Blogs Comunidad Valenciana Ir a Comunidad Valenciana

Suma y Sigue

Sobre el blog

La Comunidad Valenciana es el resultado de un proceso acumulativo en el que lo que nunca parece terminar se superpone a lo que nunca acaba de llegar, y viceversa. Pero esa tensión entre la marcha atrás y la directa, entre la fosilización y la vanguardia, libera una gran energía que solemniza nuestras incongruencias y aciertos en sumarios judiciales o tratados de estética. Este blog centra comentarios sobre lo que convulsiona ese territorio.

Sobre el autor

Miquel Alberola

. Nací en Valencia (El Carme) en 1958, aunque soy de pueblo (Quatretonda). Estoy en esto desde casi siempre y no he podido sacudirme todas las dudas del principio. Soy subdelegado de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana.

Archivo

mayo 2013

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Cierval deja de ir a remolque del PP

Por: | 24 de abril de 2012

José Vicente González, en el centro, flanqueado por miembros del comité ejecutivo de Cierval (CARLES FRANCESC).

La patronal de la Comunidad Valenciana, Cierval, acaba de realizar un análisis del impacto de los Presupuestos Generales del Estado en el territorio valenciano que marca un antes y un después en la historia de la organización. Se trata de un duro alegato contra el Gobierno, cuyo recorte en las cuentas del Estado para la Comunidad Valenciana "es mucho mayor que el que se ha producido en otras comunidades autónomas". Tanto, que considera Cierval que la alejan de la media de renta española. Es más: estos presupuestos, que no se corresponden con la población valenciana ni con su aportación al PIB de España, son "una dificultad más" para alcanzar ese objetivo.

Salta a la vista que Cierval ha dejado de ser una terminal del PP y eso es un hecho histórico. Hasta ahora la organización no había representado un papel activo en los acontecimientos. Siempre había ido a remolque del PP. Fue un instrumento para los intereses de este partido. Fue usada y agitada en los años ochenta contra la Generalitat del socialista Joan Lerma, mediante la legendaria Cumbre de Orihuela, que llegó a crear la expectativa de la existencia de una masa empresarial crítica y activa, pero quedó reducida por su propia dinámica inducida a un acto de lanzamiento social del que sería nuevo líder de la derecha (Pedro Agramunt). Y luego se limitó a ser condescenciente con la gestión y las decisiones de los Gobiernos centrales del PP y muy beligerante con los del PSOE.

Ahora Cierval acaba de dar un golpe de timón que le permite enderezar su tendenciosa trayectoria. Se ha ocupado de lo que es intrínsecamente suyo: el impacto económico de las inversiones, la proyección del gasto previsto en la Comunidad Valenciana. Se ha fijado en el interés de los empresarios, sean del partido que sean, y en el de la Comunidad Valenciana. Siendo lo normal, lo que tendría que estar en la naturaleza de la organización, es un hecho tan revolucionario que se puede decir que Cierval, bajo la presiencia de José Vicente González, ha salido por fin de la Transición y se ha ubicado en el presente. Se lo merecían la organización y la Comunidad Valenciana.

El vaciado autonómico ya estaba aquí

Por: | 11 de abril de 2012

Pleno de las Cortes Valencianas del 9 de marzo de 2011, tras la aprobación de la reforma del Estatut (Carles Francesc)


En realidad, el vaciado de contenido de las autonomías que reclama ahora Esperanza Aguirre empezó hace tiempo para el PP. La criminalización que sufre el Estado autonómico con el pretexto del imperativo de la crisis no es reciente. Al PP, que en las Cortes Constituyentes (cuando AP) no apoyó la Constitución, nunca le entusiasmó este modelo de Estado porque rompía el concepto franquista de la uniformidad de España (admitía la singularidad de comunidades históricas más allá de la excepción tradicionalista de Navarra), aunque luego, en aras de esa misma uniformidad, ha instrumentalizado el modelo autonómico a la baja del resto de comunidades (las llamadas artificiales) para avivar el agravio y tratar de ceñir al palo a Cataluña y el País Vasco.

Pero en el terreno práctico, la demolición del sistema autonómico se inició con la gestión de las comunidades por parte del PP (la instauración del sistema correspondió al PSOE, CiU y PNV), ahora con la onda expansiva agrandada por su mayoría en el Gobierno central y en los regionales. Puesto que no se trataba de un simple encaje político y territorial como Madrid, la Comunidad Valenciana supone uno de los más claros ejemplos de esta desactivación sistemática del modelo que reclamaron los valencianos en la calle y en las instituciones. Y que ha supuesto el principal factor de desarrollo de la personalidad, los servicios públicos y la economía durante el final del siglo pasado.

