Hay vida detrás de Zihuatanejo
México tiene el color de un fresco de Rivera y parece empeñarse en imitar a la Comala de Rulfo. Sobre el tapete diez autobuses y nueve horas de carretera.
Acapulco dijo adiós a las 8.00 horas. La ciudad que recibía en el siglo XVII la Nao de la China se ha convertido ahora en uno de esos inventos que queda después de la resaca estadounidense, en definitiva un Benidorm avalado con barras y estrellas.

