La Rusia zarista, a todo color

Por: | 21 de septiembre de 2012

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Emir de Bujará. / Año: 1911 / © LOC, LC-DIG-prokc-21887

Era la primera vez que el zar Nicolás II veía fotografías en color. El químico y fotógrafo Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii había preparado todo un espectáculo visual para dejarlo boquiabierto. Misión cumplida. Horas más tarde abandonaba la Villa de los Zares con la promesa de financiación que buscaba para su proyecto de documentación de las gentes, los paisajes, los monumentos y los enclaves históricos de Rusia. En color. Corría 1908.

Prokudin-Gorskii llevaba varios años, desde 1904, trabajando con placas fotográficas para desarrollar un método que le permitiera aumentar la sensibilidad de las emulsiones pancromáticas y así obtener fotografías de brillantes colores.

Con el dinero del zar importó el equipamiento necesario y se embarcó en su primer viaje fotográfico en el verano de 1909. Allá donde iba le precedían cartas de recomendación del ministro de comunicación y transporte, así que la cooperación de las autoridades locales y su libertad de movimiento estaban garantizadas. El canal de Mariinsky, que atravesaba el corazón del imperio ruso, fue su primer retratado.

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Dunas. / Año: entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-20105

La presentación pública de ese primer viaje fue un éxito absoluto. Todo el mundo quedó impresionado con sus instantáneas en color. Pero la reproducción masiva de esas imágenes resultó ser más complicada de lo esperado: técnicamente era posible, pero exigía un tiempo y un dinero que no habían previsto, y tuvieron que renunciar. Ni el zar podría, de momento, incluir las fotografías en los libros de historia de escolares de todo Rusia, ni Prokudin-Gorskii imprimir miles de postales a todo color.

Continuó con la expedición. Entre 1910 y 1915 viajaría a Turkestán, Afganistán, el Cáucaso, diversas provincias de Asia central y Siberia, con sus ayudantes -se cree que tenía un pequeño equipo- y su cuarto oscuro ambulante, que instalaba en carruajes o vagones de tren, dependiendo del destino. En esos años retrató a trabajadores de todo tipo -agricultores, leñadores, barqueros-, a terratenientes, puentes de madera y de acero, presas, vías férreas, iglesias y monasterios medievales...    

Pero el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914 interrumpió su proyecto -tuvo que dedicarse a inmortalizar a los valientes soldados, orden del zar- y en 1915 se quedaría sin mecenazgo.

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Estudio cerca de la cascada Kivach. / 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-20253

Tras el triunfo de la revolución de octubre, Prokudin-Gorskii se marchó al exilio con más de 6.000 placas de vidrio en su equipaje y se instaló con su familia en Londres, donde dictó conferencias y publicó artículos sobre los procesos de la fotografía en color. Por entonces, la técnica era un experimento prometedor con varios peros: era cara, imperfecta y no podía explotarse comercialmente. Eran tiempos del blanco y negro. 

Pero el fotógrafo del zar no encontraba su sitio en la capital británica y no tardaría en mudarse a París, donde abrió un pequeño estudió fotográfico con sus hijos Dimitri y Mikhail. Tras su muerte, a los 81 años, fueron ellos quienes vendieron en 1948 su colección de fotografías a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que esperó décadas hasta encontrar la tecnología adecuada para devolver el color original a los negativos de Prokudin-Gorskii.

El archivo fotográfico completo está disponible en la web de la biblioteca desde 2001. Y allí fue donde Robert Klanten, editor de Gestalten, vio por primera vez el trabajo de este "revolucionario" de la fotografía en color. El paso siguiente fue seleccionar las 283 fotografías que recoge en el libro Nostalgia. The Russian Empire of Czar Nicholas II. "La mayoría de la gente piensa en el pasado como algo que sucedió en blanco y negro", comentaba Klanten en la revista Time. Prokudin-Gorskii demostró que, al menos la Rusia del zar Nicolás II, podía contemplarse a todo color.   

