¿A alguien le importaba de verdad la cultura?

Por: | 09 de abril de 2012

Museo prado vertical

Visitantes haciendo cola para visitar el Museo del Prado. Foto Álvaro García

Hace años, cuando la crisis empezó a planear como un presagio oscuro tras el sonado desfalco en los fondos de inversión, algunos pensamos que pararse y decidir de forma sensata cómo se gastaban los recursos disponibles en el mundo de la cultura no sería una idea del todo mala. De hecho, se hablaba del final de un banquete en la cual  lo superfluo había corrido  de manera exagerada, gastando y gastando sin tino –ahora sabemos que hasta lo que no se tenía. Era hora de meditar, algunos aventuraban, y en este sentido la Bienal de Sao Paulo, comisariada por Ivo Mesquita en medio del inicio de la crisis, ponía el dedo en la llaga de tantas cosas por venir. El “vacío” de aquella Bienal –que era más bien la huída de lo atiborrado al uso- planteaba de posibilidad de reducir lo-para-mirar con el fin de ensanchar lo-para-pensar. Y más que eso, parece ahora: proponía fijarse en lo que está de partida y pasa desapercibido entre el barullo y el exceso de esta cultura nuestra – en el caso concreto de Sao Paulo el propio edificio de Niemeyer, por cuya rampa majestuosa el visitante ascendía hasta llegar a la exposición en el piso superior. Era increíble: en ninguna Bienal antes se desvelaba el edificio de un modo tan extraordinario.
Por su parte, los grandes museos se ponían manos a la obra: desde el MOMA hasta el Pompidou, pasando por el Victoria y Alberto, regresaban a sus magníficas colecciones y las volvían a barajar, a mostrar, a repensar. Estaba claro que el tiempo de los macroproyectos iba de vivir un ocaso, que es ahora una debacle absoluta entre nosotros por una serie de razones que se podrían resumir  en dos muy sencillas: carencia real de infraestructuras y estrategias a largo plazo, visión de futuro. Hemos vivido como cigarras y estamos casi en el punto de partida. Mejor dicho: estamos casi en el punto de partida  en cuanto a falta radical de infraestructuras sólidas,  si bien con la costumbre enraizada de ver teatro o danza, escuchar ópera, visitar exposiciones y muesos de forma permanente y renovada, como en cualquier  capital europea. Nos  hemos acostumbrado a “consumir cultura”.
Es ahí precisamente donde me gustaría llegar. Quizás el problema ha sido enfatizar demasiado la idea de “consumir cultura”, hablar de “industrias culturales”, cuando lo básico de la cultura radica  sobre todo en cuestiones relativas a la formación de redes o a la formación sin más. La cultura puede entretener, sí, pero debe sobre todo instruir –ya ven lo antigua que me pongo, pero tengo la impresión de que ahí surge una parte del problema.
En la época de los despilfarros en la cual se abrían museos sin colección o concentraciones absurdas de museos en el mismo área y se promocionaba el arte local –desde el estado y las autonomías-, pagando en plan de nuevo rico para decir que se había estado allí, nadie podía prever que llegaría este día de hoy en el cual no habría dinero para gastar. ¿Qué hacer cuando lo único que ha sostenido el sistema ha sido eso, el dinero? ¿Cuántos amigos quedan cuando no se tiene chequera? ¿Ha servido de algo la “promoción oficial de jóvenes talentos”, por ejemplo y siempre en discusión entre nosotros, o hubiera sido más eficaz pagarles formación sólida a través de una beca?
Aquí radica, en mi opinión, uno de los problemas más graves en lo referido a la cultura, porque si bien es cierto que ha habido un intento tímido de crear las mencionadas redes, han faltado estrategias eficaces para mantenerlas sin dinero público. Hemos dependido demasiado del Estado, para todo, desde la realización cinematográfica hasta el coleccionismo, y este particular nos ha privado de iniciativas efectivas –por no hablar de la autocensura inconsciente cuando uno depende por completo de la oficialidad para sobrevivir.
Sea como fuere, la futura Ley de Mecenazgo como se entiende en el momento actual no va a solucionar todos los problemas: ni mucho menos.  Si alguien invierte su dinero querrá tener resultados seguros –y con razón-, por lo cual será una ley de la cual se beneficiarán sólo instituciones sólidas como el Prado, que por cierto este año se salva de la catástrofe colectiva de los presupuestos a la baja gracias a las contribuciones privadas.
Sea como fuere, ahora todos hablan de economía de guerra o, lo que es lo mismo, de la permanencia sólo de lo necesario. ¿Qué pasa? ¿La cultura no es necesaria? Se podría llevar la pregunta un paso más allá: ¿lo ha sido alguna vez de verdad –como formación de redes, miradas hacia al futuro, educación de los espectadores? ¿O se ha limitado a ser “industria cultural”, o sea, ocio, un modo de pasar el rato?
Sin embargo, pese a todos los “peros” respecto a algunas de las políticas -en especial locales- que han enseñado más a gastar que a ser productivos y eficaces, una cosa es innegable: desde el final de los 70 y con la llegada de la democracia, con un país privado  de eventos culturales y hasta de industrias culturales;  un país excluido de la Modernidad, con tanto trabajo por hacer en la organización de infraestrusturas, creación de  instituciones, colecciones, formación, etc..., se ha llevado a cabo un   esfuerzo, también a la hora de fidelizar a los espectadores, y no se puede tirar todo por la borda, es preciso buscar soluciones, pues también en una economía de guerra la cultura –la música, el cine, la danza, lo museos....- reclama su presencia al ser parte de la educación de los ciudadanos.
Aunque, bueno, siempre nos quedarán Las Vegas, de la cuales dijo Robert Venturi hay tanto que aprender -¿o va a ser que en este caso no se trata ni siquiera de industria cultural? Porque bien visto, si hay suerte, igual instalan unas pirámides de cartón piedra en plena Castellana y así tenemos Egipto a mano. Igual. Luxor-hotel