El primer paso fue la trivialización de las señas de identidad, como la acomodación del Estatut a los intereses (la munición hídrica partidista) y las fantasías del PP (el centro espiritual de La Valldigna y los dos huevos duros de la cláusula Camps). O como el uso del Consell como agencia de contratación de espectáculos (Bernie Ecclestone, Mundo Ilusión, Terra Mítica…). Le siguió la progresiva postergación de la lengua autóctona de los principales escenarios de gobierno, que culminó con la liquidación de la Llei d’Ús i Ensenyament, una norma nacida del consenso en 1983 y que ha servido para encauzar la enseñanza del valenciano sin fricciones.

Paralelamente, se socavó uno de los principales instrumentos de la autonomía: Ràdio Televisió Valenciana. Se le fijó el rumbo de la telebasura, se le arruinó el crédito informativo y se la utilizó hasta la extenuación económica como medio de negocio para amigos y conocidos. Asimismo, el Consell se centró en la explotación de un victimismo irritante contra el Gobierno central (PSOE) como principal acción (afirmándose en la confrontación y no en la puesta en valor de sus capacidades y posibilidades), reduciendo la Generalitat a un organismo subalterno y menesteroso (incapaz de desarrollar sus prestaciones sin un Gobierno central del mismo color) y sin más responsabilidad que pedir y quejarse. 

Y si faltaba algo era la nefasta gestión económica del invento (un déficit del 20% envuelto con la gruesa capa corrosiva de la corrupción y la cabeza del sistema financiero valenciano en bandeja) para dejar la autonomía sobre el potro del desguace. Menos mal que Mariano Rajoy ha dicho que ni se plantea un debate sobre el Estado autonómico, aunque con la trayectoria que le precede lo debe tener a punto de caramelo.

El congreso del PSPV da oxígeno al PP

Por: | 02 de abril de 2012

Jorge Alarte felicita a Ximo Puig tras el congreso (Pepe Olivares)

Más allá del amplio registro de satisfacciones, frustraciones y fracturas internas que ha dejado el 12º congreso del PSPV, uno de los impactos externos más visible es el derrumbe institucional del partido. El grupo parlamentario ha quedado no ya obsoleto por reemplazable (lo orgánico y lo legislativo nunca coinciden en el tiempo ni en el espacio), sino desacreditado frente al partido que pilota el banco azul (el PP) y que hasta la semana pasada sufría su presión ante la metástasis judicial (Gürtel, Brugal, Emarsa, Fabra, Blasco…), las contradicciones que ha aflorado la llegada del PP a la Moncloa (el retorno del boomerang del victimismo), y la alarmante situación financiera de la Generalitat.

El resultado del congreso socialista da oxígeno a un PP que desde hoy deja de tener ante sí una estructura parlamentaria estable y cuya interinidad, aun acomodando lo que hay a lo que ha sucedido (la dimisión de Jorge Alarte como portavoz y las oportunas reubicaciones tribales), le deja resueltas incluso las réplicas de los futuros debates en las Cortes Valencianas. Con tres años de legislatura por delante, la historia del socialismo valenciano se repite una vez más, aunque ahora con novedosos agravantes, ya que el resto de la oposición (Esquerra Unida, Compromís) vive una etapa expansiva, tanto por méritos propios como por errores ajenos (PSPV).

Esa situación deja mayoritariamente en manos exógenas (una recuperación del PSOE en Madrid, una catástrofe en el PP valenciano) cualquier hipotética mejora de las perspectivas electorales para los socialistas valencianos. El reto externo para el nuevo líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig, que durante los próximos tres años no estará en las Cortes Valencianas como portavoz del partido, es titánico. Aunque quizá su ausencia o presencia tampoco resulte determinante para los acontecimientos.

Puig tampoco supone una incógnita en ese sentido: ya fue síndic del PSPV-PSOE durante varios años, tras otro congreso celebrado también en Alicante (el 9º) en el año 2000. Entonces, por su poderoso vínculo con el pasado, el PP lo tomó como un burladero parlamentario. Eduardo Zaplana lo tenía chupado cada vez que se le ponía a tiro. Incluso el herbívoro Alejandro Font de Mora, a la sazón portavoz del PP, parecía ante él un feroz depredador. Aunque nunca se sabe qué progresos trae la remasterización del lermismo.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal