Ruta Quetzal

Sobre el blog

Son 226 jóvenes (16 y 17 años) de 51 países distintos. Forman la XXVII edición de la Ruta Quetzal BBVA, un programa que aúna cultura y aventura -creado por Miguel de la Quadra-Salcedo en 1979- y en el que ya han participado más de 8.000 jóvenes. Desde el 19 de junio hasta el 24 de julio, seguirán los pasos del médico, matemático y físico José Celestino Mutis (Cádiz, 1732), y de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada, que él dirigió en Colombia entre 1783 y 1816. Mutis propició avances en la minería e importantes progresos en el conocimiento de la fauna y la flora colombiana, así como en la astronomía; la Real Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada logró catalogar más de 20.000 especies vegetales y 7.000 animales. Los dos centenares de expedicionarios viajarán durante cinco semanas por Colombia, desde Cali hasta Bogotá, pasando por Mariquita, Barranquilla o Cartagena de Indias; y por España, donde conocerán Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla y Cádiz. EL PAÍS les acompaña en su aventura y la narrará diariamente en este blog.

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16 jul 2012

Talento en la Ruta / Parte 4

Por:

Juan Diego, la voz de la conciencia

Juan Diego
Juan Diego Arregui, expedicionario de la XXVII Ruta Quetzal. FOTO: ÁNGEL COLINA

Tiene 16 años, pero ni pestañea al hablar de filantrocapitalismo. “Lo que más me disgusta en el mundo”, dice Juan Diego Arregui. Habla con voz calma, subrayando sus ideas con los movimientos acolchados de las manos. A veces cierra los ojos, en la búsqueda de las palabras más adecuadas para expresar sus ideas, las más diplomáticas para que su mensaje llegue al destinatario sin despertar malhumores. Vino de Ecuador para participar en la XXVII edición de la Ruta Quetzal BBVA, pero sobre todo para poder encontrar coetáneos con sus mismas inquietudes.

Lleva entre las manos una libreta en la que apunta de manera muy ordenada, hoja tras hoja, sus poemas. Utiliza un lápiz para poder retocar sus creaciones hasta que no encuentre la palabra que más se ajusta a lo que siente. La poesía, sin embargo, no le resulta muy rentable a la hora de ligar, admite. De hecho, su último trabajo, Felicidad, está dedicado a otra expedicionaria que no le corresponde.

 

Unos tenues ojos verdes

Me acechaban desde lejos

Tan bellos, eran santos

Me miraban de entrecejo

Unas cejas onduladas

Denotaban aflición

Y sus labios escarlata

Besaban mi corazón.

 

Juan Diego es el fundador de un grupo que lucha en defensa de los derechos humanos en Ecuador. Solo quiere jóvenes entre sus filas. “Los adultos corrompen los grupos”, afirma tajante. “No quiero que alguien se aproveche de nosotros como camino para llegar a algún punto. Una vez que entra en juego la burocracia, cualquiera actividad está condenada a no funcionar”. Acompañado por un grupo de 30 activistas, la mayoría de los cuales son menores de edad, sale a la calle para explicar a la gente cómo defenderse de abusos, adónde dirigirse para presentar una denuncia.

En su voz no hay rastro de arrogancia. Lo que más le preocupa es mantenerse fiel a sus ideales. Aunque le gustaría estudiar relaciones internacionales, espera llegar a ser escritor. Mario Benedetti le enganchó. “Con él empezó todo”, asegura. Luego llegaron José Martí y Pablo Neruda. Juan Diego explica que la muerte temprana de su padre y las lecturas le alejaron muchos de los jóvenes de su edad. Sin embargo, no siente solo. “Sé que si mi discurso fuera más populista, podría atraer a más”, explica. Pero su objetivo no es este.

El País

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