Hotel Luxor, en Las Vegas

Hay 13 Comentarios

Hola,

Soy un prestamista privado de préstamos y dar a conocer cualquier tipo de préstamo que usted desea con una baja tasa de interés del 2% y el nuestro es 40,000,000.00 euros máximo y el mínimo es de 10.000 euros a cualquier persona interesada debe ponerse en contacto con por favor con nosotros vía email: churchfinancialloanfirm@yahoo.com

Agradecemos muchísimo este artículo porque abre un debate muy interesante en relación a la financiación de la cultura. En la Asociación Cultural Croma Comisarios Culturales llevamos unas semanas analizando la situación y tratando de vislumbrar una solución escuchando a voces más autorizadas que nosotros. Si os apetece, podéis visitar nuestro blog. http://cromacultura.com


"En el prólogo de La civilización del espectáculo que El País adelantó en enero de 2011 MARIO VARGAS LLOSA escribía:

“Este ensayo fue naciendo en los últimos años sin que yo me diera cuenta, a raíz de la incómoda sensación que solía asaltarme a veces visitando exposiciones, asistiendo a algunos espectáculos, viendo ciertas películas, obras de teatro o programas de televisión, o leyendo ciertos libros, revistas y periódicos, DE QUE ME ESTABAN TOMANDO EL PELO y que no tenía cómo defenderme ante una arrolladora y sutil CONSPIRACIÓN PARA HACERME SENTIR UN INCULTO O UN ESTÚPIDO".

Lo avisó: La civilización del espectáculo sería su alegato de defensa de los valores eternos.

Sí, le importaba de verdad a todos los no-artistas enchufados que exponían sus obras de no-arte en todos los museos a los que no va nadie, más que el vigilante que se sienta en la silla, pero que costaron un dineral.
O a todos los arquitectos extranjeros que se llenaron los bolsillos con los proyectos realizados para alcaldes enloquecidos...etc...

