Sanfermin esta lleno de bichos. Yo el primero. Bichos de todos los colores, olores y sabores.
Sanfermin es una selva sucia y surrealista, cutre y maravillosa, donde se lucen lamparones y el tufo a humano revenido se convierte en la mejor fragancia
Abrazos de sudor y pringue entre especimenes que en otras circunstancias vomitarian solo con verse como llevan los bajos del pantalon.
Permanentes y cardaos de harina, huevo y morapio. Cachis-abrevadero repletos de babas desconocidas y vete tu a saber si alguna empaste.
Las calles empedradas de cristales verdes y ambar, montañas de plastico y carton, llanuras de serrin y manantiales de orina que serpentean evitando bocatas pisaos y algun que otro objeto desconocido. Y bichos y bichas macerandose en sus jugos, inventandose delirantes modelos incomodisimos. Miradas enrojecidas, bramidos con aliento a puro y txuleton, palmadas en espaldas empapadas. Sanfermin es como la parada de los monstruos. Es un vertedero adictivo. Una ceremonia cerda y unica. Un corte de mangas a la pulcritud, a la higiene, a la rutina y a las perfumerias. Sanfermin esta hecho para bichos como yo, que amamos el desorden y las manchas tanto como la ducha del dia 15. ¡Gora Sancerdin!