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Familia de pobladores, asentamiento de Grafovka, estepa de Mugan.
Entre 1905 y 1915 © LOC, LC-DIG-prokc-21602

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Dos prisioneros con grilletes. / Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-20009

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Iglesia de la resurrección en la arboleda (Kostroma). / 1910 / © LOC, LC-DIG-prokc-21251

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Trabajadores recolectando té. / Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-21522

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En las minas de Saliuktin, en las afueras de Samarcanda. / Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-21754

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En el río Karolitskhali. Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-21468

Todas las imágenes son cortesía de Gestalten y pertenecen al libro Nostalgia. The Russian Empire of Czar Nicholas II. La exposición Nostalgia: The Russian Empire of Czar Nicholas II Captured in Color Photographs by Sergei Mikhailovich podrá visitarse a partir del 19 de octubre en el Gestalten Space de Berlín.

Hay 9 Comentarios

Que belleza...

Simplemente maravilloso, ¿Arte o magia? O simplemente natural…

El hombre ha creado muchas cosas útiles y maravillosas pero lástima que aveces sirve para destruirse a si mismo.
http://elmundodesexoyseduccion16.com/

También leí en alguna parte de daguerrotipos en el siglo XIX que a veces salían en colores sin que nadie supiera por qué, sólo que se borraban y quedaban... blanco y negro al tiempo. No están nada mal, mucha cámara barata de hoy es igual de gran colorinche y no sale mejor tampoco, un siglo después.

Gracias por esa maravillosa muestra de la genialidad del hombre, por permitirnos ver a través de esas imágenes el corazón y la vida del pueblo ruso de entonces, Maladietz!!!l

Consulto el blog muy de vez en cuando, pero me había perdido ese post. Gracias, Elier.

Me ha gustado mucho este post: el pasado en color. Cuando pienso en mis antepasados siempre me los imagino en blanco y negro. De pequeño llegué a pensar que el color era un invento reciente, como con la tele en color, y que antes de nacer yo todo era en blanco y negro.

Esta serie me recuerda al blog de Errol Morris en el NY Times:

http://opinionator.blogs.nytimes.com/2007/09/25/which-came-first-the-chicken-or-the-egg-part-one/

Virginia, seguro que ya lo ha visto pero si no es así no se lo pierda por nada.

1-Si alguien me pidiese que imaginase, sin haberlo visto antes, al Emir de Bujará no me cabe duda de que el aspecto que le habría dado es el que tiene en esa foto. La realidad imita a la ficción. Hay culturas antiguas que dan un enorme poder al nombre como si alguien que se llamase de una determinada manera tuviese que tener un determinado aspecto y carácter. Si alguien es emir y además es de Bujará, su aspecto indefectiblemente debe ser el del personaje aquí retratado.
2-El color a la vez que nos aporta detalles acercándonos más a la realidad, por ello mismo también acorta las distancias temporales y aquella época no nos parece tan lejana. Sin embargo lo que para un historiador no son sino ventajas para un pensamiento mitológico o legendario, alimentado con la magia del misterio, la historia del mundo pierde encanto.
3-Viendo las fotografías de los ríos, la naturaleza rusa en todo su esplendor, uno comprende mejor el sueño imposible de Tolstoi.

buen post, muchas gracias

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Sobre el blog

¿Una imagen vale más que mil palabras? Según investigadores de Harvard, no. Vale muchas más. Algunas hasta 500.000 millones. La cifra no importa: está claro que las imágenes son más poderosas que nunca, y este blog pretende ser un inventario visual de libros de fotografía, arte o diseño, ilustraciones, visualizaciones de datos, infografías…

Sobre la autora

Virginia Collera

es periodista y traductora. Colabora intermitentemente con El País desde 2006 y es compradora confesa de libros por la cubierta y/o las fotografías interiores.

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