40 Aniversario

Tecnolomía

Sobre el blog

Actualidad y tendencias sobre tecnología e Internet desde el punto de vista del negocio, quién gana y quién pierde y por qué nos debe importar. Porque la economía, más que nunca, está hecha de bits.

Sobre el autor

Manuel Ángel Méndez

. Periodista y economista, especializado en tecnología y negocios. Colaborador de EL PAÍS desde el 2006. Ex analista de Forrester Research en Londres y premio Accenture de periodismo tecnológico 2009.

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Omgpop, o cómo lograr 35 millones de descargas en 40 días

Por: | 30 de marzo de 2012

OMGPOP

Por si alguien tenía dudas de que el móvil y las tabletas se están merendando a las consolas, estos días hemos visto dos ejemplos más: Angry Birds y Draw Something.

De los pájaros cabreados hablaremos otro día pero Omgpop, el estudio que ha desarrollado el juego Draw Something, merece un post aparte.

La historia es rocambolesca y causa fascinación en la Red. Un resumen de urgencia: Omgpop, con base en Nueva York, 40 empleados y al borde de la quiebra, estrenó el uno de febrero el que quizás hubiera sido su último título, Draw Something, una especie de Pictionary online para iOS y Android. Era su juego número 35 y todos habían pasado igual que el anterior durante cinco años, sin pena ni gloria.

Draw Something iba por el mismo camino pero algo hizo clic y se produjo la avalancha: 35 millones de descargas en 40 días, unos 100.000 dólares de ingresos diarios y un gigante, Zynga, que saca la cartera, pone 180 millones sobre la mesa y compra la compañía la semana pasada. De la bancarrota a caso de estudio en 40 días.

Si tiene un iPhone/iPad o equipo Android y aún no lo ha probado, tal vez le guste, desde luego engancha, sobre todo en un tablet. Pero la cuestión es: ¿cómo es posible que en el hipercompetitivo mundo de las apps Omgpop haya dado el campanazo? ¿Cómo lo han hecho?

Draw Something consiste en eso, en “dibujar algo” para que otra persona, un amigo de Facebook o un extraño escogido al azar entre los casi 15 millones que se conectan cada día, acierte la palabra. Y al revés, ese amigo nos envía garabatos para adivinar. Según Javier Arévalo, responsable técnico de los títulos de IZ, la española que intenta seguir los pasos de Zynga, esta es justo la primera clave, la sencillez. “Hace muy poquitas cosas, pero precisamente por ser tan asequible a cualquiera le puede gustar, es para todos los públicos”, explica. Marc Pincus_Zynga

El juego es innovador, le da un giro al tradicional Pictionary al tener que elegir entre palabras de diferente dificultad. Es asíncrono, puedes crear múltiples juegos mientras esperas las respuestas de cada uno, tener cinco o 10 abiertos a la vez e ir respondiendo. Es viral, permite colgar los dibujos en Instagram, Facebook o Twitter, lo que desencadena el boca-oreja. Es divertido, te echas unas risas. Y es colaborativo, al otro lado no hay un rival, nadie gana ni pierde, el objetivo es ayudar, dibujar bien para que el otro acierte. Todo esto lo hicieron en plan marketing de guerrilla, el boca-oreja hizo su trabajo al comienzo y los primeros posts en medios y blogs especializados empujaron la bola de nieve.

Arevalo apunta otro factor: “Los juegos sociales que triunfan permiten expresar quién eres. En FarmVille, por ejemplo, la gente construye las granjas de una manera u otra para reflejar su personalidad. Draw Something es 100% expresión de uno mismo a través de los dibujos”.

Y hay un último acierto de Omgpop, un triple modelo de ingresos: publicidad, pago por descarga y venta de productos virtuales para dibujar mejor (nuevos colores) o adivinar más rápido. Cierto, nada que muchos otros títulos no hayan probado, pero si se agitan bien todos estos ingredientes y se añade un Mark Pincus (el jefe de Zynga, en la foto) con ganas de conquistar el móvil, el resultado son 180 millones de dólares caídos del cielo.

