El PNV se siente en una encrucijada. Nunca como ahora, justo cuando se acerca el 20-N, nota la presión electoral que le supone la competencia de Amaiur, la coalición surgida del acuerdo entre Bildu y Aralar. Y, sin embargo, su decidida apuesta por encarrilar el fin de ETA podría no verse recompensada, precisamente en detrimento de la izquierda abertzale.
Consciente de esta situación, el PNV ha definido su discurso sobre dos puntos de referencia vitales en la actual coyuntura. En el área económica vuelve a presentarse como ese partido posibilista, capaz de apoyar a Zapatero en los últimos Presupuestos para evitar que España cayera en el rescate europeo, e, incluso, hábil negociador para demostrar al Gobierno de Patxi López que es capaz de traer 1.200 millones en transferencias pendientes para Euskadi. Por eso, esta mañana, en su intervención junto a los cabeza de lista del PNV en cada territorio vasco, ante un auditorio, en Bilbao, de marcado perfil empresarial, Iñigo Urkullu se ha alejado de las cuestiones identitarias y ha hablado de soluciones y compromiso para encarar la crisis.
La cuestión soberanista vendrá más adelante, cuando pise la arena de la campaña. No obstante, el PNV ya ha enseñado sus cartas en este sentido al proclamar que el actual Estatuto de Gernika está superado y que la apuesta por el autogobierno es inmediata. Eso sí, Urkullu marca los tiempos para afrontar este objetivo. El presidente del EBB deja bien claro que cualquier paso que se dé deberá surgir del acuerdo mayoritario de la sociedad vasca.
Por lo tanto, ahí está, como siempre, ese PNV pragmático que no quiere alarmar a ese amplio espectro sociológico que representan en Euskadi las pequeñas y medianas empresas y a quienes les exhibe su compromiso con la realidad económica sin adentrarse en soflamas independentistas. Pero tampoco quiere descuidar a esos simpatizantes y afiliados de hondo sentimiento nacionalista y a ellos les seguirá enviando los mensajes de anhelar otro marco jurídico para el pueblo vasco.
Con todo, lo que de verdad está en juego es quién va a ser la primera fuerza política en Euskadi con los resultados del 20-N. Bien lo sabe el PNV, que ha visto recortado su poder institucional en las dos anteriores elecciones en el ámbito vasco. Todo ello va a ocurrir, además, en un contexto inédito como es la ausencia de la violencia. Sin duda, tiempos apasionantes para la política. ¿Y para la economía?
Hay 3 Comentarios
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Publicado por: custom essays | 28/10/2011 10:52:42
Euzkadi es la patria de los vascos. Este es el lema del PNV junto con Legezaharrak eta Jaunngoikoa. Esa patria podra ser socialdemocrata o democristiana u otras (como las propuestas por Amaiur), pero ante todo debe ser de los vascos. Este deberia de ser el eje del PNV. Ante los ataques al miedo, a mi no me produce ninguno ni la economia vasca, ni el I+D implantado ni nuestras universidades, asi pues, ante el miedo a la falta de salida a nuestros productos creo que sabremos tener un espacio politico y juridico coherente con el tipo de pueblo que somos, pero para eso deben dejarnos decidir.
Publicado por: Juan | 27/10/2011 20:52:36
Llega la hora de la verdad, llegan las elecciones. Ese si que es el termómetro que mide a cada partido. Aunque a estas alturas cada uno ya debería haber hecho sus deberes.
Carla
www.lasbolaschinas.com
Publicado por: Las Bolas Chinas | 27/10/2011 20:26:02