16 julio, 2007 - 13:24
Dejamos Madrid
Santiago Elías Esparza / ELPAÍS DE LOS ESTUDIANTES
Ayer iniciamos nuestra andadura por el interior de España. La primera parada en la escala fue Madrigal de las Altas Torres. Madrigal es uno de esos pueblos que posee un ambiente y un marco medieval, como si el paso del tiempo no hubiera afectado a sus casas y calles. Además tiene un valor histórico incalculable puesto que es el lugar de nacimiento de dos personajes en los que se centra la Ruta Quetzal BBVA en esta edición: Vasco de Quiroga e Isabel la Católica.
Acabada esta presentación el viernes salimos temprano como de costumbre de Madrid. Yo me dormí pero mis compañeros me dijeron que el viaje en autobús transcurrió en aproximadamente dos horas. Nada más llegar tuvimos que montar el campamento en el monte de la iglesia. Las tiendas de las chicas estaban a buen recaudo porque fueron instaladas al pie del monte; sin embargo, el campamento masculino estaba justo en la cima donde el viento soplaba fuerte y se llevó a más de una tienda por el camino. Esta situación no produjo demasiados quebraderos de cabeza por parte de los expedicionarios, aunque sí muchas carcajadas.
Después de un delicioso estofado preparado gentilmente por unas señoras del municipio, nos dispusimos a visitar Madrigal acompañados en todo momento por Jesús Luna y su querido megáfono.
Más tarde nos esperaba la conferencia de alguien que desde el primer momento me sorprendió por la sabiduría que en todo momento transmitía. Estuvo más de una hora hablando sobre Don Vasco de Quiroga y porque el tiempo apremiaba, si no aún estaríamos ahí escuchando con los ojos abiertos su charla.
Lamentablemente el día tuvo una mancha negra. Se produjo cuando el concierto que nos estaban ofreciendo los ruteros del aula de música fue suspendido incomprensiblemente por la organización. Las caras de los músicos como Irene de Cádiz eran un poema. Afortunadamente a continuación de la cena pudieron retomar el concierto tocando e interpretando por primera vez las piezas presentadas a la Ruta como trabajo para la beca. Creerme si os digo que algunas de ellas eran obras magníficas que se enmarcaban perfectamente con el contexto de Madrigal.
Y así ha transcurrido el día 13, otra día menos para que acabe pero otro día más que recordaremos por siempre.

Comentarios