Ojo, Omgpop es una excepción entre cientos de miles de estudios pero también lo intentó hasta el final. Y quizás esta sea la moraleja de la historia, no los millones de descargas ni la lluvia de dinero. La finlandesa Rovio creó 51 juegos inadvertidos antes del bombazo de Angry Birds. Omgpop 34 antes de Draw Something. Si no funcionaba, echaban el cierre en mayo. Añadan un factor de éxito más: tener fe.

Así se ve la reforma laboral y la huelga en 140 caracteres

Por: | 29 de marzo de 2012

El otro día hablábamos de Twitter como potente plataforma de comunicación pero incierto negocio. Sobre lo primero vemos ejemplos cada día pero hoy la actualidad nos ha ofrecido uno muy representativo.

La gente de Havas Media Labs y Media Contacts llevan desde el 31 de enero con un experimento entre manos: monitorizar en tiempo real la conversación en Twitter sobre la reforma laboral y, durante la mañana de hoy, la huelga general.

El experimento intenta entender cómo fluctúan en la Red los estados de ánimo en torno a dos temas tan sensibles como la reforma y la huelga, qué mensajes se viralizan, cuáles no, qué contenidos tienen más eco y por qué y, en general, cómo nos comportamos y reaccionamos en un entorno virtual.

En total han rastreado más de un millón de tuits a través de hashtags y palabras clave utilizando una herramienta propia llamada Market Voices que a su vez se alimenta de otras como la API de búsqueda de Twitter.

El resultado es muy curioso: en el primer vídeo debajo los mensajes están clasificados día a día según las reacciones emocionales que provocan, tristeza, ira, preocupación, sorpresa, miedo y felicidad. Cuando un tuit recibe muchos RT se viraliza y con él el estado de ánimo asociado.

Por ejemplo, este de @basteiro el 9 de febrero, “De Guindos pillado por una cámara: La reforma laboral va a ser “extremadamente, extremadamente agresiva” dice a Rehn, comisario de economía”, generó 157 RT. El sistema de monitorización asocia el contenido al apartado “Ira” y los indicadores se disparan. Es decir, justo antes de la aprobación de la reforma el día 10, podemos decir que Twitter, o al menos ese 32% de internautas españoles que tienen cuenta activa, estaba ya oficialmente cabreado.

 

Durante todo el mes de febrero la conversación en torno a la reforma laboral no abandonó ese tono de ira, de enfado mayúsculo. Según José María Fernández, responsable del experimento, “los mensajes y posturas en Twitter tienden a polarizarse hacia la broma o la indignación. La reforma y la huelga han generado mayoritariamente sentimientos de preocupación y miedo al inicio y de ira después”.

El sistema solo ha seguido las primeras horas de la huelga esta mañana pero el tono, como se ve al final del vídeo, apuntaba exactamente a lo mismo, más enfado.

Veamos el segundo vídeo: el proceso es el mismo, un seguimiento en tiempo real desde el 31 de enero hasta esta misma mañana pero a través de los hashtags relacionados con la reforma y la huelga. Va rápido, conviene pararlo poco a poco para ver la evolución.

El tamaño de las cajas implica volumen, a más grande más número de gente utilizando esa etiqueta. Las cajas en amarillo y naranja contienen los hashtags principales, las blancas los secundarios.

 

En toda la refriega pueden observarse movimientos extraños, como las cuentas del 15M, CC.OO. o UGT intentando destacar entre el ruido sin mucho éxito u otros que al calor de #reformalaboral prueban a colar tuits de #apoyoagarzon. No recuerdo quién, pero alguien lo decía hoy en Twitter, "cada loco con su hashtag".

Hoy las etiquetas sobre la huelga por supuesto han inundado la Red. #29mhuelgageneral #29mvagageneral o #29m han sido los principales. ¿Conclusiones? Muchas y pocas a la vez, es lo que tiene la avalancha de datos. Pero si algo corrobora este tipo de experimentos es que "la conversación" ya no está (solo) en la calle.

¿Es Twitter un negocio decepcionante?

Por: | 27 de marzo de 2012

Dick Costolo, consejero delegado de Twitter

Twitter acaba de cumplir seis años de vida y quizás un adjetivo describe mejor que ninguno el balance: agridulce.

