Que los expedicionarios de la Ruta Quetzal BBVA son especiales es un hecho. Seleccionados con un exigente trabajo y por sus calificaciones académicas, los 221 jóvenes de 51 países son de lo mejorcito de sus lugares de origen; se nota en sus preguntas, en cómo se comportan -no como un grupo de adolescentes maleducados, y están en la edad- y en sus habilidades. La mayoría hablan varios idiomas, y muchos tocan instrumentos, no en vano uno de los trabajos que pueden presentar para acceder a la Ruta es musical, y la expedición tiene su propia aula de música itinerante. La Ruta Quetzal está llena de chicos talentosos: los que siguen son algunos ejemplos de ese talento.