TODA LA VERDAD SOBRE EL VICEPRESIDENTE CORRUPTO
Fue el elegido, hoy es el blanco. Amado Boudou fue una apuesta fuerte de kirchnerismo, el candidato de CFK para la vicepresidencia, el delfín para las próximas elecciones presidenciales y el que le dio “contención” a la presidenta en los momentos de mayor soledad. Pero ¿Quien es “Aime”? ¿Qué oculta su pasado que permite entender su traumática estadía en la Rosada? Es, al fin de cuentas, un nuevo muñeco descartable, caro pero muñeco al fin, en el Palacio bonapartista. Un muñeco que aún retiene el “apoyo” de la poderosa mesa chica solamente porque su caída significaría otro horror que pondría nuevamente en evidencia el cuestionado método de construcción cristinista, en donde muchos funcionarios y estructuras oficialistas temen verse reflejados. LEER MAS…
http://elruidoenelhormiguero.blogspot.com.ar/2012/04/un-muneco-muy-caro.html

Una propuesta ¿qué tal un ciclo formativo de guión audiovisual? unos estudios oficiales para ampliar el catalogo de FP y para responder a las demandas de muchos estudiantes de audiovisuales. http://actuable.es/peticiones/solicita-la-sgofp-creacinn-un-ciclo-grado-superior-de

El articulo de Estrella de Diego está lleno de sentido común y es verdad todo lo que en el expone. Tambien parte de los comentarios pero siempre me sorprende por qué todo esto qe es tan evidente, nunca sale en prensa y medios por parte de esos periodistas que con tanta frecuencia escriben páginas y páginas llenas de elogios sobre cualquier papanatas extranjero y son tan mezquinos para hablar de lo nuestro? Y qué decir de tanto director artístico y gestores de instituciones públicas con sueldazos y totalmente en manos de agentes? Todo eso tiene un nombre CORRUPCION y mas aún los responsables políticos (ministerio, comunidades, ayuntamientos etc) mirando para otro lado

Hola,

Está muy bien que se hable del Arte en general, cuánto más, mejor.

Pero aunque este artículo no habla de la música, voy a centrarme concretamente en el mundo de la música clásica, que es el que más conozco y en los problemas que tienen los músicos, que también conozco a fondo.

Hemos acostumbrado al público en España a "La cultura, en este caso la música clásica, es gratis".. y ahora que se han retirado las ayudas, subvenciones, etc. , que desaparecen algunas orquestas sinfónicas, teatros que cierran, semanas de la música que no pueden celebrarse por falta de apoyo económico.. etc. etc. ¡a ver quién es el guapo que retoma cobrar por un concierto!.

Puede parecer una tontería pero.. en la mayor parte de los conciertos que se dan ahora mismo.. no se cobra al que asiste. Iglesias, museos, pequeños auditorios, semanas de la música de aquí y allá. Solo se cobra en los auditorios de cierta importancia.. y claro está que, si no tienes subvención y no cobras al público.. el músico tampoco cobra. Y, en los grandes auditorios.. aprovechando siempre la coyuntura y que el Pisuerga pasa por Valladolid... se aprovechan también y si antes pagaban, pongamos por caso 1500.. ahora 400 ó 500.. es decir que, como tengas que viajar y pagarte hotel y tal.. casi es lo comido por lo servido. Eso hablando de grandes auditorios.

Tenemos a cientos de músicos en este país, en la mejor época de producción de buenos músicos.. jóvenes que están siendo solicitados por las mejores orquestas del mundo, pianistas que ganan concursos internacionales.. y que tocan "por amor al arte"... nunca mejor dicho. Pero como además la formación musical aquí.. aunque mucho mejor que antes, todavía no tiene el nivel necesario para poder competir con garantías a nivel mundial... los jóvenes TODOS.. tienen que salir a hacer sus Master o Postgrados musicales correspondientes. Sin dinero para ello. Aquí no hay becas.. hay unas cuántas becas privadas pero cada vez más solicitudes y nadie puede estar seguro que no haya.. cierto tipo de prácticas fraudulentas en la concesión de las mismas como si hay para optar a un concierto con las Orquestas de las Comunidades o la Nacional, tanto de jóvenes como de adultos.

Hablando de ejemplos concretos.. Os puedo hablar de uno, un pianista... madrileño, no voy a dar nombre, muy joven, pero muy bien considerado. Estas Navidades dio el Concierto de Navidad del Ayuntamiento de Madrid.. en media hora se agotaron las entradas y hubo que repetir concierto. Brillante joven pianista, brillante concierto... SIN COBRAR.

