre a un habitante que conozca a sus vecinos y hable su idioma. En la Ruta Quetzal BBVA son 272 expedicionarios. Hay 41 pueblos con menos población en España. Es muy difícil retener nombres o habilidades de los chavales y hay que acudir a los responsables de los grupos. Nieves Herrero, del 1, me dijo que en el 5, monitoreado por Esperanza Rodríguez, estaba Amelie Geddis de Reino Unido. Algunos ruteros escriben un diario. Lo guardan en una bolsa plástica hermética y el mejor gana un puesto en la Ruta del año siguiente. Amelie me resumió la conferencia de la tarde, de nuevo en el Aquarium Finisterrae, Mitos y leyendas del universo gallego, impartida por Vázquez Varela, catedrático en Prehistoria de la Universidad de Santiago. Ella no escribe un diario, lo guarda todo en la cabeza.
“El primer mito que nos contó fue el de Santiago llegando a Galicia por mar en un barco de piedra. Lo enterraron y años después, un monje vio unas luminarias sobre una antigua necrópolis romana. Avisó al obispo, que tras tres días orando en el lugar, supo que era el sepulcro del apóstol. Luego nos habló de su primer milagro. Fue durante una boda, el novio cayó al mar montado a caballo y salió cubierto de conchas. Por eso es el símbolo del camino.” Amelie se acordaba de más historias. Pero ya eran más de las 23.30, el viernes tiene pinta de día duro y se habían levantado temprano a las seis y media.
La jornada comenzó con una visita a la refinería de Repsol en las afueras de A Coruña. Inaugurada en 1964, funciona las 24 horas todos los días del año. Según un folleto, con el logo de la Ruta en la portada, produce en un minuto 3.000 litros de gasolina y 5.000 de gasóleo. El cómputo total da vértigo: 1.576.800.000 litros de gasolina y 2.628.000.000 de gasóleo. La perra en esta historia le ha tocado a un pueblecito pegado a las 150 hectáreas de conductos y chimeneas, Nostian. Está en el centro de un triángulo formado por la refinería, una planta de tratamiento de basuras y una harinera de pescado. El mal olor en las viviendas es constante. Miguel de la Quadra-Salcedo explicó, tras un vídeo corporativo de la refinería, que el primer petróleo que vino de Venezuela a Europa fue usado para darle un masaje al austria Carlos II, el Hechizado.
División de opiniones
Después de salir del complejo, los expedicionarios se dividieron para cubrir varios frentes. Un autobús fue a ver la exposición fotográfica Momentos de Ruta Quetzal BBVA, 22 instantáneas de Ángel Colina, notario gráfico oficial de la Ruta del 93 al 99 y del 2007 hasta ahora. Claudia, mexicana del grupo 2, recordó su caminata por una selva en la zona de Kolem Jaa’ al observar dos imágenes exhibidas en una esquina: una era de un rutero derrotado recorriendo un camino embarrado de Panamá con una maraña verde al fondo, la otra, de unas botas color caqui pisando un charco. Colina tiene en su curriculum un premio Ortega y Gasset y una de las dos fotos de Michel palpando los testículos de Valderrama.
Tras una interpretación de la melodía compuesta por Ennio Morriconi para la película La misión por un cuarteto de ruteros-dos violines, chelo y saxofón- los chavales hambrientos pudieron atacar la empanada gallega, el queso manchego, el lomo embuchado y el jamón serrano que estaban sobre la mesa desde que entraron en la Sala de la Exposiciones BBVA.
El resto de autobuses al museo Domus. “Al principio me apetecía más ir allí”, comentó una chica, “¡pero mira esto!”. Alzó la loncha de jamón, la comió y cogió otra. Sin embargo, su compañera Sara López, madrileña del grupo 1, no hubiese cambiado el jamón por el museo.
“Ha sido de lo mejor que hemos hecho”, y explicó, “se podía tocar cualquier cosa y era muy didáctico, cuánto mide tu brazo o lo lejos que puedes saltar”. Hay un juego (el lema del museo es que todo se puede manipular) en el que dos participantes, sentados cara a cara con una cinta en la frente que mide las ondas mentales, compiten por llevar una bolita del centro de la mesa, que los separa, al lado del oponente. El más tranquilo y concentrado gana. Sara sonreía al describir el juego.
En este museo yo jugué con ventaja. Estudié en Galicia y en los colegios de aquí se realiza una excursión obligada al museo Domus, por lo tanto ya me lo conocía. En una habitación oscura, se proyecta un parto. No es una grabación de padre, en la que sale el médico, la cámara se mueve en las manos nerviosas del padre y se escucha “ya sale, ya sale” sino un plano fijo que apunta a la entrepierna de una mujer durante el nacimiento. Sara no lo vio. Su amiga Andrea Aroca, de Murcia, describió la experiencia. “Entré dos segundos y salí, vi eso abriéndose, lleno de sangre…, Eduardo, del grupo 14, me engañó, me dijo que me iba a encantar”. Mi hermana, cuando era pequeña, dijo después de ver ese video que no quería tener hijos.
Hay 3 Comentarios
Me gustaria saber como puede hacer mi hijo para participar de esta aventura de conocimiento en acciòn.
Somos de Argentina y èl tiene 16 años.
Publicado por: Karina Martinangelo | 27/08/2010 22:56:27
Los monitores son sus informantes y ustedes los periodistas son los nuestros. Una de las cosas que hace que estos 45 días de la Ruta se hagan más cortos y agradables para nosotros los padres es precisamente el estar todo el tiempo informado gracias a Iñigo y al grupo de periodistas y fotógrafos que acompañan esta expedición. A través de ustedes sabemos casi todo lo que ocurre y eso calma nuestra ansiedad y nos da confianza. Felicitaciones Carlos, muy buen reportaje.
Publicado por: Iliana martelo | 23/07/2010 20:13:06
Carlos que buena crònica, con muchos detalles y muy entretenida. Si ves a Elena del grupo 9 saluda desde Chile.
Publicado por: MONY | 23/07/2010 15:40:36