Primero, el azúcar. Lo que han conseguido sus fundadores hasta ahora es tan indiscutible como impresionante. Twitter cuenta con 140 millones de usuarios activos en todo el mundo que envían 4.000 tweets por segundo. Se ha convertido en una potente plataforma de comunicación y en una suerte de termómetro de la Red. Además, ha logrado crear eso de lo que hoy hablamos tanto, un ecosistema, este con más de 1,5 millones de aplicaciones.

El regusto agrio aparece cuando hurgamos en el modelo de negocio. En su sexto aniversario Google salió a Bolsa con unos ingresos de casi 3.200 millones de dólares. A los seis años Facebook contaba con 550 millones de registros activos y 2.000 millones en ventas. Twitter, pese a su omnipresencia en los medios, a recibir 1.160 millones de financiación, a contar con 900 empleados y 17 start-ups adquiridas, aún no ha sido capaz de levantar un verdadero negocio.

Según eMarketer, Twitter generará 260 millones de dólares este año (casi 20 veces menos que Facebook). Pero es solo una estimación, eMarketer de hecho se pasó en 340 milloncejos "de nada" al predecir los ingresos de Facebook antes de que la red social publicara sus cuentas. Hay cifras mucho menos optimistas. Si nos creemos estas otras, Twitter solo hizo 28 millones en 2010 y 24 entre enero y abril del año pasado, con fuertes pérdidas en ambos periodos.

¿Decepcionante? Le pregunto a Ángel Álvarez, director de social media en una de las firmas del Grupo Havas. “Para mí, que soy muy tuitero, sí, es decepcionante. Su modelo publicitario es excesivamente caro, la base de usuarios es todavía muy pequeña comparada con Facebook o con Tuenti en España y ni siquiera tienen una buena herramienta de seguimiento de campañas”, explica. Ingresos_tabla_final

Para generar ingresos Twitter ha creado los tweets, cuentas y tendencias patrocinadas. Pero sí, son terriblemente caras. Colar un “trending topic” en lo alto de la lista, por ejemplo, no baja de los 120.000 dólares. Los grandes, Disney, Nike, General Motors o McDonald´s, han probado pero puestos a rascarse el bolsillo muchos optan al final por anunciarse en televisión o en Facebook donde hierven las audiencias.

Tampoco está clara la efectividad. Twitter asegura que los ratios de clics en los mensajes o cuentas promocionadas son de hasta el 5%, frente a la media del 0,5% en banners. Los anunciantes, sin embargo, se quejan de que es muy difícil convertir los clics en ventas y no acaban de entender el valor de esa publicidad. “Cuando le planteamos una campaña en Twitter a un cliente, ni la entiende ni se la cree. Si quiere ventas tiene Google. Si quiere interactuar con la audiencia, tiene Facebook o Tuenti, y con mayor segmentación. Cuando encima le dices que costará 50.000 o 60.000 euros, lo descarta de lleno”, dice Álvarez.

En España, las cifras de inactividad en Twitter son elevadas: casi un 40% de quienes abrieron cuenta la cancelaron o no la usan, según The Cocktail Analysis. Y no llegan ni a cinco las empresas españolas que han lanzado campañas publicitarias en Twitter, entre ellas Banesto y Movistar. Eso, un experimento.

Twitter intentará reforzar su propuesta este mes con el lanzamiento de tweets y cuentas patrocinadas para pequeñas empresas, aunque de momento solo en EE.UU. En este vídeo explican cómo funcionará. Necesitarán bajar muchísimo el precio y está por ver cómo solucionarán otro de sus obstáculos: no cabrear a los usuarios. Ver desfilar en el timeline mensajes patrocinados de cuentas que no sigues no parece que vaya a funcionar.

Es el gran problema al que se ha enfrentado la compañía desde el inicio, en cierta forma su modelo de negocio está “secuestrado” por los intereses de los usuarios. Ellos deciden a quién seguir, qué ver y cuándo. Que Twitter decida por ellos será un cambio complicado de vender.

Para rematar, las continuas idas y venidas de Jack Dorsey, Biz Stone y Evan Williams al mando de Twitter tampoco han ayudado. Dick Costolo (en la foto) lleva ahora año y medio al frente. A finales del 2010 le entrevistamos y no se cansó de repetir: “Seremos un negocio multimillonario, no me importa cuándo”. Quizás ahora importe más que nunca.

Foto: Getty

El País

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