Mark Zuckerberg se ha propuesto enviar un mensaje a Wall Street: ‘tenemos un plan’.
La red social quiere aparcar las especulaciones en torno a su viabilidad o al desplome del 40% en el valor de la acción desde su salida a Bolsa. Facebook es una máquina en potencia de hacer dinero y, por si alguien lo dudaba, lo va a demostrar.
Este es el mensaje implícito que la compañía ha dejado caer esta semana con el lanzamiento de agresivas medidas para aumentar ingresos. La nueva estrategia puede resumirse en tres bloques:
- Cobrar por promociones... y competir (por fin) con Groupon. Zuckerberg comenzará a cobrar a las empresas por utilizar Facebook Offers (hasta ahora en prueba) para enviar cupones descuentos y ofertas a sus seguidores. Los negocios que tengan más de 400 fans tendrán que pagar un mínimo de 5 € por crear un anuncio relacionado y promocionar la oferta. A más fans, más coste. Para el usuario seguirá siendo gratis y la empresa podrá incluir códigos de barras que los seguidores imprimirán o simplemente mostrarán en el móvil al llegar a la tienda.
El movimiento tienen sentido, pero ¿por qué Facebook se empeña con la publicidad? ¿Por qué no cobrar directamente un porcentaje de la transacción y mantener la promoción de los anuncios gratuita, como hace Groupon, en lugar de hacerlo al revés?
- Crear su propia red de publicidad en el móvil. Lo anunció este martes y la idea es servir anuncios en aplicaciones móviles de terceros, fuera de la web de Facebook. Es un giro más hacia la estrategia de “móvil-primero” que Zuckerberg desgranó hace unos días. Con las posibilidades de segmentación que ofrece la base de datos de la red social, los desarrolladores podrán acceder a ingresos adicionales y, en teoría, nosotros, los usuarios, a publicidad relevante.
En teoría.
Facebook necesita urgentemente crecer en el móvil, en 2012 solo ingresará 72 millones de dólares en EE.UU. por anuncios en este canal, frente a los casi 1.500 millones de Google (ver tabla). Aun así, mucho me temo que hasta que Facebook no toque teclas de ingresos más allá de la pura publicidad, los inversores seguirán sin creerse la historia.
- Cobrar a usuarios por promocionar actualizaciones. Esta opción está aún en una fase de pruebas más inicial, pero sí, Facebook se plantea que cualquier usuario que quiera promocionar un post o una actualización de estado, pueda pagar 2 o 3 euros para resaltarlo en el muro de sus amigos. Tan extraño como suena. Esperemos que sea solo un experimento pasajero...
Seguro que iremos viendo más y más iniciativas similares para acelerar ingresos, y muchas en el terreno del móvil. El problema es que probablemente tardarán en surtir efecto y Facebook tiene un examen cada tres meses.
Si los resultados del tercer trimestre son tan decepcionantes como los anteriores, con unas pérdidas de 158 millones de dólares, las dudas quizás escalen un peldaño más: ¿está Zuckerberg preparado para liderar un gigante como Facebook?