Las pocas plazas que hay para tocar cobrando en España.... ¿se tiene la deferencia de llamar a los jóvenes músicos españoles?.. pues no. Parece que vende mucho más, un pianista o un violinista ruso, que uno de Segovia o de Valladolid.. pongo por caso. De tal forma que hay algunos Directores de Auditorio que te dicen directamente: ¡Es que tengo hasta ofertas de pianistas rusos! cuando te niegan un posible concierto en su auditorio español.. y para un pianista de primerísimo nivel, pero claro está, es nacional.

Como además de esto.. hay un montón de pianistas y de músicos en general ya consagrados ellos, que no tienen trabajo pero sí contactos, los pocos conciertos pagados que hay.. los copan ellos que ya tienen un nombre.

¿En qué lugar quedan entonces los jóvenes músicos en este país y en este momento?.. En la indigencia más absoluta y en la necesidad también, al igual que en otras profesiones, de salir al extranjero. Con la diferencia de que, la imagen que tenemos los españoles no es precisamente la de músicos de clásica y está costando mucho que nos saquen de la interpretación de Falla o Albeniz, que está muy bien, pero que un buen músico jóven español ahora mismo.. puede interpretar a cualquiera de los clásicos con la misma solvencia que un aleman o un ruso, o por encima de ellos.

Las cosas están llegando a un punto terrible... E insisto en que.. como hemos acostumbrado al público potencial de los conciertos, a que son todos gratis.. subvencionados por Comunidades Autónomas, Ayuntamientos.. Fundaciones, etc. ¿no tendríamos que ir acostumbrando de nuevo al personal a que valoren, si es que realmente le gusta la música clásica, a estos intérpretes y paguen por ir a los conciertos?.

Que yo sepa, esto solo pasa con la música clásica porque si quieres ir a ver a tal o cuál grupo de otro estilo, siempre tienes que pagar una entrada.. ¿porqué se valora tan poco a estos chicos y chicas que se han esforzado desde su más tierna infancia, que su vida transcurre sin poder alejarse de sus instrumentos ni 24 horas, que postulan a cuánta beca ven que pueden acceder para seguir estudiando y que son capaces de pagarse todos los gastos por tocar con las orquestas que les admiten?.

¿Sabían que, la mayor parte de las orquestas de este país (no solo las de jóvenes), está compuesta por jóvenes músicos o recien terminada su carrera o estudiantes de Superior.. que tocan pero NO COBRAN?.

Si quieres tocar y por tanto aumentar tu curriculum de cara al futuro (imprescindible), tienes que pasar por hacer largos trayectos en viajes que tú mismo te costeas (son estudiantes) y días de ensayo, en los que tú eres el que se paga los gastos.. aunque después actúes en un gran auditorio.

Enfin.. son tantas cosas las que están pasando.. arbitrariedades, faltas de sensibilidad.. ¡Claro que la cultura es importante!.. ¿Por qué se han abierto tantos auditorios, algunos de ellos de auténtico lujo, en todas las ciudades, si luego no se van a usar o si se usan no van a poder pagar a los músicos?.

Por no hablar de que Los Festivales de clásico de verano, de muchas ciudades españolas, están controlados por cuatro o cinco personas muy conocidas, que favorecen una y otra vez solo a sus amiguetes.. Si no formas parte de esos clanes (muchos de ellos de músicos procedentes de países del este y que llegaron aquí en años de bonanza), no tienes nada que hacer. Si nos fijamos bien en quienes tienen o no tienen conciertos.. ¡es que siempre vemos a los mismos!..

Son demasiadas cosas y algo tendrá que cambiar en este país. Por el momento, se ve que en algunos auditorios ya empiezan a tener que cobrar pequeñas cantidades: 5 a 10 euros por concierto y persona... Esto permite que al músico o músicos se le pueda pagar, aunque no sea demasiado y también permite que se costeen los gastos que se generan por el concierto.

Espabilemos y mentalicemos a los aficionados a la música que.. igual que la gente llena los estadios de fútbol a un precio de lujo y las corridas de toros también muy caras... si queremos ir a conciertos de clásica, tenemos que pagar por ello. La cultura del todo gratis solo favorece a una falta de apreciación del acto cultural en sí mismo. Se puede cobrar poco, pero sí cobrar.

