El encantador de serpientes (1879), de Jean-León Gérôme, incluido en la exposición Desde París: cierto regusto impresionista. © Sterling and Francine Clark Art Institute
En la Royal Academy de Londres se acaba de abrir la exposición Desde París: cierto regusto impresionista que sin duda hará las delicias de los visitantes de “Londres 2012”, por eso de que al público en general –expertos y no tanto- le encantan los Impresionistas. Sea como fuere, en este caso concreto la palabra mágica que despierta la curiosidad y alimenta las colas, “impresionismo”, tiene mucho de reclamo, ya que además de Degas, Monet o Renoir, en la muestra organizada junto al Clark Art Institute, se han colado obras que tienen poco de “impresionistas”, a pesar de que en esta muestra se tome la cuestión un poco por los pelos, reflexionando –se explica- sobre las pasiones de los artistas del movimientos hacia los temas relacionados con el “orientalismo”. Pero, ¿qué queremos decir con el término en el contexto del XIX parisino y hasta qué punto sigue sin enfrentarse críticamente a lo largo del XX, sigue englobando demasiadas propuestas que poco o nada tienen que ver unas con otras?