¿La cultura como motor económico? En este sentido, siempre hemos defendido la cultura como un bien activo en el desarrollo social y económico... pero tal como ya han ido explicando Elena Vozmediano (ya se la citado en otro comentario) y otros autores, se empezó la inversión por el tejado... en vez de invertir en creación de conocimiento, de patrimonio social, de cohesión, de formación, la creación de públicos activos, promoción de artistas locales... o sea, de contenidos útiles.


Por el contrario, los diferentes niveles de gobierno y algunos gurús... vieron la oportunidad de vender escaparates (en forma de edificio, grandes nombres de la cultura más efectista...) que dieron como resultado grandes volúmenes de gran belleza estética. Pero con graves problemas de definición de su misión y objetivos, y peores condiciones en la creación de un proyecto museológico (qué tipo de patrimonio y su discurso se creaba para la institución) y su concreción museográfica (qué expondremos, como los haremos, como lo promocionaremos).


La verdad, es que Estrella de Diego da en el clavo con el título de su artículo:

Básicamente el problema de España es un problema de Europa aunque con diversos matices.


Me gustan las reflexiones planteadas en el artículo. Las comparto al 100% y aporto otras:


En Europa, la propia esencia de la política cultural ya nace vinculada al Estado nación con la creación de la “Confederación Alemana del Norte” en 1871. Otto Von Bismark, cuando proclama la Kulturkamp (precedente de las políticas culturales contemporáneas) afirma que no es la nación sino el Estado el que debe “crear e impulsar” una cultura para dirigir y extender su poder con el fin de crear identidades culturales comunes. Von Bismark, reconoce el Estado como el mecenas principal de cultura, dejando atrás a grandes mecenas como los monarcas, la iglesia o la burguesia.


El modelo de Confederación Alemana del Norte marca las bases de las políticas culturales europeas que se van moldeando a lo largo del siglo XX con el surgimiento de la cultura popular, la creación de administraciones especializadas en cultura o la utilización de la cultura por parte de los autoritarismos políticos. Hasta la segunda guerra mundial hay un predominio del estado como el principal agente de la cultura.


Tras la segunda guerra mundial, con el surgimiento del estado de bienestar, se produce una mayor implicación de los gobiernos en temas sociales y su objetivo principal en materia de cultura pasa de ser el de crear identidades únicas a tender hacía una democratización de la cultura. Europa poco a poco avanza hace una concepción más elaborada de política cultural donde los agentes culturales se diversifican, a pesar de que el Estado sigue siendo el principal agente.


Mientras Europa se posicionaba en materia de cultura, España estaba sumida en una dictadura, por lo que al llegar la democracia el país tiene que realizar rápidas adaptaciones a los cambios sociales que otros países ya habían realizado lentamente.


El Estado español parte de una posición de desventaja por su tardía democratización. Asimismo su diferida entrada en la Comunidad Económica Europea, exige esfuerzos extraordinarios a los españoles para alcanzar niveles de desarrollo similares a los de sus vecinos europeos.


Esta carrera, acelerada, está pasando factura en algunos sectores. El modelo de fomento de la cultura a través del financiamiento del “producto” ha generado por un lado una cultura de élite y por otro, grandes detractores del sector cultural. Este patrón, que se vio reforzado en los años de bonancia económica, no se ha visto acompañado de políticas culturales en el sector educativo que generaran una base crítica y que permitieran una sostenibilidad mayor y una menor dependencia de los agentes culturales frente al sector público.


Por otro lado, la rápida necesidad de llegar a los niveles de desarrollo de Europa impulsa un sistema de prueba y error fundamentados en modelos culturales de realidades ajenas como las de Francia, ejemplo de ello fue lo sucedido a principios de los ochenta con la “Ley Miró”. Pilar Miró (Ministra de cultura 1982-1987), basándose en el modelo francés, establece una política cultural más intervencionista con el propósito de elevar la calidad de la producción cinematográfica española. Para ello establece subvenciones de hasta un 50% para la financiación de proyectos cinematográficos. La falta de creación de tejido un tejido industrial sólido o la financiación del producto independientemente de sus resultados en taquilla fueron las críticas mayores críticas a esta ley que estableció los precedentes del sistema de subvenciones español.


Un sistema que deja de lado las funciones incubación de recursos culturales, sobre todo humanos. Elena Vozmediano (Presidenta del Instituto de Arte Contemporáneo y crítica de arte), se plantea el papel de la administración como incubadora cultural: “Para que haya un gran nivel cultural en un país debe existir un tejido de base fuerte. Eso significa que hay que ayudar a los creadores, a las escuelas, a los centros de producción, a las pequeñas y medianas empresas culturales... Estaremos subvencionando producciones que no siempre son excelentes pero estaremos asegurando el futuro”.


Y este el gran error de España, centrase en el producto y no en el productor.

Es lo que se está intentando hacer desde las esferas más altas del poder mundial: entretenernos con la crisis, y otras cosas del querer, y alejarnos del mundo de la cultura, que es el que nos desarrolla intelectualmente, y nos puede fortalecer, y crear argumentarios, sobre este mundo de ingravidez, que nos muestran llamado, mundo en desaceleración; pero sí, en desaceleración cultural, estoy de acuerdo. Por otra parte decir, que un mundo sin cultura, es un mundo sin alma, la misma alma, que desde el club Bildelberg, nos quieren adormecer, bajo las presiones, el miedo, de una recesión económica, sin precedentes; y paradojas de la vida, en estos momentos el mundo, es si cabe, más equitativo, que hace 20 años, y vivimos mejor, que en el pasado.Pero hay un arma peligrosísima en este siglo XXI, llamada INTERNET, que nos ha dado libertad en todos los sentidos, y el mayor de ellos, es la libertad de pensamiento, y esa libertad de pensamiento, nos conduce al análisis, nos hace pensantes, y puede poner en tela de juicio, a esas altas esferas, que intentan presionarnos, y gobernarnos, a través del miedo de una crisis.En resumen, por eso la cultura, es peligrosa, porque nos desarrolla intelectualmente, y nos hace más PERSONAS.

La situación actual en el mundo de la cultura era algo que cualquier profesional serio estaba avisando, y que no es más que el resultado de la utilización espúrea de la "cultura" como indicador de las bonanzas sociales propiciadas desde las policas partidistas a corto plazo.
Naturalmente, de este descontrol se han beneficiado colectivos "creativos" a la búsqueda de la oportuna subvención. Y así, sin más filtro ni control, hemos visto devastados los servicios culturales de base ( que son los que hacen a un pais culto y educado), en aras de actuaciones de relumbrón más cercanas a la bufonada que a otra cosa.
Mientras tanto, bibliotecarios, archiveros, restauradores,museólogos, musicólogos, arqueólogos,.....se han visto precisados a ejercer su profesión en la cuerda floja y a las órdenes de gerentes y gerentillos absolutamente amateurs.
Como sea que el relumbrón y los fuegos artificiales siempre hacen que la gente mire con la boca abierta, ...pues gran éxito y contraste de cifras para regocijo de los dirigentes.
Ahora, nos encontramos que ni contamos con la red de base de los 90, ni con los fuegos de artificio de los 2000.
Pero no pasa nada,...ahora privatizamos hasta Las Meninas...y la ciudadanía a mirar con al boca abierta como le roban lo suyo.

http://nelygarcia.wordpress.com. La cultura siempre es necesaria para la evolución de un país, pero el pilar principal es el conocimiento necesario para asimilarla y esto solo se consigue con una educación adecuada.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sin Título

Sobre el blog

Pero, ¿qué es el arte contemporáneo? Hay tantas respuestas como artistas. Por eso Sin título (Untitled) es un espacio abierto para informarse, debatir y, sobre todo, apreciar el arte de todos los tiempos y lugares, con especial énfasis en el latinoamericano. Un blog colectivo de contenidos originales y comentarios sobre la actualidad.

Sobre los autores

Es un blog colectivo elaborado por periodistas especializados de EL PAÍS y otros colaboradores.

Coleccionarte
Arte 40

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal